Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista: “Sichel tiene muchas cosas que lo hacen un candidato temible”

El líder del PC dice que tiene claro que para ganar la presidencial con Gabriel Boric, tienen que ampliar su base apoyo. Por eso, en esta entrevista afirma: “Nosotros no lo vamos a coartar”. Y añade: “Él tiene plena libertad para moverse”. Aquí, Teillier expone su estrategia: poner el acento en el programa común.

El presidente del Partido Comunista observa confiado las negociaciones de cupos parlamentarios que se están dando entre el Frente Amplio y sus aliados. Quizá lo hace en la certeza de que su prioridad, como dice aquí, está puesta en el programa de gobierno que puedan acordar con el candidato presidencial del pacto Apruebo Dignidad, Gabriel Boric.

“Si ganamos, tenemos que llegar muy de acuerdo. Y así evitar que alguien diga después: ‘Yo no estaba de acuerdo con eso. Por lo tanto, no voy a avanzar más’. Ese fue un error que no debiéramos cometer”, afirma Guillermo Teillier recordando la experiencia del segundo gobierno de Michelle Bachelet. 

Profesor, militante del PC desde 1958, el diputado Teillier es una figura central en la expansión que ha tenido su partido en los últimos años. Es claro que hoy, a pesar de la derrota de Daniel Jadue, el PC se ha convertido en un actor relevante en la configuración de la izquierda que aspira a llegar al poder.

-¿Qué análisis han hecho los comunistas luego de la derrota de Daniel Jadue?

-Nuestro análisis es que el resultado de la primaria de Apruebo Dignidad fue extraordinario. Incluso, mucho más allá de lo que pensábamos. Claro, ganó Gabriel Boric, perdimos nosotros, pero igual el resultado es muy auspicioso. Quedamos con una muy buena votación. Más de 600 mil votos es algo casi histórico para el partido, después de la salida de la dictadura. Además, surgió un liderazgo que hacía mucho tiempo que no teníamos en nuestras filas.

En ese sentido, ¿Jadue ha sido como un regalo para el PC?

-O sea, yo creo que respondió a las expectativas del momento que tenía el Partido Comunista. Me refiero a que, después del estallido social, decidimos que teníamos que avanzar junto a las demandas populares. Actuamos de esa manera y nos dio resultados. Jadue también supo  advertir bien esa necesidad de cambios y de alejarnos de la institucionalidad de los 90. Desde ese punto de vista, Jadue fue muy buen candidato.

-¿Y desde qué punto de vista no fue tan buen candidato?

-En general, fue muy buen candidato. Algunos dicen que cometió errores. Puede ser. Pero, con todo, el resultado es muy auspicioso para nosotros…

-¿Y ahora qué?

-Tenemos que seguir trabajando por el candidato del Frente Amplio. Eso implica hacer todos los esfuerzos para que se concrete la posibilidad de un gobierno anti neoliberal. De eso se trata en el fondo: de llevar adelante transformaciones con un nuevo proyecto de desarrollo para el país.

-Esos cambios también dependerán de la fuerza parlamentaria que tengan. Usted insinuó que podría haber dos listas. ¿Eso suma o resta?

-Se malinterpretó o no se leyó bien lo que dije. Mi planteamiento es que de todas maneras van a existir dos listas porque hay partidos, como el Partido Igualdad, que ya nos comunicaron que van a ir en lista con el Partido Humanista. Eso genera desde ya que en Chile Digno tengamos dos listas.

Después del estallido social, decidimos que teníamos que avanzar junto a las demandas populares. Actuamos de esa manera y nos dio resultados. Jadue también supo  advertir bien esa necesidad de cambios y de alejarnos de la institucionalidad de los 90. Desde ese punto de vista, Jadue fue muy buen candidato.

-El propio Gabriel Boric los ha instado a acordar una sola lista en el Pacto Apruebo Dignidad. ¿Cómo recoge ese llamado?

-Hay conversaciones abiertas. Nosotros estamos trabajando con fuerza por la mejor solución para apoyar la candidatura de Boric. Ahora, todo el mundo sabe que en esto de las listas siempre hay negociaciones y que, si se abren mejores posibilidades, lo más seguro es que exista una sola lista. Pero estamos corriendo contra el tiempo.

Para usted, ¿dos listas sería un mal escenario?

-O sea, no es el mejor escenario. Pero tengo confianza de que las cosas van a salir bien.

¿GOBIERNO POPULAR?

