FACTURA SQM

El ex brazo derecho de Marco Enríquez-Ominami, el periodista Cristián Warner, hizo uso de su derecho a guardar silencio cuando durante esta jornada arribó hasta las dependencias del Ministerio Público citado para declarar por la investigación del caso SQM.

El dueño de la empresa “Cristián Warner Comunicaciones Publicidad y Marketing EIRL” es indagado por el pago de $362 millones que recibió de SQM Salar entre 2011 y 2013.

Por esos pagos, Warner emitió a través de su empresa de comunicaciones un total de 34 boletas.

Antes de la citación de este martes, Warner había concurrido al Servicio de Impuestos Internos (SII) donde sí se refirió a su vínculo con la filial de la minera no metálica.

“Esto principalmente era una asesoría comunicacional. Partimos en 2011 con un monto bien bajo, porque nos queríamos meter en el negocio, establecer una relación. Los análisis se referían básicamente a análisis comunicacionales, que incluyen cliping, análisis, sugerencias de consejos publicitarios y de cómo aparece en los medios de comunicación la empresa, análisis de coyuntura, en general, todo lo que tenía que ver con las comunicaciones de las empresas”, detalló Warner en aquella oportunidad, según reveló en su momento el diario La Tercera.

En su testimonio, le periodista admitió que el nexo fue el ex gerente general, Patricio Contesse, el mismo que aparece relacionado con casi todos lo casos de aportes de platas a campañas.

“Pudimos convencerlo de que los servicios eran necesarios y que debían ser pagados a precios de mercado (…) “a las reuniones con Patricio Contesse acudía solo, y siempre nos reuníamos en las instalaciones de SQM, por lo que recuerdo”.

“Siempre hubo contratos, desde el principio. En este se establecía un monto fijo, dividido en tantos meses, y tenía que entregar informes escritos en parte, y el resto, mucha conversación o minutas generadas en el minuto de la reunión, que siempre, en todo caso, tenían como base informes escritos que fueron aportados junto a la notificación. No nos entregaban los respaldos de recepción de los informes, ya que se los entregábamos directamente a Patricio (Contesse)”, relató también ante el SII.

“Toda la documentación sobre los informes es parte del trabajo realizado, y que quedó con un registro impreso, pero también consistía en consejos y asesorías que van más allá de los documentos que quedaron con respaldo. De repente, se da un consejo muy simple, que es importante para la empresa, y por ello hay que cobrar”, agregó.

Semanas atrás, Enríquez-Ominami abordó el vínculo de su ex colaborador en el PRO con SQM, afirmando que “no tengo por qué saber lo que hace otra empresa, respondo por Rivas y Rivas Ltda, por el Partido Progresista, por la Fundación Progresa, por mi RUT. Respondo por mi contabilidad”, y agregó que no puede responder por “la contabilidad de Paul Fontaine, que tenía termoeléctrica y era mi asesor económico, por Pato Navia, que fue muy importante y que hizo asesorías, por Rodrigo Danús el 2009, no me pidan que responda. Max Marambio. ¿Yo puedo responder por Max Marambio? no puedo responder”.

Además de los pagos recibidos por parte de SQM, una reciente publicación de la revista Qué Pasa indicó que Warner emitió una factura al Grupo Angelini, específicamente a Celulosa Arauco, por 30 millones de pesos en 2012.