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Opinión

24 de marzo de 2022

Columna de Matías Fuenzalida: Chile va al mundial

La imagen muestra a Matías Fuenzalida frente a la selección femenina que va al mundial

Hace pocos días, la selección chilena femenina de fútbol se clasificó heroicamente al Mundial sub-17 de India 2022. Justo, cuando la cámara de diputados y diputadas aprobaba el proyecto de ley que exige contratos profesionales para las futbolistas del Campeonato Femenino. Un logro que llegó tras años de lucha y de importantes éxitos deportivos, que nos dejan muy claro que son ellas las que nos harán celebrar.

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Minuto 92, estadio Charrúa de Montevideo, Uruguay. Desborde por la derecha con autopase incluido de Constanza Oliver. Habilitación precisa para Katherine Cubillos y gol de Chile. Es el 2-0 ante la selección de Paraguay, un triunfo que clasifica a la Roja al próximo mundial femenino sub-17 que se jugará en India en el mes de octubre. Un par de banderas chilenas y un puñado de hinchas celebran sin parar mientras las jugadoras se abrazan sobre el pasto. Hay llanto, emoción, euforia. La fiesta continuaría en el camarín, al ritmo del trap y el reggeatón. Es una victoria histórica que las hará enfrentarse a las mejores.

Ha sido un camino largo y difícil. Desde el estallido social en 2019, el equipo dirigido por Álex Castro no había competido y tampoco había podido entrenar en cancha por las cuarentenas y confinamientos. Poco a poco, el técnico comenzó a reunir sus piezas para comenzar a soñar con el campeonato sudamericano que entregaría 3 plazas a la Copa del Mundo. Desde todo el país, las futbolistas armaron sus propios gimnasios en casa para conectarse a los ejercicios on-line. Tampoco jugaron amistosos internacionales, instancia clave para una preparación.  Y antes de la hazaña ante Paraguay, venían de duras derrotas 8-0 ante Brasil y 3-0 frente a Colombia. Pero lo hicieron. Era una final y la ganaron.

Mientras tanto, la Roja masculina adulta también tiene desafíos mundialistas en el horizonte, aunque Qatar 2022 se ve muy lejos. Solo un milagro podría llevarnos al repechaje, que ya sería un regalo bastante grande para una eliminatoria irregular, con cambio de entrenador, demasiados altibajos y nuevas fichas que recién se acomodan. Hemos visto lentamente cómo fuimos perdiendo ese protagonismo que nunca habíamos vivido y que tanto nos obnubiló. Ahora, una segunda ausencia consecutiva en citas planetarias, está a la vuelta de la esquina.

El técnico comenzó a reunir sus piezas para comenzar a soñar con el campeonato sudamericano que entregaría 3 plazas a la Copa del Mundo.

Aunque hace rato que el espectro del fútbol se ha ampliado. En el último tiempo, las mujeres nos han entregado las alegrías, las clasificaciones y los logros históricos. Grandes rendimientos en las últimas Copas América, una inédita participación en el Mundial de Francia en 2019 y la reciente coronación de Tiane Endler como la mejor arquera del planeta por la FIFA, son solo algunos de los hitos que han posicionado al equipo femenino de Chile como uno de los grandes en el continente, capaz de pararse frente a frente ante las potencias de Norteamérica y Europa. Ahora, hace solo unos días, la sub-17 selló su presencia en una Copa del Mundo Juvenil, algo que no sucedía desde hace más de 12 años. Son ellas, las que nos han hecho cantar el clásico: “ohh, Chile va al Mundial”.

Incansable ha sido la lucha por mejorar las condiciones laborales de las jugadoras, tan postergadas durante décadas. Algo se ha avanzado. Lento, a cuentagotas. Los logros eran muy claros para tanta indiferencia y por fin hubo definiciones. Recién este lunes, la Cámara Baja del Congreso Nacional aprobó el proyecto de ley que exige contratos entre las sociedades anónimas y las futbolistas del Campeonato Femenino, un paso enorme hacia la profesionalización de la actividad.

Hemos visto lentamente cómo fuimos perdiendo ese protagonismo que nunca habíamos vivido y que tanto nos obnubiló. Ahora, una segunda ausencia consecutiva en citas planetarias, está a la vuelta de la esquina.

Este año, Chile va al Mundial. Y hay que ir acostumbrándose. Porque es bien probable que sean ellas las que nos hagan volver a ilusionarnos con el equipo de todos y todas.

*Matías Fuenzalida es periodista, columnista, conductor de radio y TV. Su trabajo relaciona el deporte con las ciudades, los países y la historia. Actualmente trabaja para ESPN.

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