-¿Qué significa para usted estar pactando con un joven de 35 años para que sea el próximo Presidente de Chile?

-Me parece fantástico. Yo también viví mi experiencia de joven. Fue en otras condiciones, pero estoy muy feliz con lo que significó mi juventud políticamente.

Cuando el propio Gabriel Boric dijo: “No le tengan miedo a la juventud”, ¿le habrá hablado a ese electorado del PC o dirigentes como usted?

-Ellos son partidos nuevos. Nosotros somos un partido que tiene 109 años, pero uno de los pocos que tiene una juventud muy activa. No tenemos problemas generacionales en el PC. Al revés. Lo miramos con simpatía. Hay una energía que renace, que se vitaliza con los jóvenes, pero bajo los mismos propósitos.

Hoy el PC tiene un desafío mayor: administrar un éxito que no habían tenido desde antes de la dictadura. ¿Cuál es la estrategia para sostener este nuevo aire?

-¿Cómo administramos eso? Bueno, políticamente.

-¿Pero de qué manera?

-Ya estamos diseñando la coyuntura. Tenemos que apoyar la candidatura de Boric al máximo. Nuestro propósito es que ganemos. Pero también tenemos una mirada un poco más a largo plazo y pasa por asumir  con mucha responsabilidad el proceso de la nueva Constitución. Eso lo queremos hacer en conjunto con Apruebo Dignidad.

-¿Y cuál es ese rol que deberían jugar?

-Este proceso ha creado un panorama absolutamente nuevo. Se va a decidir la institucionalidad hacia el futuro. Claro, la Constitución no va a resolver los problemas económicos y sociales, pero sí la posibilidad de acceder con más facilidad a leyes que resuelvan esos problemas. Puede cambiar todo el cuadro en corto tiempo.

Ellos son partidos nuevos. Nosotros somos un partido que tiene 109 años, pero uno de los pocos que tiene una juventud muy activa. No tenemos problemas generacionales en el PC. Al revés. Lo miramos con simpatía.

-¿En qué sentido?

-Supongamos que la Convención Constitucional dice: “El Parlamento será unicameral”, y deciden llamar a elecciones dentro de un año. Pueden pasar muchas cosas. En ese sentido, creemos que quedamos en una situación privilegiada para avanzar en los temas de la coyuntura, de la nueva Constitución y del futuro.

-¿Cuál es esa mirada de futuro?

-Seguir aspirando a que este proceso culmine en un gobierno de mayor arraigo popular que el que podamos lograr ahora. No es que yo esté despreciando o menospreciando lo de Boric, pero es que siempre en los procesos hay etapas. Tenemos que pensar en eso también.

-¿Y cómo ve al Frente Amplio en ese diseño? El PC es puramente de izquierda. El FA es visto como una izquierda liberal. Para llegar a la aspiración de un “gobierno popular”, ¿hacia dónde deben moverse? Mal que mal, ellos tienen al candidato. 

-Sí, claro. Por eso decimos que es un proceso. La foto de hoy muestra que hay sectores del FA que se fueron más a la izquierda; otros que ahora van con la Concertación. Y se ha ido afianzando un núcleo del Frente Amplio que es más progresista, más transformador y que se acerca mucho a nuestra posición. Precisamente por eso acordamos hacer el pacto de primaria con ellos. Sabemos que algunos pudieran decir: “Es que ustedes quieren un gobierno de izquierda dura”.

-¿Y no?

-No. No estamos buscando eso, sino que la posibilidad de un gobierno popular.

-¿Pero qué significa eso?

-Significa abrir las posibilidades de participación social, ciudadana y popular en mayor magnitud de lo que ha sido hasta ahora. Desde luego, eso requiere buscar una base amplia de sustentación. Nosotros lo tenemos en cuenta. Sabemos que hay que responder a los intereses de un sector muy amplio de la sociedad chilena. Así que nosotros no estamos mirando quién es más liberal o más no sé qué. Estamos pensando en un gobierno democrático, pero con una democracia que se profundice y cree mejores condiciones de vida, mayor igualdad y derechos en nuestro país. Eso es en el fondo.

El Frente Amplio pareciera ser más parecido a la socialdemocracia que a la izquierda, donde está la Lista del Pueblo. ¿Cómo se debe mover el PC?

-Como decía Volodia Teitelboim: Hay que buscar el mínimo común denominador que nos una a todos para hacer un gobierno de esa naturaleza. Lo importante es que hay algo que está en la base y que nos une.

-¿Qué los une?

