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El ahora ex ministro del Interior, Jorge Burgos, se encuentra en Londres compartiendo unos días con su hijo y su pequeña nieta. Los días también sirven para descansar del enorme cansancio que acumuló en su antigua pega de Gobierno, y que fue la gran razón del DC para explicar su renuncia a ser secretario de Estado de Bachelet.

Desde Inglaterra y en entrevista con T13, Burgos no desconoce el gran desgaste que siente, de hecho advirtió que “soy una persona que toda mi vida, mis 59 años, he dormido muy bien (…) Ahora había veces que dormía 4 ó 5 horas. Me despertaba por cuestiones, me dolía la cabeza, me sonaba el celular, quemaban una iglesia en La Araucanía y me despertaba, y hay veces que mandaba whatsapp a esa hora, y eso produce un cansancio. Mis ojeras actuales tienen que ver con eso, pero bueno, es una mezcla de cosas”.

En esa línea, el ex diputado se toma el tiempo para aclarar que es “absolutamente falso” el hecho de que “yo he tenido una mala relación” con la Presidenta Bachelet.

Al ser consultado por el momento en que se acordó su salida de Gobierno, Burgos contestó que “este tipo de cosas a mi juicio no se acuerdan, se conversan, pueden irse madurando. Yo le había planteado a la Presidenta distintas razones por las que era mejor buscar una alternativa. Debe de haber sido a fines de enero de este año. Conversamos con mucha libertad, ella es una persona con la que se puede hablar con mucha libertad. Conversamos de eso, en fin, ella me hizo algunas consideraciones según las cuales ella creía que a su juicio era mejor que yo me mantuviera y que íbamos a ir viéndolo. Cada cierto tiempo lo conversábamos y decía “aquí vamos, dando la pelea”.

Precisó que en enero “fue la primera vez que conversamos sobre eso”, pero que “mi decisión definitiva yo se la manifesté ahora hace poco, el día martes de esta semana, en una larga conversación. Le dije, como dije públicamente, que estaba cansado, no solo cansado físicamente, sino también cierto cansancio de ánimo por algunas cuestiones que no tienen que ver con ella. Tiene que ver con la coalición, voy a ser bien franco, con gente de la coalición que tiene una visión distinta, puede ser muy legítima, pero una visión distinta de la que yo tengo de cómo debe enfrentarse el momento del país”.

“Con gente de la coalición no sólo de la izquierda, como el Partido Comunista…, era obvio que habían algunos disensos con algunos sectores del Partido Socialista, e incluso con algunos sectores de la Democracia Cristiana”, argumentó el ex secretario de Estado.

Por su lado agregó que “me carga dar nombres, pero voy a darles la categoría de personas que creen que a Chile le viene bien en este momento seguir impulsando entre comillas reformas estructurales y no volver a una pausa de moderación y gradualismo, que le hace mejor a Chile, desde mi visión. Ese tipo de personas está en todos los partidos de la Nueva Mayoría, más algunos que otros. Mucho más en el PC, un poco menos en el PS, y un poco menos en la DC. Pero con ese tipo de políticos yo tenía diferencias”.

A renglón seguido lanzó que “también tengo diferencias con los políticos que no se dan cuenta de lo que ha pasado en Chile, del grado de desprestigio que tiene la política, la función política, por razones que todos conocemos. No solo por el tema del financiamiento de las campañas, sino que también por la forma de hacer política. Cuando a uno le toca ver que hay parlamentarios, no voy a dar nombres, pero parlamentarios que sostienen que hay que cambiar intendentes en función de las cercanías que tenga una determinada persona con él, me parece que están viendo mal la política y le están haciendo muy mal al país. Eso termina haciendo a la gente desconfiar y creo que eso le hace mal, le han complicado el gobierno a la Presidenta Bachelet, exigiendo poner el pie en el acelerador, no importando lo que pasa con la economía, exigiendo cuotas políticas. No la han ayudado y creo que Chile merece que sus políticos actúen de otra forma y nuestra Presidenta también merece más ayuda de los partidos políticos”.

