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Monstruo oceánico: encuentran fósil de reptil marino en las costas de Nevada

Investigadores Scripps College en Claremont, California, encontraron un fósil de reptil acuático de 17 metros que vivió hace más de 200 millones de años. La importancia de este descubrimiento es que revela parte de su historia evolutiva que le otorgó un gran tamaño.

Se trata del ictiosaurio Cymbospondylus youngorum, un reptil marino que vivió en la era de los dinosaurios y fue encontrado su fósil entre las rocas de unas montañas en Nevada.

Este descubrimiento da cuenta que los ictiosaurios crecieron a una velocidad increíble, alcanzando tamaños gigantescos. El estudio sugiere que estas especies crecieron en sólo 2,5 millones de años.

Lars Schmitz, profesor asociado de biología en Scripps College en Claremont, California, señaló en LiveScience que “este nuevo fósil documenta de manera impresionante la rápida evolución del gigantismo en los ictiosaurios”.

El hallazgo del gigante

Los investigadores encontraron al ictiosaurio, más bien el fósil del reptil, en 1998, entre las rocas de las montañas de Augusta, al noroeste de Nevada. Debido a las dimensiones considerables del fósiles, no se pudo excavar hasta 2015.

Fue gracias a la ayuda de un helicóptero que lograron sacar la roca completa con el fósil. Se rescataron completamente un cráneo, un hombro y un apéndice en forma de aleta.

“Imagínese un animal parecido a un dragón marino: cuerpo aerodinámico, bastante largo, con extremidades modificadas en aletas y una cola larga”, dijo Schmitz.

El ictiosaurio vivió hace 247 millones de años durante el período Triásico. Esta especie midió cráneo casi 2 metros de largo. Como el hallazgo es una especie adulta, habría medido cerca de los 17 metros. Se cree que mientras estuvo vivo, pesó 45 toneladas.

Para haber logrado ese peso, según la investigación, Cymbospondylus debió haberse alimentado de ictiosaurios más pequeños, pescado y posiblemente calamares.

Para los investigadores, esta especie es sorprendente, ya que vivió 5 millones de años después de “la Gran Muerte”, la extinción masiva en el periodo Pérmico, hace 252 millones de años. Este evento mató al 90% de las especies del mundo.

La Tierra, tardó 9 millones de años en recuperarse de este episodio, lo que hace su tamaño más increíble aún.

Gigantismo, ballenas e ictiosaurios

La investigación encontró similitudes y diferencias con las ballenas, especies marinas tan gigantes como el Cymbospondylus.

Tal como se había mencionado anteriormente, estas especies extintas demoraron muy poco en alcanzar un tamaño enorme. Mientras que “las ballenas tardaron alrededor del 90% de sus 55 millones de años de historia en alcanzar los enormes tamaños a los que evolucionaron los ictiosaurios en el primer 1% de sus 150 millones de años de historia”, detallaron los investigadores.

“Hemos descubierto que los ictiosaurios evolucionaron el gigantismo mucho más rápido que las ballenas, en una época en la que el mundo se estaba recuperando de una extinción devastadora [al final del período Pérmico ]”, señaló el biólogo.

Tras el evento, LiveScience señaló que empezó una diversión de moluscos como ammonoides, estos se desarrollaron entre 1 millón a 3 millones de años después de la extinción masiva.

Los especialistas dijeron que el camino hacia el gigantismo de los ictiosaurios se debió a “la depredación del auge temprano del Triásico de las amonitas, así como a los conodontos con forma de anguila sin mandíbulas que llenaron el vacío ecológico tras la extinción masiva”.

En cambio, las tuvieron otro desarrollo, ellas “crecieron al comerse productores primarios altamente productivos, como el plancton; pero estos estaban ausentes en las redes tróficas de la era de los dinosaurios”, señaló la coautora del estudio, Eva Maria Griebeler, ecóloga evolutiva de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz en Alemania.

Pero así como existen diferencias también hay similitudes. El documento señaló que existe una relación entre el gran tamaño y la caza rapaz. Como los cachalotes bucean para para cazar calamares gigantes.

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