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28 de Octubre de 2025

“No es tan fácil recuperar una población que se desarrolla de manera lenta”: experto explica el complejo panorama del pingüino de Humboldt tras ser declarado en peligro de extinción

"Para recuperar un pingüino que se muere necesitas por lo menos siete, ocho años a que nazca otro pingüino, que sea capaz después de reproducirse. Entonces es una recuperación lenta", comenta a The Clinic Alejandro Simeone, investigador del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello, quien lleva más de 35 años estudiando al pingüino de Humboldt. Sobre las causas que llevaron a esta especie pasar de la clasificación "vulnerable" a "en peligro", el experto sostuvo que el gran problema está en el mar, ya que "los pingüinos mueren enredados en redes de pesca, compiten con la industria pesquera por el alimento, en este caso sardinas y anchovetas".

Por Pablo Serey
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El pingüino de Humboldt, especie emblemática de Chile y cuyo 80% de su población mundial se encuentra en nuestro país, tuvo una reclasificación en su estado, pasando de “vulnerable” a “en peligro”, lo que da cuenta de un severo aumento en su riesgo de extinción.

Así lo estableció el 20º Proceso de Clasificación de Especies Silvestres, documento técnico-científico elaborado por especialistas convocados por el Ministerio de Medio Ambiente.

En el caso del pingüino de Humboldt, su nivel de vulnerabilidad aumentó debido a la pérdida y perturbación de sus colonias reproductivas, la captura incidental en redes de pesca y los efectos del cambio climático en las corrientes marinas, entre otros factores.

“Esta nueva clasificación del pingüino de Humboldt es una señal de alerta que debemos tomar en serio. Esta especie, tan querida por los chilenos, refleja los impactos del cambio climático y la presión sobre nuestros ecosistemas marinos. Protegerla es proteger el futuro de nuestro país costero”, declaró al respecto la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas.

Los factores que explican esta reclasificación del pingüino de Humboldt

El doctor Alejandro Simeone, investigador del del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello y quien lleva más de 35 años estudiando al pingüino de Humbolt, explicó a The Clinic que “estos procesos no son de un día para otro, sino que son tendencias que se vienen registrando, por lo menos, en los últimos diez años. Y si bien no son de un día para otro, en el caso del pingüino de Humboldt, al parecer, fue una declinación relativamente rápida”. 

“De hecho, para que se clasifique a una especie como en peligro, significa que en los últimos diez años ha tenido una disminución poblacional del 50% al menos. Eso es bastante”, continuó.

Al profundizar en los factores que llevaron a esta reclasificación, el experto sostuvo que estos se encuentran principalmente en el mar. “Los pingüinos son animales que se mueven entre dos tipos de ambientes: terrestres y marinos. Terrestres que son islas, principalmente, a donde van a anidar, fundamentalmente, y en el mar que es donde obtienen su alimento. Y es ahí donde hemos visto que está el problema, porque los pingüinos mueren enredados en redes de pesca, compiten con la industria pesquera por el alimento, en este caso sardinas y anchovetas. Eso es como lo más inmediato”.

Pero también hay otros factores, afirma Simeone. “Cada cierto tiempo, tenemos estos eventos oceanográficos de tipo El Niño, como el que tuvimos el año pasado, en donde el mar se vuelve mucho menos productivo y hay menos alimento para las aves en general, las aves marinas y particularmente para los pingüinos. Si estos eventos oceanográficos como El Niño están aumentando su intensidad y su frecuencia, como consecuencia del cambio climático, también ahí tienes un factor humano que está metido dentro”, estableció.

“Como si todo esto fuera poco, hace dos años hubo un brote de influenza aviar, que probablemente fue responsable de la muerte de algunos pingüinos”, añadió.

En cuanto a medidas a tomar para poder revertir esta clasificación “en peligro” del pingüino, el investigador del Instituto One Health de la UNAB planteó que se debe poner énfasis “principalmente la regulación pesquera. Hay que reducir la mortalidad de pingüinos en las redes de pesca”. 

En ese sentido, alertó que “para recuperar un pingüino que se muere necesitas por lo menos siete, ocho años a que nazca otro pingüino y que ese pingüino sea capaz después de reproducirse. Entonces es una recuperación lenta, no es algo que vaya a tomar poco tiempo”.

Uno de los factores que complica la repoblación del pingüino es su alta mortalidad en los primeros años. Según el experto, estimativamente un pingüino de Humboldt tiene una probabilidad de morir de un 60% y 70% entre el primer y segundo año de vida. “Si sobrevive ahí todavía le quedan como cinco años más o seis años más hasta que alcance la madurez fisiológica y conductual para poder reproducirse. Entonces no es tan fácil recuperar una población que se desarrolla de manera lenta”, recalcó.

Foto: Agencia Uno

Las implicancias de una posible extinción

Al hablar sobre las implicancias que podría tener su posible extinción, Alejandro Simeone señaló que éstas podrían advertirse en dos planos: en el ecológico y en el ámbito de los servicios ecosistémicos.

En el primer caso, manifestó que “el pingüino es un animal depredador de peces, secundariamente también de algunos calamares, entonces estaríamos removiendo un depredador importante dentro de la cadena trófica, eso obviamente genera alteraciones de los flujos de energía, los ciclos de materia en el ambiente marino y eso evidentemente puede provocar algunos desequilibrios”.

En el segundo caso, aseveró que “los pingüinos son animales que mueven mucho turismo. Hay que pensar en toda la industria hotelera que hay detrás, arriendo de vehículos, alojamiento, comida, hay muchos lugares en la costa de Chile donde los pingüinos son una atracción turística bastante grande, eso son lo que se llaman servicios ecosistémicos culturales, que nos prestan a nosotros los seres humanos y que tiene que ver con la simple contemplación de especies que a nosotros nos mueve a realizar este tipo de actividades”.

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