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Komberry
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2 de Noviembre de 2026

Komberry: la iniciativa de estudiantes de Curauma que crearon kombucha con fruta descartada por incumplir “estándares visuales”

Tres estudiantes de 16 años pertenecientes al Taller de Emprendimiento del Colegio Pumahue Curauma fueron distinguidas a nivel regional por el desarrollo de Komberry, una iniciativa que procesa frutillas que no cumplen con los estándares visuales del mercado. Con el respaldo de sus docentes y recursos de laboratorio obtenidos en el certamen universitario de la PUCV, el equipo proyecta la estandarización de recetas y la viabilidad regulatoria de una línea de bebestibles y confites basados en fermentación natural.

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El estándar cosmético impuesto en el mercado condena anualmente a toneladas de alimentos frescos a terminar en la basura, únicamente por no ajustarse a patrones simétricos de venta. En respuesta, Pía Egido, Dominga Lillo y Catalina Rodríguez, alumnas de 16 años del Colegio Pumahue Curauma, crearon Komberry. 

Se trata de una iniciativa que recupera partidas de frutillas marginadas de las góndolas para reinsertarlas en la cadena alimentaria mediante procesos biológicos de fermentación. La iniciativa nació através del Taller de Emprendimiento de su colegio. Su propuesta principal es una kombucha artesanal de frutilla, elaborada a partir de té, azúcar y SCOBY, una comunidad simbiótica de bacterias y levaduras que permite la fermentación.

El proyecto obtuvo el segundo lugar regional entre 18 iniciativas participantes en la Feria Ingenio Bioactivo PUCV. El reconocimiento incluyó $200.000 en materiales de laboratorio para continuar trabajando en su desarrollo.

De una idea a un emprendimiento

Las estudiantes debieron tomar decisiones sobre sus productos, organizar tareas, evaluar recursos y comunicar el valor de su iniciativa. También comenzaron a conocer los requisitos sanitarios y administrativos que tendrían que considerar para evaluar una eventual comercialización.

Cada integrante asumió responsabilidades de acuerdo con sus intereses y fortalezas: Catalina se enfocó en la investigación científica; Dominga, en identificar y comunicar el problema que buscaban abordar; y Pía, en marketing, comunicación y presentación. Aunque cada una tiene un rol definido, el avance del proyecto ha exigido coordinación y trabajo colaborativo.

“Cuando los estudiantes se enfrentan a desafíos reales, tienen la oportunidad de conectar lo que aprenden con la búsqueda de soluciones concretas. Proyectos como Komberry les permiten desarrollar habilidades científicas, creatividad, trabajo colaborativo y herramientas de planificación, al mismo tiempo que aprenden a evaluar sus ideas y llevarlas a la práctica. Ese proceso es fundamental para formar jóvenes capaces de identificar oportunidades y construir sus propios caminos”, señala Mario Eliessetch, Profesor de historia y docente encargado del taller de Emprendimiento.

El trabajo con proyectos también se expresa en otras iniciativas desarrolladas en el Colegio Pumahue Curauma, como Tomate Fitt, que busca crear un galletón a partir de tomates, y KIVO, que ha participado en instancias como el ICI Challenge y School of the Future. Aunque sus propuestas son diferentes, comparten el desafío de identificar oportunidades, investigar alternativas y trabajar en equipo para desarrollar soluciones.

Los próximos pasos de Komberry

Tras el reconocimiento regional, las estudiantes esperan perfeccionar sus productos, participar en nuevas ferias y competencias y recibir retroalimentación para continuar avanzando. También buscan explorar las posibilidades de formalización y comercialización de Komberry, considerando los requisitos necesarios para llevar el emprendimiento a una siguiente etapa.

La experiencia muestra cómo el emprendimiento escolar puede conectar los aprendizajes con desafíos concretos y abrir oportunidades para que los estudiantes investiguen, experimenten y desarrollen sus propias ideas. En el caso de Komberry, ese proceso comenzó con una pregunta sobre cómo aprovechar una fruta descartada y hoy continúa con el desafío de convertir una iniciativa escolar en un proyecto con potencial de crecimiento.

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