Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Nacional

10 de Junio de 2022

“Si seguía, no te podía vender barato”: el Tío Aceite le dice adiós al sartén y al pescado frito debido al alza de precios

El Tío aceite le dice adiós al sartén y al pescado debido al alza de precios Captura Youtube

El alza del precio del gas y del elemento vital para la fritura que le da su nombre, llevaron al Tío Aceite a retirarse.

Por The Clinic

El hombre detrás del sartén, John Alfaro de 76 años y de la población La Antena de La Serena, más conocido como el Tío Aceite, se retira del ruedo de la alimentación nocturna por el alza de los precios y una enfermedad al ojo.

Hace más de diez años, saltó a la fama de Internet por un “comercial” donde promocionaba su negocio y mostraban sus dotes culinarias. “El Picasso” como se autodenominaba, por tan solo pintar el pescado con un poco de pebre, el rey del bajón nocturno, un emblema de la ciudad.

Una pena para sus comensales, que no solo se devoraban los churrascos marinos que él preparaba, si no que también chaparritas, empanadas de queso, y cuanto producto se pudiera quemar con aceite.

Según consignó un artículo de La Tercera en 2019, el Tío Aceite comenzó a vender en la calle en 2004. Cada noche en la esquina de Cienfuegos con Avenida Aguirre. Un punto icónico para los universitarios, taxistas y bohemios que buscaban ya no tan solo alimentarse, si no que una foto con una celebridad de Internet.

Pero no era solo el sabor y la fama lo que atraía a sus clientes, los precios también hacían lo suyo y son un verdadero reflejo de los cambios inflacionarios que ha vivido el país. Un churrasco marino a $500 y las empanadas de queso a tan solo cien. “Estaba todo barato”, recuerda John, en entrevista con el medio de periodismo narrativo, Bush in action.

“Ya se pasaron, está todo caro. Está muy difícil. Si yo seguía vendiendo no te podía vender barato porque el gas subió, el aceite subió. Y antes no, estaba a 500 pesos un litro de aceite, así que vendía barato. Ahora no”, detalla.

La nueva vida del Tío Aceite

En una entrevista en profundidad, el Tío Aceite contó las razones de su alejamiento de la fritura. La pandemia fue un punto de quiebre en los hábitos de su clientela. El toque de queda y la poca presencia de estudiantes universitarios debido al encierro en La Serena, una ciudad marcada por la migración interna desde distintitos puntos de la Región de Coquimbo marcaron su declive.

Pero no solo eso, los años de “circo” también hicieron los suyo y el vapor de aceite que cada noche lo acompañaba le terminó dañando la vista, por lo que debió operarse a principios de este 2022.

En las noches me levantaba, andaba de cabezazos en las murallas. Era un dolor…”, relató John.

Es por esto que el Tío Aceite prefirió cambiarse de rubro y dedicarse a cuidar un estacionamiento en la misma esquina donde se hizo conocido.

Notas relacionadas

Deja tu comentario