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Ya está dicho. Se antedataban los forwards para generar pérdidas ficticias y así ocupar esas platas negras para pagar bonos a ejecutivos y desviar dinero a campañas políticas. Pero cómo restituían Cruzat y VSA esos recursos a Penta. Aquí, La Segunda revela la trama.

Según el vespertino, de acuerdo a las declaraciones del dueño de Siglo Outsourcing, Roberto Carrasco, y el ex gerente de Cruzat, Iván Rojas, es que la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente ha podido ir desenredando la madeja de esta arista del caso Penta.

En el caso de Cruzat, tras generar la pérdida ficticia a Penta se hacía un contra forward, esto es una trama donde ahora la que perdía era CB Consultorías y ganaba el ejecutivo al cual Penta le quería pagar el bono. Por esta movida CB cobraba una comisión.

Con Siglo Outsourcing (VSA) la cosa era así: al ejecutivo que se le quería pagar el bono se le pedía una boleta ideológicamente falsa por un servicio que nunca se hizo. La Segunda dice que la tesis de la Fiscalía es que a través de ese documento VSA recibía el dinero de vuelta.

El vespertino agrega que fuentes ligadas a Penta sostiene que la maniobra buscaba evitar envidias, de modo que los ejecutivos del holding no pudiera saber de cuánto era el bono que se le pagaba a su colega.

De la información que se dispone hasta ahora es que existieron cuatro contratos con VSA y 23 con Cruzat. Según el artículo, la cifra podría duplicarse y de esa manera todos quienes emitieron boletas truchas serían citados a declarar.

La primera vez que se reveló esta arista del Caso Penta fue a través de un artículo de Qué Pasa, que narraba que, en sus respectivas declaraciones ante la Fiscalía, los dueños de Penta, Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín, había contado sobre esta trama para generar pérdidas ficticias. En aquella oportunidad, la revista consignaba que reconocer el hecho era parte de la estrategia elaborada por la defensa de los Carlos para demostrar la disposición que tenían para colaborar con la investigación.

“Mis representados admiten que han cometido errores, el principal de los cuales es no haber implementado medidas de control que evitaran que en algunas de sus sociedades de inversión imperara una estructura de malas prácticas que nunca debió existir”, dijo el abogado de ambos, Julián López.

Según Qué Pasa, la pérdida ficticia asumida por “los Carlos” ante el fiscal Gajardo obligaba al holding pagar a la empresa Siglo Outsourcing $ 350 millones, pero ese gasto, en realidad, nunca había ocurrido, por lo que Carrasco cobraba una comisión y devolvía el dinero a las arcas del grupo.

Lo de Cruzat salió a la luz pública luego de que el ex asesor, Hugo Bravo reconociera la existencia de esos contratos, que se hicieron entre 2008 y 2012, antes de que con VSA.

“Yo no participaba en esa decisión, se los comunicaba a los ejecutivos y se les decía que la opción era un forward trucho en que recibirían tanta plata en un cheque de CB a la sociedad que cada ejecutivo designaba. Por ejemplo Comparini tenía Cerro El Plomo, Tocornal Inversiones Noviembre, Marcos Castro tenía una EIRL, Oscar Buzeta lo recibía a nombre propio o a veces se conseguía boletas de honorarios de sus cuñada. A mi, cuando me correspondió bono, era a través de mi Sociedad Santa Sarella o Inversiones Challico (…) Délano y Lavín también utilizaban estos sistemas con sus sociedades personales como una forma de retirar dineros”, explicó Bravo en su última declaración en la Fiscalía Oriente.

Por lo pronto, entremedio de todos estos antecedentes, los dueños de Penta serán formalizados el 4 de marzo en el Octavo Juzgado de Garantía, junto con Hugo Bravo y otros involucrados.