cardenal errázuriz

Este miércoles el cardenal Francisco Javier Errázuriz declaró ante el ministro de fuero Juan Manuel Muñoz por la demanda civil por 450 palos que presentaron James Hamilton, Juan Carlos Cruz y Andrés Murillo -víctimas de Karadima- por la negligencia que habría tenido la Iglesia al momento de tratar estos bullados casos.

Pues bien, este viernes La Segunda trae a colación las tres preguntas que el religioso se negó a contestar durante la entrega de su testimonio que duró cerca de 5 horas.

Entre las interrogantes que quedaron en el aire aparece por ejemplo la siguiente: ¿Supo el caso de algún sacerdote que haya sido abusado sexualmente por Karadima mientras era menor de edad? “No tengo por qué decirlo”, dijo escuetamente Errázuriz.

El obispo emérito también se negó a contestar ¿Con quién tomó contacto en la Santa Sede para impedir el nombramiento de Juan Carlos Cruz en la comisión del Vaticano que aborda temas de abusos sexuales?. En ese sentido sólo atinó a manifestar que “me niego a responder respecto de mis contactos en la Santa Sede”.

Al ser consultado por si ¿Alguna vez ha tocado el tema de las medidas de acompañamiento con el cardenal Ezzati, ya que han tenido comunicación fluida?. El religioso aclaró que “no doy información sobre lo que hablo con el cardenal Ezzati en temas delicados. Son principios éticos míos”.

Cabe decir que el 7 de septiembre The Clinic Online reveló las cartas que el cardenal Errázuriz le envió al cura Karadima aconsejándole cómo presentar ante los feligreses la decisión de traspasar el mando de la Parroquia de El Bosque a su brazo derecho, el padre Juan Esteban Morales, quien en 2013 fue condenado por la Iglesia por “abuso de poder” en el ejercicio de la dirección espiritual.

En ese sentido le aseguró que su dimisión cómo párroco de El Bosque “no es un castigo” y lo comparó con la Virgen María “que dejó Nazareth para ir donde su prima Isabel, que dejó Nazareth para dar a luz en Belén”. Asimismo, le aseguró que serían festejados sus 50 años de sacerdocio y le dio instrucciones para ocultar por qué era removido del cargo.

Por otro lado le envió otro escrito al discípulo de Karadima, Diego Ossa, en la que le advierte que la plata que le está depositando a una de sus víctimas debe explicárselas como una manera de hacer caridad, y no como una medida para que el abusado guarde silencio.