Cambiar el sistema actual. El perfeccionamiento de la democracia, mayor participación y hacer los cambios constitucionales que se necesitan.

La foto de hoy muestra que hay sectores del FA que se fueron más a la izquierda; otros que ahora van con la Concertación. Y se ha ido afianzando un núcleo del Frente Amplio que es más progresista, más transformador y que se acerca mucho a nuestra posición.

EL PROGRAMA

-Los acuerdos políticos son pragmáticos. Cuando el PC se sumó al segundo gobierno de Michelle Bachelet había pragmatismo y también una cercanía programática. ¿Diría que existe lo mismo el FA?

-El pragmatismo está en todas las cosas. Nosotros nos metimos en el gobierno de Bachelet para llevar adelante cambios profundos, entre ellos propusimos el cambio de la Constitución, que no se alcanzó a hacer. También el cambio al sistema previsional, regionalización, educación gratuita… Por eso nos metimos en el gobierno. Pero cuando ese gobierno empezó a cambiar, nosotros dijimos que si se producía ese viraje muy grande, nos íbamos a ir del gobierno. Lo dijimos clara y públicamente.

Pero no se fueron.

-No. Ahora podríamos pensar si habría sido correcto irse o no, pero es una discusión bizantina. Aunque sirve para el actuar futuro.

En base a esa experiencia, ¿cuáles son los errores que no deberían permitirse si logran ganar el gobierno junto al Frente Amplio?

-Al tiro le digo uno, y creo que es el principal: que se respete el programa de gobierno. En esa oportunidad,

todos los que estábamos por apoyar a Michelle Bachelet firmamos el programa. Pero algunos desertaron diciendo que las reformas eran demasiado avanzadas. Todos nos acusaban diciendo que nosotros teníamos una tremenda influencia en ese gobierno y que estábamos llevando al gobierno a un extremismo de izquierda. No era así. Ese es el error que no debiera cometerse ahora.

-¿Cómo evitarlo?

-Es que por eso que es tan importante la discusión que estamos haciendo ahora con el Frente Amplio en el sentido de compaginar los dos programas de gobierno. Si ganamos, tenemos que llegar muy de acuerdo. Y así evitar que alguien diga después: “Yo no estaba de acuerdo con eso. Por lo tanto, no voy a avanzar más”. Ese fue un error que no debiéramos cometer.  

Entonces, ¿la unidad queda sellada en el programa?

-En gran parte se va a dar en lo programático y también en materias constitucionales. Ya se han reunido los autores de los programas para ver las coincidencias y los puntos de diferencia.

-Más allá del programa, ¿cómo podrían asegurar la unidad y la gobernabilidad? Porque Bachelet perdió pie en el apoyo ciudadano…

-Sabemos por qué perdió ese apoyo… Porque empezaron los matices desde un comienzo y porque después hubo una acusación muy grave. Me refiero a su hijo, y eso casi desintegró el gobierno. Hubo sectores que incluso trataron de conseguir la renuncia de ella en un momento. Entonces, el gobierno de Michelle Bachelet se debilitó porque incumplió el programa, o porque le impidieron hacerlo. Nosotros tenemos que tratar de cumplir con el programa. Es una palabra empeñada con el pueblo. 

-¿El acuerdo programático es el único seguro que permitiría mantenerse juntos hasta el final de un posible gobierno?

– Claro, evidentemente. 

-Giorgio Jackson planteó que el programa que ganó, la visión que primó, fue la del FA. ¿Por qué deberían ceder mucho?

En política son los hechos los que mandan. No las declaraciones. El Frente Amplio no está en actitud de imponer su programa. Saben que los que votaron por ambos candidatos (Jadue y Boric) quieren una base programática más o menos parecida. Yo creo que las diferencias estuvieron más en los estilos, en la campaña…

LOS MALABARES DE BORIC

-Gabriel Boric va a tener que hacer malabares para moverse hacia el mundo de la ex Concertación y también guiñarle el ojo a la izquierda. ¿Cómo cree que el candidato debería sortear esa disyuntiva?

-Es que yo creo que no va a tener que hacer ningún malabar, porque nosotros le vamos a dar todas las posibilidades. Él tiene plena libertad para moverse. Es el candidato. Nosotros no nos cerramos a ampliar la base de apoyo, siempre que estemos seguros de que vamos a llevar adelante un programa, y que ese programa lo vamos a respetar. Eso es lo que nos interesa.

-Pero para ampliar la base, hay que girar un poco al centro, ¿o no?

