Caso Caval A1

El ex administrador municipal de Santiago y dueño de la empresa Lo Beltrán, Patricio Cordero, explicó cómo se produjo el envío de facturas truchas desde su firma a Caval con el fin de rebajar la base imponible de la pyme de Natalia Compagnon y Mauricio Valero.

Según consigna El Mercurio, Cordero declaró el pasado 22 de diciembre ante el fiscal regional de O’Higgins, Luis Toledo.

Cabe recordar que Cordero se querelló a mediados de 2015 por uso malicioso de instrumento privado mercantil falso y falsificación de instrumento privado mercantil, acción que apunta a su contador Roberto Castro y a Mauricio Valero por facturas truchas para bajar la base imponible.

De acuerdo a lo publicado por el matutino, Cordero explicó ante Toledo, en primer lugar, que “la fecha de constitución de la sociedad Lo Beltrán es de fecha 2005, no recuerdo fecha exacta, los socios son mi Sra. Pauline Aurora Besserer Esquerre, dos de mis hijos. El giro y actividad de la sociedad es de inversiones y asesorías en área financiera administrativa, comercial en general”.

Prosiguió indicando que “el señor Roberto Castro fue mi contador desde el inicio de la sociedad hasta mediados de abril de 2015. Parte de la contabilidad la entregó en mi casa el día antes que me hospitalizara, materialmente me entregó archivadores con información semi ordenada, facturas, talonarios, facturas emitidas, trámites de SII, pagos mensuales. Al entregarme esta documentación me dijo que no podía seguir con la contabilidad por que estaba muy viejo y cansado, pensaba jubilar, que no podía seguir conmigo. Yo le había pedido meses antes cuando estalló el caso Caval que la contabilidad estuviera ordenada, él se sintió agobiado y me manifestó que no era capaz de ordenar la contabilidad, que contratara otro contador. No me entregó libros, del arqueo de los libros y documentos no sabría decir si faltan documentos y no tengo contador”.

Al ser consultado por cómo notó el tema de las facturas truchas, Cordero sostuvo que “lo faltante son las facturas que forman parte de la querella, son 19 correlativas de la número 91 a 109 de lo cual se percataron mis abogados cuando preparaban mi comparecencia ante la fiscalía en el mes de mayo de 2015. No me entregó ningún libro. No tengo conocimiento si la contabilidad era llevada por sistema remoto o con algún software . Este contador llevaba la contabilidad de mi empresa, la personal, la de mi esposa e hijos. Él al entregarme la contabilidad hizo entrega de la documentación señalada, pero no he revisado si hay faltante, además de lo señalado. Los únicos dineros que le entregué a él eran los que mensualmente declaraba, estoy al día en SII. Esta persona se comunicaba conmigo en forma telefónica o por mail , en el cual solo me indicaba la suma que debía entregarle para pagar por ejemplo PPM, no me indicaba factura o a qué servicio correspondía ese pago, no señalaba número de factura ni nada parecido”.

El empresario reconoció ante el persecutor que lleva las riendas del caso Caval que “las facturas 113, 115, 117, 121, 122, 124, 125, 127, en este acto, son facturas emitidas a Caval correspondiendo solo la 115 a servicios efectivamente prestados a Caval, las restantes 113, 117, 121, 122, 124, 125 y 127 fueron emitidas pero no se prestaron servicios, fueron emitidas por asesorías pero que en realidad no fueron prestadas o realizadas. Esto corresponde al calce del contrato Caval que me hicieron llegar meses o años después, se fueron emitiendo facturas para calzar el monto del contrato que fue firmado con fecha posterior. Fueron estas facturas emitidas por el contador con mi consentimiento específicamente 115, 121, 127. En la 121 hay una solicitud del 03 de enero de 2013 que realiza Mauricio Valero por mail a mí”.

En cuanto a ciertos correos entre su firma y Caval, el ex administrador municipal de Las Condes y Santiago afirmó que el “mail de fecha 25 de junio de 2012 a las 11.49.22 de mvalero@XXX.cl a patriciocorderob@XXX.com corresponde a solicitud de factura para emitir N°110 por un monto de 20 millones de pesos a Caval por asesorías, esta asesoría efectivamente sí se realizó. Posterior está el mail de la misma fecha a las 20.42 de mi cuenta a Roberto Castro, autorizando la emisión de la factura y también el monto. Reafirmo si autorización a Roberto Castro en mail de fecha 26 de junio de 2012 a las 16:10. Factura Pagada”.

Agregó que el “mail de 26 de septiembre de 2012 a las 11:35 hr de mi cuenta patriciocorderob@ XXX.com a Roberto Castro en el cual autorizo la emisión de factura 115 por 20 millones de pesos a Caval en el mismo mail autorizó otra emisión de factura a empresa Sinergia Inmobiliaria S.A. por $5 millones. La factura 115 no se realizó la asesoría. En este mail me refiero a la empresa Caval como ‘la misma empresa a la que le hemos facturado’, en relación a la glosa, siempre era la misma ‘asesoría comercial’. Factura pagada”.

Por su parte Cordero habla del “mail de fecha 3 de enero de 2013 a las 11:32 hrs. Desde mi cuenta a Roberto Castro, en la cual solicito emisión de factura por 60 millones de pesos para Caval, corresponde a factura número 121”.

Sobre ésta sostuvo que por “esa factura no se hizo la asesoría efectivamente, lo particular de esta factura es que se pide en enero de 2013 la emisión con fecha de diciembre 2012, esa factura no fue pagada por Caval a Lo Beltrán y el objetivo de la misma es tener factura de gasto para bajar la base imponible. Quiero acompañar además en este punto mail de la misma fecha antes indicada pero desde la cuenta de Mauricio Valero en la cual pide la emisión de dos facturas además de la que yo autoricé por 60 millones solicita otra por 20 millones y solicita además que las dos sean emitidas con fecha de diciembre. Para mi sociedad esta factura es un gasto (la de 60 millones) porque debía pagar el PPM de esa factura. Factura no pagada”.

A su vez recoge el “mail de fecha 3 de febrero de 2014 a las 16:25 horas. De mi cuenta a Roberto Castro en donde autorizo la emisión de una factura por 5 millones a la empresa Caval. La factura es la 127. Con la frase ‘no llueve pero gotea jajaja’ me refiero a que esto era parte del flujo de ingresos a la sociedad. Esta asesoría tampoco fue realizada. Factura pagada”.

También detalla que “en mail de 25 de marzo de 2014 a las 17:09 hrs de Valeria Quinteros (vquinteros@XXX.com; de contabilidad) a mi cuenta con copia a castromoya@XXX.com en que el asunto del mail es PAGO IMPUESTO FEBRERO 2014 el cual es por la suma de 250 mil pesos”.

“Las facturas correspondientes a servicios no prestados fueron emitidas por mi contador el cual era conocido de Mauricio Valero, lo iba a ver a la oficina, de esa relación yo no tenía conocimiento a la fecha de los hechos y deduzco que su relación era más cercana, lo cual puedo decir ahora en vista de este proceso”, sentenció Cordero ante el Ministerio Público.

Cabe decir que los dichos de Cordero fueron fundamentales para que el Servicio de Impuestos Internos (SII) se querellara el pasado 5 de enero, lo que derivó en la inminente formalización a Natalia Compagnon, Mauricio Valero, Patricio Cordero, entre otros.