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23 de diciembre de 2021

Simón y Tomás Boric: ésta es la historia de los hermanos del presidente electo

Simón y Tomás Boric, hermanos de Gabriel. el presidente electo. Captura de Mega e Instagram de Tomás Boric

Simón (33) y Tomás (29) son los hermanos de Gabriel Boric. De niños, los tres jugaban fútbol juntos en Magallanes. Los tres viajaron a Santiago para estudiar sus respectivas carreras profesionales. Y los tres esperaron unidos el conteo de votos que transformaría a Gabriel, el mayor, en el presidente electo de Chile. The Clinic conversó con Simón y Tomás para conocer sus perfiles y profundizar sobre la “contención” emocional que esperan aportar a su hermano.

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Los primeros cómputos ya mostraban una tendencia clara: a no ser por una sorpresa de último minuto, Gabriel Boric se convertiría en el próximo presidente de Chile. La familia del abanderado de Apruebo Dignidad, que había viajado desde Punta Arenas a Santiago para acompañarlo, esperaba expectante los resultados finales, pegados frente a un televisor.

A las 19:52 de ese domingo, mientras los festejos comenzaban a desatarse en el centro de la capital, Simón Boric, uno de los dos hermanos de Gabriel, difundió en Twitter una imagen de esa íntima escena familiar. “Alegría incontenible”, fueron las palabras elegidas por Simón para describir el ambiente.

Lo que vino después es conocido. Los récords de participación; la votación histórica en cantidad de sufragios para un candidato y el triunfo electoral de un hombre de 35 años, el más joven en ganarse la banda del jefe de Estado.

A la mañana siguiente, todos los medios de comunicación estaban ávidos por contar con la historia del círculo cercano del hasta ahora diputado magallánico. Fue en ese contexto que Simón, periodista de profesión, tomó la batuta, accediendo a conversar con distintas vitrinas y matinales. El mensaje central fue siempre el mismo: “La familia no puede ser parte del Gobierno. La gente está cansada de eso”, afirmó en CHV.

“A mí me parece que hay gente muy calificada en este país indistintamente de que sea familia o no”, agregó en ese canal, explicando que “mi consejo como hermano se lo puedo dar, lo puedo contener, pero la política la hacen otros y ese rol a la familia no le compete”. «El rol de la familia es contener, tener una espacio de reflexión, protección, de cariño», complementó en Radio ADN.

Pareciera entonces que el papel que tomarían los hermanos Boric, con respecto a la labor del futuro presidente, no sería desde las asesorías ni el empleo público. Serían más bien un sostén fraterno, una red de apoyo. Los que brinden contención en los momentos difíciles de un cargo que acarrea posiciones complejas.

Pero, ¿quiénes son Simón y Tomás?

Simón Boric, 33, periodista

Simón Boric tiene 33 años y, al igual que sus dos hermanos, cursó su educación escolar en el colegio The British School de Punta Arenas.

En 2007, tras rendir la PSU, se trasladó a Santiago para estudiar periodismo en la Universidad de Chile y, desde entonces, está radicado en la capital. Al reflexionar sobre el por qué se inclinó por esa carrera, Simón recuerda que en el colegio tuvo talleres que lo acercaron al mundo de la prensa, y cuenta cómo miraba con «admiración a grandes periodistas», nacionales e internacionales. Cita como referentes a María Olivia Monckeberg, Faride Zerán y Alejandra Matus, entre otros nombres.

Según el perfil de LinkedIn de Simón, cursó además dos programas académicos en EE.UU. El primero en 2011, en la Universidad George Washington, focalizado en periodismo, medios y asuntos públicos. El segundo, que lo llevó en 2013 a la Universidad de Georgetown, profundizaba en materias de ciencias políticas y gobierno.

La trayectoria profesional de Simón Boric es variopinta. En su currículum se ve que ha trabajado en medios de comunicación como TVN, El Mostrador, Radio Bío Bío y Radio Universidad de Chile. Sin embargo, desde 2014 se desempeña en el departamento de prensa de la Universidad de Chile, donde fue paulatinamente avanzando en cuanto a responsabilidades, hasta llegar a ser jefe de prensa y coordinador general de comunicaciones que depende de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones.