-Sabemos que hay sectores que pueden haber sido votantes de la Concertación, o incluso de la derecha popular que está bastante derrotada, que concuerdan con el programa que hoy día sustenta a Boric. Las puertas están abiertas para moverse a todos esos sectores. Para ganar las elecciones se necesitan votos. Hay que sumar. Así que yo creo que él tiene bastante posibilidad de maniobra. Nosotros no lo vamos a coartar.

Es que por eso que es tan importante la discusión que estamos haciendo ahora con el Frente Amplio en el sentido de compaginar los dos programas de gobierno. Si ganamos, tenemos que llegar muy de acuerdo. Y así evitar que alguien diga después: “Yo no estaba de acuerdo con eso. Por lo tanto, no voy a avanzar más”.

-El PC y el FA juntos no ganan. ¿Hacia dónde abrir las puertas? Porque el mundo de la ex Concertación tendrá su candidata.

-Vamos a ver qué pasa con la primaria que van a hacer. Yo no quiero hablar mal de ellos, pero la realidad nos dice que Boric está mucho mejor posicionado que cualquiera de ellos. Incluso, en el electorado que ha sido de la Concertación. Eso lo sabemos, para qué estamos con cuentos. Ahora, ¿cuánto vamos a poder a crecer? No lo sé, pero desde luego está abierta la posibilidad de crecer hacia aquellos sectores que no votan. Además, se están sumando nuevos electores. Todavía hay harto hacia dónde crecer.

-Otra cosa. El anticomunismo que todavía ronda, ¿puede ser una mochila para Gabriel Boric?

-Yo creo que no, porque él no es comunista. 

Pero va en alianza con ustedes…

-Claro, tiene el apoyo de los comunistas, pero aquí todos, hasta los demócratas cristianos, han tenido el apoyo de los comunistas. Imagínese, nosotros hemos votado desde Aylwin en adelante. Entonces, no creo que pese el anticomunismo. Claro, Sebastián Sichel, la derecha dura, van a tratar de tirarle eso a Boric, pero es difícil porque él no es comunista. Y eso se vio en los debates. Boric no defendió ninguna postura ideológica de los comunistas.

EL ADVERSARIO SICHEL

-¿Como ve la figura de Sebastián Sichel? No es el candidato tradicional de derecha, llega a sectores medios, es visto como un independiente…

-Sichel no es independiente. Él depende mucho del gran empresariado. Ellos lo llevaron de candidato e hicieron todo lo posible para que ganara. Además, fue el candidato de La Moneda, eso es indiscutible. El propio Presidente se la jugó por él. Pero sí reconozco que ha sido propuesto muy inteligentemente.

El Frente Amplio no está en actitud de imponer su programa. Saben que los que votaron por ambos candidatos (Jadue y Boric) quieren una base programática más o menos parecida. Yo creo que las diferencias estuvieron más en los estilos, en la campaña…

-¿Por qué?

-Porque tiene un origen en un ala demócrata cristiana más  de derecha. Incluso, tiene gestos en cuestiones que son más de izquierda que de derecha y puede irse al centro. Seguramente  va a tratar de competir en el nicho que pudiera haber tenido la actual presidenta del Senado.

-¿Pero con qué destrezas lo ve? Es su adversario político…

-Él se perfila como un candidato fuerte y poderoso que no lo podemos mirar en menos. Algunos dicen: “La derecha sacó menos del tercio en la Convención Constitucional”, pero eso no quiere decir que esté derrotada. La derecha tiene una alta cantidad de votos y Sichel tiene a mano el poder comunicacional, el poder del dinero… En ese sentido, Sichel tiene muchas cosas que lo hacen un candidato temible, eso sí lo puedo decir. 

¿Usted ve difícil o no tanto la posibilidad de un triunfo en la presidencial? 

-Mire, yo lo veo complejo igual. No lo veo fácil. Lo peor sería creer que esto está ganado. Por eso le dije que Sichel es un candidato fuerte. Y la Concertación va a tener una candidata que también puede tener fuerza. Entonces, ahí también vamos a tener una contrincante fuerte. A priori, aquí no hay nada ganado. 

Claro, Sebastián Sichel, la derecha dura, van a tratar de tirarle eso a Boric, pero es difícil porque él no es comunista. Y eso se vio en los debates. Boric no defendió ninguna postura ideológica de los comunistas.

También puedes leer: La hora de la verdad de los comunistas: seis claves que se juega el PC en su Comité Central


Volver al Home

Comentarios