Sergio Bustos, Caso Caval

Sergio Bustos Baquedano, quien demandó laboralmente a la empresa Caval por $200 millones, es investigado por el ministro de la Corte de Apelaciones de Chillán, Claudio Arias, por su presunta vinculación con la muerte de 3 miristas ocurrida en la ciudad de San Carlos en abril de 1974.

De acuerdo a los antecedentes obtenidos por The Clinic Online, se trata de la indagatoria referida a la dirección clandestina del MIR en la zona, quienes fueron asesinados, se sabe hasta ahora, por efectivos de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Las víctimas son Ogan Lagos, Rolando Angulo y Bartolomé Salazar.

Según pudo establecer este medio, las primeras señales de que Bustos pudo haber participado en la represión durante la dictadura, aparecieron en la fichas de la Colonia Dignidad. Fue a partir de allí que Bustos fue citado a declarar por primera vez a la Brigada de Derechos Humanos de la PDI en diciembre de 2014.

En esa oportunidad habría reconocido su vínculo con el Frente Nacionalista Patria y Libertad (FNPL), que en dicha zona de la Octava Región mantenía una fuerte relación con las Fuerzas Armadas mucho antes del golpe de 1973.

Luego de ese testimonio, el 14 de enero de este año, concurrió a la oficina del ministro Arias, donde habría confirmado su vínculo con el FNPL.

Hay que recordar que Bustos se hizo públicamente conocido luego de asegurar que trabajó para Caval, cuya dueña es Natalia Compagnón, nuera de Bachelet, para la compra de los terrenos en Machalí. Básicamente, ha señalado Bustos, su misión consistió en lograr la reunión con el vicepresidente ejecutivo del Banco de Chile Andrónico Luksic, donde asistió Compagnon y su esposo Sebastián Dávalos Bachelet. Luego de ello fue aprobado el crédito por $6.500 millones.

En la causa laboral se espera que el fallo sea conocido la próxima semana, pero la fiscalía de Rancagua mantiene abierta una investigación por posibles actos de corrupción en la compra de los paños.

Niños buenos

La zona de San Carlos y el grupo paramilitar de derecha fueron para la DINA su mejor arma.

Sucede que los militantes llegaron incluso a prestar sus casas para que los militares interrogaran y torturaran detenidos.

Fuentes que conocieron del caso indicaron que habría al menos una persona que habla del carácter frío de Bustos y cómo se comportaba con los detenidos y cómo colaboró en la detención de algunos.

En marzo de este año, Bustos fue consultado por La Tercera respecto a su aparición en las fichas del enclave alemán, pero indicó que se trataba de envidia que sentían otras pesonas por él, descartando cualquier participación en casos de violaciones de derechos humanos.