Tiempo Libre
2 de Diciembre de 2025Arturo Infante, exdirector de la Cámara Chilena del Libro: “Filsa es hoy solo un espacio más para vender libros”
Arturo Infante, fundador de destacadas editoriales y exdirector de la Cámara Chilena del Libro, analiza el declive de Filsa y explica cómo la pérdida de unidad en el sector terminó por desdibujar la que fue, durante años, la principal feria del libro del país.
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Arturo Infante tiene una larga trayectoria ligada al mundo editorial. Es socio fundador de Editorial Sudamericana Chilena y socio fundador y actual director de la Editorial Catalonia. Durante años se desempeñó como director de la Cámara Chilena del Libro, la misma que hoy es blanco de críticas por las últimas versiones de la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa).
Infante es una voz autorizada para analizar las últimas versiones de esta feria, que tiene al mundo editorial disgregado en distintas actividades culturales, pero sin ninguna instancia que pueda reunir a toda la industria en un solo lugar, con las editoriales independientes, las multinacionales y las grandes editoriales locales.
—¿Cuál ha sido su relación con Filsa? ¿Cuándo y cómo comenzó su trabajo en la feria y cuál considera que fue su aporte más sustancial durante ese periodo?
—En la Filsa trabajé desde los noventa, en los inicios de su internacionalización, como miembro del directorio de la Cámara del Libro. Luego, como presidente de la Cámara, el aporte más sustancial fue reformular el diseño, la propuesta y darle una mayor densidad cultural; Crear un consejo asesor para el programa cultural con representantes de Universidades e instituciones culturales; La creación de los Diálogos narrativos Latinoamericanos, como solución al desconocimiento de los escritores de nuestro continente; Conseguir recursos públicos y privados para financiar estos programas que implicaron visitas de muchos escritores extranjeros.
—La edición 2012, por ejemplo, tuvo un récord de asistencia. ¿Recuerda alguna versión especialmente significativa? ¿Alguna anécdota con autores relevantes? ¿Qué nombres destacados participaron en esos años.
—Efectivamente en 2012 entraron cerca de 300.000 personas. Nos visitó el presidente de Ecuador, país invitado, de honor encabezando una gran delegación de escritores. De renombre hubo muchos a lo largo de los años : Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Piglia, Bryce, Isabel Allende, Jodorowsky , Julia Kristeva , Savater, Todorov. La internalización de Filsa era indiscutible y motivo de gran atracción de público.
—¿Cómo se financiaba la feria? ¿Ha habido cambios en el modelo de financiamiento?
—La feria se financiaba con aportes privados, algo del Estado, tardíamente, venta de stand y entradas. Por años CHILECTRA (hoy ENEL) fue auspiciador, algún año fue la CMPC. Era una feria de alto costo, no menos de 500.000 dólares.
—¿Cómo explica los conflictos internos que derivaron en la separación de los distintos actores que contribuyeron a consolidar Filsa?
—Estos conflictos se fueron dando en distintas etapas de descomposición de la Cámara Chilena del libro. Primero se separaron los editores independientes y universitarios, luego se fueron los editores que hoy conforman la Corporación del Libro y la Lectura, que tienen muchos sellos y autores que movilizan lectores.

—¿Cuáles son, a su juicio, los factores que explican el estado actual de la feria?
—La Cámara se quedó sin editores, que en definitiva son los aportantes de contenido y autores para cualquier feria. Filsa es hoy un espacio más para vender libros, pero con costos altos de participación y público escaso, y tampoco es una propuesta cultural imperdible, por ello muchos prefieren abstenerse de participar.
—¿Qué evaluación tiene hoy de Filsa en contraste con espacios como la Furia del Libro o la Primavera del Libro?
—Estas ferias tienen una propuesta clara. Dan cuenta de la producción editorial independiente, están los editores al frente, explicando a los lectores sus libros. Ambas son imperdible y por eso están repletas.
—Existe cierta nostalgia respecto de lo que la feria llegó a ser. ¿Cree que Filsa podría recuperarse en las próximas ediciones? ¿Ve posible que los actores que hoy están distanciados vuelvan a reunirse?
—Como está hoy Filsa es difícil que se recupere y que vuelva a ser representativa de la industria del libro en Chile, su destino pareciera ser el de su propuesta actual. Creo que la gran feria internacional de Chile, llámese Filsa , o como sea (el nombre ya no parece relevante) es un pendiente para autores, lectores y editores. Es indispensable que los cuatro gremios del libro que hoy existen se unan en una gran feria anual como la que tuvimos por tantos años y supimos consolidar entre todos. Pienso que nadie podría oponerse, más bien es una necesidad para el libro chileno y sus lectores.
—¿Qué ha perdido el público lector del país con el deterioro de la feria?
—Los lectores y autores han perdido un hito cultural incorporado a sus vidas, tal vez el más importante del año, donde se daban cita en una experiencia festiva y enriquecedora que todos extrañan. Puede ser el momento para una iniciativa estatal, Ministerio o Gobernación, que aúne las voluntades de los cuatro gremios que se requieren para que esto se retome. El financiamiento de la gran feria de Chile (Santiago es la capital donde se organiza pero es una feria nacional, más aún hoy con las posibilidades tecnológicas para participaciones virtuales para todo el país) llegará por añadidura cuando esta regrese en plenitud.