«Cuando volví de EE.UU., me ofrecieron trabajar en la Universidad, y siempre dije que iba a trabajar un rato», dice Simón a The Clinic, quien reconoce que, por entonces, aspiraba a entrar a CNN. En un comienzo, pensaba estar un año en la casa de estudios, pero con el tiempo descubrió una pasión por «la educación pública, la Universidad de Chile y el rol que cumple en el país».

Comenta también que, en algún momento, le «encantaría» volver al mundo de los medios, pero que lo ve «difícil», sobre todo por la «exposición que tiene ahora su apellido», que no es tan común. No lo descarta del todo: «Por cierto, queda mucha carrera por recorrer».

En su tiempo libre, Simón dice que disfruta leyendo «mucha noticia«. Pero fuera de lo que es la contingencia, afirma que le agrada «juntarse con los amigos, del colegio y de la universidad, a jugar play (PlayStation), a estar, o jugar Dixit (un popular juego de mesa)».

Y en la soledad, “leer (literatura)”, y andar en bicicleta: “cada vez que puedo y tengo un espacio salgo, y trato de ir sin rumbo, desde mi casa, para relajarme o desconectarme”.

En cuanto a la lectura, identifica dos libros como sus favoritos de los “últimos tiempos”: El hombre que amaba los perros, del cubano Leonardo Padura; y Patria, del vasco Fernando Aramburu.

También dice que le gustan los videojuegos de estrategia y simulación, como SimCity y Tropico, dos títulos cuyo objetivo es planificar la red urbana de ciudades, e idear políticas públicas eficientes.

Simón refiere brevemente a su veta amorosa: desde abril de este año está emparejado, y con una periodista.

Creciendo en Punta Arenas

En una revisión de su pasado en Magallanes, relata que, «cuándo chico», los tres iban a una cancha que quedaba al lado de su casa. Un terreno vacío donde «jugábamos a la pelota, al veinticinco (un juego relacionado al fútbol), con amigos del barrio». Otra actividad usual era recorrer Punta Arenas en bicicleta y en grupo, algo «común» en la ciudad, según Simón, y que solía compartir con Tomás y Gabriel.

Rememora con cariño las salidas a pescar con la familia, al «Río Penitente y al Lago Blanco», paseos a los que a veces iba en compañía de su abuelo. Gabriel Boric, en Las Dos Caras de La Moneda, hizo hincapié en el mismo recuerdo: «Mi primera trucha la saqué con él (su abuelo) en el Río Penitente».

Ni fútbol ni política

A pesar de sus historias compartidas, sobre todo en la infancia, existen al menos dos temas donde Simón muestra cierta distancia con Gabriel. En primer lugar, el fanatismo por el equipo de la franja. “Fui hincha de la Católica”, dice Simón, “pero no tengo hoy día ninguna afición por el fútbol”. 

Tampoco comparte la vocación política de su hermano. Simón explica que nunca se metió en política universitaria, y que firmó por la candidatura presidencial de Gabriel, pero que en la actualidad no es militante. Para esto da varias razones, como su «proyección» en el mundo del periodismo y, más recientemente, su rol en la Universidad de Chile, «un espacio público, que independiente de que hay gente de todas las ideologías, yo prefiero mantenerme al margen». «No estoy involucrado en política, no es mi área», concluye al hablar del tema.

Sobre el rol que tendrá como familiar del próximo presidente, Simón profundiza en la idea de que buscará aportar «un espacio donde Gabriel pueda conversar de otras cosas, y disfrutar en algún momento, si es que puede escaparse, en Magallanes”.

Dice que espera poder «conversar de las preocupaciones que él tenga, pero no solo sobre política y lo que esté girando 24/7 en la semana. Creo que es eso, más el cariño que uno pueda entregarle, y que él también quiere entregar. Esos espacios, que existen, espero que se mantengan, que se fortalezcan, para que pueda estar conectado con sus orígenes y con la parte emocional».

