matias godoy

A sus 24 años, Matías Godoy ya es ingeniero comercial y magíster en Finanzas. Desde la región del Biobío, donde vive, empezó el año pasado a hacer un blog sobre políticas públicas, pero rápidamente se dio cuenta que le faltaba un paso previo. “La gente necesitaba ir un paso más atrás y entender primero qué impuestos se pagan en Chile, y luego qué es la Reforma Tributaria”, dice en entrevista con The Clinic Online.

Así surgió la idea de Economía para Todos, un blog que pronto emigrará a una página web -Economiatodos.cl- y que explica “con manzanitas”, algunos de los casos más complejos de los que se habla hoy en día, como el caso Penta y SQM, así como temas relacionados al financiamiento de la política o a políticas públicas.

¿Por qué te nace hacer este blog, Economía para Todos?
Lo que me motivó a escribir el blog fue que yo identifiqué que había un vacío en los medios de comunicación. Que hablaban en ese tiempo de la Reforma Tributaria, pero suponiendo que la gente sabía en qué consistía una Reforma Tributaria y más aún, la gente sabía en qué consisten los impuestos que uno paga en Chile. La gente necesita ir un paso más atrás y entender primero qué impuestos se pagan en Chile y segundo qué es una Reforma Tributaria, entonces ahí identifiqué un vacío que sentía que no cubrían los medios de prensa, esto de enseñar antes de informar. Y en base a eso nace Economía para Todos. En el fondo ahí nace la idea de explicar al economía y la política de Chile con manzanitas.

¿Por qué es importante para ti que la gente entienda ciertos casos?
Considero que cualquier mejora a la sociedad en términos de economía comienza con la educación. La educación es el motor de desarrollo de una economía, hay evidencia empírica que demuestra eso. Entonces en Chile es uno de los países con mayor asimetría de información, donde las personas adquieren bienes financieros sin saber las condiciones asociadas a esos bienes financieros. La gente participa de la democracia, de las votaciones, sin saber mucho del candidato. Entonces hace falta acercar la información de los que saben a la gente que no sabe, que es muchísima. Entonces por eso creo que Economía para Todos es súper necesario para el país, para que la gente de una vez por todas entienda lo que para muchos es desconocido, pero que está ahí, sólo que la gente que sabe no lo explica bien. Y creo que ese es un primer paso para cosas muy grandes que se pueden venir en el futuro. Que una sociedad informada y educada exige mejores cosas. Y eso repercute a nivel cultural, social, político, a nivel de muchísimas áreas que son vitales para al bienestar.

¿Es un ejercicio democrático?
No sé en términos políticos, pero creo que lo que estoy haciendo es lo que otros deberían hacer. Yo creo que un profesor que hace clases en una universidad debería darse el tiempo de tener un blog. Todos los profesores, toda la gente que hace clases en la universidad, debería tener un blog y compartir sus conocimientos. Hoy en día la información no puede tener un precio. Yo estoy haciendo llegar información objetiva, estoy haciendo llegar educación de forma gratuita a las personas. En el fondo lo que se persigue con la educación gratuita, esto de que la educación no tenga un costo, de alguna forma es lo que está haciendo Economía para todos. Estamos entregando información y no estamos cobrando por eso.

¿Qué cambios ves que se puedan lograr con una ciudadanía más informada?
Yo creo que la ciudadanía cuando está más informada, en primer lugar toma mejores decisiones de distinto tipo. Desde el voto hasta decisiones sobre el presupuesto. Y eso maximiza su bienestar, gastar mejor su presupuesto. Decisiones de tipo formativa: cómo establecer el concepto de familia, como educar a sus hijos, cómo relacionarse con la gente, etcétera. Yo creo que la educación contribuye a que la gente tome mejores decisiones. Y yo creo que lo que estoy haciendo con Economía para Todos contribuye a que la ciudadanía se exija más a sí misma y exija más también al país donde vive.

¿Crees que la información ha influido en cómo se toman estos casos ahora, comparado con casos pasados?
Sí, yo creo que ahora el contexto político y económico es distinto al que aconteció en el caso Mop Gate, por ejemplo. Hay gente que todavía no entiende el caso Mop Gate, pero hoy en día hay un conocimiento mucho más cabal de lo que está pasando con Penta, Soquimich y el caso Caval. Yo pienso que hay una ciudadanía mucho más empoderada y menos tolerante que antes. Yo creo que la coyuntura en torno a Penta, Soqumich y Caval va a tener efectos totales. Porque la gente ya se cansó de casos de corrupción, de la inequidad, y de los abusos que se cometen en Chile por las personas que lamentablemente concentran la riqueza y el poder.

¿Crees que hay una crisis política generalizada?
Mi diagnóstico es bastante severo. Yo creo que hay una crisis hoy. El país viene en crisis yo creo que hace una década, cuando de alguna forma se instauró esta idea de que volvía la democracia, pero era la democracia en el voto, en el papel. Pero no la democracia en términos económicos. Y hoy en día lo que estamos viendo es una olla a presión que ya no podía hervir más y se destapó. Y claro, es una crisis y hay que tomarlo como tal, porque sino va a haber una crisis mayor el día de mañana. Debemos tener conciencia de que lo que está pasando es grave, de que la situación no da para más y que responde principalmente a la enorme desigualdad que hay en Chile. Yo creo que ahí radica todo. Chile es un país que en términos económicos tiene mucha riqueza pero no es sostenible un modelo económico como el actual si es que esa riqueza no se reparte entre los partícipes de la economía. Y eso es lo que no se hizo en Chile en 25 años desde que volvió la democracia, una repartición justa de la riqueza. Y estos escándalos que se están hablando hoy en día son consecuencia de eso, de una mala repartición de la riqueza en Chile.

Dijiste que hay gente que sabe mucho pero no se toma el tiempo de explicar las cosas.
Hasta antes del estallido de estos escándalos yo veía mucha comodidad en Chile por parte de la academia, de las personas entendidas en la materia, me refiero a colegas economistas, cientistas políticos, abogados; que no veían una necesidad de compartir sus conocimientos. Ellos veían que tenían una educación que les permitía desenvolverse en sus gremios con sus colegas, pero no veían la necesidad de compartir sus conocimientos y reflexionar acerca de cómo poder mejorar este país desde su disciplina. Eso fue muy nocivo. Yo creo que responde a que en Chile teníamos la noción de que estas cosas pasaban, pero no teníamos la certeza ni pruebas de ello, por lo tanto nosotros adoptábamos una posición de comodidad de que Chile funcionaba bien. De que Chile era un país donde no había tanta pobreza y se disminuía año a año. No hay mucha conciencia social más allá de las Teletones y las catástrofes que vive el país, pero en Chile no había hasta este minuto una conciencia social de las miles de cosas que están pasando. Si no fuera por los estudiantes no nos habríamos enterado de los grandes cobros que estaban haciendo los bancos por los créditos universitarios. Y yo atribuyo esta escasez de conciencia social a que no se está educando bien. Las universidades no están educando bien a las personas.