Sobre su sucesor, Burgos reveló que tras comunicarle la noticia a Bachelet, “la Presidenta el día martes me preguntó –lo que demuestra la confianza que me tiene- “¿qué nombres DC se te ocurren a ti?”. Yo le di cuatro nombres. Iba a darle el quinto -esto es textual- y me dijo “el Peta”, y era exactamente el que yo le iba a nombrar. A ella le salió. En cualquier orden se los di. Le nombré cinco demócratacristianos, porque yo, medio machista, no tenía ningún nombre de mujer en la cabeza y cuando iba a decir el quinto, me dijo: “…Y el Peta (Fernández), que está en Uruguay”. Así que no. Lo contactó esa noche. En esto es mejor decir toda la verdad para que se dejen de especular y tirar teorías: yo hablé con la Presidenta largo esa mañana. Ella es muy cálida conmigo, muy cálida y cuando nos despedimos, yo me despedí bastante emocionado”.

Pese a que recalcó que “yo soy un tipo criado de que los hombres no lloran”, no escondió que “así y todo yo estaba muy tocado. Y cuando ella vuelve a Valparaíso me llama y me dice te mandaron saludos los almirantes, qué se yo, porque había estado en el Esmeralda, muchos de los cuales yo los conozco. Y me dice: “bueno ¿y? Lo que hablamos en la mañana ¿es definitivo?” Sí, Presidenta, definitivo, le digo yo. Ya. Me tengo que empezar a mover entonces con algún nombre. O sea, fue un contacto que hizo esa tarde del día martes, para todos esos maledicentes que dicen que estaba fraguado, no sigan mintiendo”.

En otros pasajes de la entrevista, Burgos detalló cuál fue el momento más complicado que vivió como ministro del Interior: “Fue bien al comienzo. Un día que hubo una huelga de camioneros y durante el día, yo revertí una decisión, una decisión que era que no pasaran por la Alameda. Hablé con el dirigente de camioneros, que estaba en la cabeza en esa movilización, que no lo conocía, Sergio Pérez, y revertí esa decisión porque me pareció que del punto de vista del orden público era mejor revertirla. Creo que terminó siendo así, pero ese fue un momento tenso, porque revertí una decisión que se ha tomado, y eso produce un cierto choque, un momento tenso con una persona, probablemente del gobierno, que no conocía mucho pero que más amigos nos hicimos en estos últimos dos meses y hoy es uno de mis mejores amigos desde el punto de vista de la política, que es el subsecretario Pancho (Mahmud) Aleuy. Tengo solo buenos recuerdos, a pesar que tuvimos un momento de tensión y que tuve que tomar una decisión. Fue complejo, porque el tema de los camioneros tiene una cosa sicológica para mucha gente en el país”.

En su balance durante su paso por La Moneda, el ex ministro de Defensa destacó que “yo tuve una experiencia de trabajo buena” con la Presidenta Bachelet, puesto que la relación que mantuvo con ella en la pega “fue buena, respetuosa, del ministro a la Presidenta y de ella también. Yo diría que una relación cariñosa, afectiva. Es una persona que sabe transmitir el afecto y lo ha pasado muy mal. Ha terminado pagando consecuencias ajenas, aunque sean bien cercanas del punto de vista familiar, de su nuera, qué sé yo, que no tienen nada que ver con su manera de ser”.

Resaltó que “conozco a muchas personas, pero en esas muchas personas, ajenas a los bienes y al dinero, está la Presidenta Bachelet, y ha terminado, a juicio de muchos, equivocadamente vinculada a una cuestión con la que no tiene nada que ver. Eso la dañó y obviamente tuvo una afectación personal, y eso es cierto. Creo que las personas que la queremos bien, tenemos que tener muy presente eso y apañarla”.

Hijo de Burgos revela detalles del cansancio de su padre – The Clinic Online