“Gabriel va a ser infinitamente leal”

El ser hermano de un presidente atrae una tenaz atención mediática y, en ese sentido, Simón recalca que él no había hablado con la prensa antes del triunfo en segunda vuelta. “Pero entiendo que por esta semana (poselectoral), las personas que habitan este país merecen saber un poco sobre quién es la persona que llega a la presidencia. Él es muy transparente, muy honesto, muy conectado con el entorno, pero evidentemente no tuvieron todos la posibilidad de crecer con él, y creo que si podemos aportar en eso, y contar. Es una exposición momentánea que vale la pena, porque Chile lo merece. Y como ya he dicho en otras partes, Gabriel es de nuestra familia, pero desde el domingo pasó a ser familia de todas y todos los que habitan este país».

Y centrándose en Gabriel, añade: “Cuando genera vínculos con alguien, es una persona muy leal. Tiene un vínculo con la sociedad, y le va a ser infinitamente leal. Va a ser una persona en la que todas y todos pueden confiar. Eso yo se los aseguro».

Tomás Boric, 29, geógrafo

Tomás Boric, el menor de los tres hermanos, tiene 29 años y es geógrafo titulado de la Universidad Católica. No fue su primera opción: antes pasó por la Universidad de Santiago, específicamente por la carrera de Ingeniería Física, aunque no alcanzó a terminarla.

Actualmente, Tomás trabaja en TocToc, una empresa cuyo portal web opera como plataforma para la compra, venta y arriendo de propiedades inmobiliarias. Ahí, se desempeña como “analista de inteligencia territorial”, realizando estudios “de suelo, de viviendas y de mercado”, basándose en el uso de datos públicos y privados. Con esa información, explica en simple Tomás, pueden llegar a conclusiones acerca de “dónde vale la pena comprar e invertir”.

Ese mundo de los datos se relaciona con su interés por la computación, que identifica como uno de sus hobbies. Comenta que, en el PC, se la pasa haciendo “mapas y cartografía”, y que está aprendiendo a programar. Al igual que Simón, también le gustan los videojuegos, mencionando dos que lo mantuvieron ocupado y en contacto virtual con amigos durante la pandemia: el battle royal y shooter PUBG, y el popular League of Legends.

Entre sus gustos destaca además todo lo relativo al trekking, el senderismo y el montañismo. “Me encantaría adentrarme en el montañismo en Punta Arenas, con todo lo que sería la Cordillera de Darwin, o meterme al senderismo en Tierra del Fuego», agrega el magallánico, destacando que, hasta ahora, su “lugar favorito” es Isla Navarino.

Por último, menciona la importancia de “hacer vida social”, con su pareja -que mantiene desde 2018- y amigos.

“Yo me llevaba quizás mejor con Gabriel”

Pensando en su infancia en el extremo sur, Tomás trae al presente la convivencia que tenían en la casa los tres hermanos. Y reconoce: «Yo me llevaba quizás mejor con Gabriel que con Simón en ese tiempo», probablemente por “un tema de edad”.  

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Recuerda que con Gabriel jugaba mucho fútbol, una práctica que hasta hace poco seguían compartiendo en el equipo Autonomistas FC (por el antiguo partido político Movimiento Autonomista), donde Tomás es arquero. En esa escuadra estuvieron o siguen estando otros nombres del círculo cercano del presidente electo, como sus asesores en materia económica Nicolás Grau y Diego Pardow.

“Él (Gabriel) me enseñaba de música, libros…”, agrega Tomás. “Gabriel me guiaba un poco en ese sentido: yo lo seguía con las cosas que hacía. Jugábamos ajedrez harto. Eso también es una parte importante de mi vida, que estoy retomando”, señala.

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“Quizás nuestra dinámica de jóvenes no era hacer tantas actividades juntos, pero siempre estar juntos en las cosas que cada uno hacía. Hacíamos harto deporte, y si uno tenía un torneo de algo, lo íbamos a ver”, puntualiza.

En Las Dos Caras de la Moneda, Tomás tuvo una aparición estelar donde reveló el gran apoyo que recibió por parte de Gabriel cuando padeció de cáncer a los 11 años. “Uno de repente se puede sentir solo (…). Pero siempre me sentí acompañado, con esperanza; me enseñaste que había que darlo todo”, le dijo Tomás al presidente electo en el programa. “El mayor privilegio que tuve fue tenerte siempre ahí, levantándome”.

Militante en Convergencia Social

A diferencia de Simón, Tomás sí se adentró al mundo de la política universitaria, como parte del centro de estudiantes de su carrera. Hoy, militando en Convergencia Social, dice que busca aportar en la esfera pública desde la geografía, y participando en instancias autoconvocadas. Eso sí, no se imagina siendo un “dirigente”. Para la campaña presidencial de su hermano, añade, trabajó “haciendo volanteo” en Las Condes y La Florida.

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El papel del hermano del presidente

“El rol que debemos tomar como familia lo hemos pensado últimamente, y también cada uno por su cuenta. No cambia tanto, porque se basa en la misma dinámica que hemos tenido como familia desde siempre. Desde que éramos chicos hemos estado juntos, apañándonos en lo que sea… Y si bien ahora Gabriel tiene un cargo importante, la dinámica tiene que ser la misma: cuidarnos, acompañarnos, escribirnos”, dice.

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Con “escribirnos”, Tomás se refiere a “un grupo de Whatsapp donde nos mandamos amor de repente. Si veo a Gabriel en la tele, le digo ‘oye, ¡Lo hiciste bien!’. O si veo que está complicado, le mando un mensaje de amor y no le hablo de política. Con Gabriel tratamos de no hablar tanto de esos temas que está hablando constantemente, sino intentar apañarlo y contenerlo emocionalmente. Como una familia. Si eso somos”. El grupo se llama “Broders” y, de foto, tiene a Brownie, el perro presidencial.

La exposición que trajo la victoria de Gabriel ha sido, por momentos, “abrumadora”, según Tomás. No obstante, repara en que es algo que tiene “distintas caras”. “Si creemos que esto es lo mejor para el país, y si podemos ser parte apoyando a Gabriel desde la intimidad, nosotros vamos a estar felices con eso. Sabemos que esto puede tener costos. Que no va a ser fácil, y por eso, también tenemos un gran sentido de responsabilidad en lo que a cada uno le toca”, asegura.

BONUS TRACK: Brownie, el “primer perro” de Chile

Brownie, el “primer perro” de la República, es todo un fenómeno en redes sociales. El quiltro, de seis años, tiene una cuenta de Instagram que acumuló, solo en cuatro días desde su apertura, más de 240.000 seguidores.

https://www.instagram.com/p/CXwbuj9Li9S/?utm_source=ig_web_copy_link

Entre risas, Tomás jura que el perfil de Brownie lo maneja el can, y explica que la idea de que estuviese en la red social surgió como una iniciativa para promover la tenencia responsable de mascotas.

Brownie llegó a la familia cuando, hace seis años, querían tener un perro. Tomás cuenta que, “buscando en esa segunda o tercera página en Google a la que nadie llega”, encontraron a otra familia que estaba “dando en adopción a perritos”. Cuando fueron a buscarlo, “había un perrito que nadie quería, porque tenía la pata un poco mala”. Ese fue el que se llevaron.

El origen del nombre de la mascota más famosa de Chile -título que disputa palmo a palmo con el “negro matapacos”, emblema de las protestas sociales- proviene de la destreza de Tomás para cocinar postres. “El brownie era el que más rico me quedaba y dije: ya, ‘le voy a poner brownie’”.

«Es un perro bien calmado, que le gusta estar en contacto con humanos, y que nunca pelea con otros perros (…). Es bien cariñoso; bien torpe, pero bien intencionado», comenta Tomás, en un intento por caracterizarlo.

Brownie, señala Tomás, es muy cercano a su madre y su padre. “Es como el hijo que les queda allá en Punta Arenas”, bromea, y finaliza con que, por el cariño que todos le tienen, “Brownie une, en algún aspecto, a la familia también”.

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