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16 de junio de 2022

Presidida por un hermano Kaiser y con 8.000 miembros inscritos: la Asociación Chilena del Rifle que desafía los planes de Boric sobre control de armas

Patricio Vera

Fundada a mediados de 2021, la Asociación Chilena del Rifle está más en boga que nunca. Luego de la cuenta pública de Gabriel Boric, donde adelantó una “ley que nos permita avanzar hacia la prohibición total de tenencia de armas”, este grupo potenció su ofensiva en medios de comunicación y redes sociales, en defensa de los derechos de los poseedores de armas de fuego. ¿Quiénes son, y cuáles son sus objetivos? Leif Kaiser, hermano del diputado Johannes Kaiser y del abogado Axel Kaiser, es su presidente. Y, según la directora ejecutiva del grupo, acumulan al día de hoy cerca de 8.000 asociados.

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“¿Qué detendrá a los delincuentes de entrar a tu casa, sabiendo que no tienes armas para defenderte?”, lee una de sus publicaciones en Facebook. “Ya permitieron a los criminales tomarse nuestras calles. ¡No les permitan que se tomen nuestras casas!”, prosigue. Más recientemente, trasladaron la discusión al mismísimo Gabriel Boric, y a la escolta de seguridad que lo acompaña. “Si un arma es buena para defender al Presidente… ¿Por qué es mala para defender a tu familia?”, fue la pregunta instalada en otro posteo, que tuvo unas 1.000 interacciones, también en Facebook.

Presidida por un hermano Kaiser y con 8.000 miembros inscritos: Radiografía a la Asociación Chilena del Rifle que desafía los planes de Boric sobre control de armas
Captura del perfil de Facebook de la ACDR.

Este es el lenguaje que suele utilizar la Asociación Chilena del Rifle en sus campañas. Un grupo surgido a mediados de 2021 que, de acuerdo con su propio recuento, es integrado por alrededor de 8.000 miembros.

“La Asociación Chilena del Rifle (ACDR) es una agrupación por la libertad y defensa del derecho a poseer y utilizar armas de fuego y así mismo, el fomento del deporte del tiro al blanco, la caza sustentable, el coleccionismo y el uso responsable de estas en la defensa personal”, describen como su “misión”, en su página web.

Recientemente, la ACDR potenció su presencia en la esfera pública. Apariciones en diversos medios, sumadas a la interperlación constante de las autoridades políticas a través de redes sociales, son parte de su estrategia comunicacional directa. Entremedio, resaltan uno que otro estudio, para convencer de que, en el fondo, más armas no son sinónimo de más crímenes violentos.

Y justamente, ese renovado ímpetu por acaparar focos calzó con el lanzamiento del plan “Menos Armas, Más Seguridad, anunciado desde el Ministerio del Interior el pasado 19 de mayo. Una política para aumentar la vigilancia del Estado frente a los poseedores de armas de fuego, mediante la creación de una “Unidad de Control de Armas”, mayor cantidad de fiscalizaciones a armerías y particulares, y un proyecto de ley para restringir el acceso a las mismas.

Gabriel Boric, en esa línea, entregó una señal importante en la cuenta pública. “La violencia armada no será tolerada en nuestro país. Y por eso nuestro Programa ‘Menos Armas, Más Seguridad’ propone la limitación radical de su acceso legal”, anunció, pidiéndole luego al Congreso “todo el apoyo para aprobar una ley que nos permita avanzar hacia la prohibición total de tenencia de armas”.

Las palabras del mandatario causaron revuelo en la Asociación Chilena del Rifle, que difundió su propio comunicado asegurando que “sería una pésima medida”, y que producto de ella aumentarían “los asaltos, homicidios y violaciones en lugares habitados, en niveles nunca antes vistos”. ¿Por qué? “Porque se eliminaría uno de los pocos factores disuasivos que todavía existe: la posibilidad de encontrarse con una persona armada para defenderse”, cierra el documento.

Armados hasta los dientes

Según datos de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), institución a cargo del control de armas de fuego en Chile, y dependiente del Ministerio de Defensa, para abril de 2022 existían 765.817 armas inscritas activas en todo el país. En 2021, 8.173 entraron al registro.

Un 42% del total de armas inscritas se localizan en la Región Metropolitana, y el tipo de armamento más común son las escopetas (270.052 unidades, 35% del total) y los revólveres (243.862, 32% del total). Otra cifra llamativa: solamente un 7% de quienes poseen armas son mujeres.

Otro tema son las piezas no registradas. Desde enero a mayo de 2022, las fuerzas del orden han incautado 515 armas en todo el país. Comparado con el año anterior, la cifra es un 11,2% más alta.

En paralelo, la cantidad de homicidios que se comenten en Chile va al alza, con un uso cada vez mayor de armas de fuego. Datos de la PDI muestran cómo entre enero y mayo de 2021 se registraron 277 homicidios, frente a los 351 para mismo el período, pero en 2022. Un aumento del 26,7%.

En los primeros meses de 2021, 138 de estos crímenes fueron perpetrados mediante el uso de armas de fuego. En 2022, el número creció a 217. En otras palabras, este año, 6 de cada 10 asesinatos han sido a punta de bala.

El nacimiento de la Asociación Chilena del Rifle

Bajo este contexto de creciente violencia, con cada día más armas de fuego disponibles en los hogares, y la seguridad repitiéndose en las encuestas como la mayor preocupación de los chilenos, en julio de 2021 comenzó a avanzar la tramitación de una reforma a la Ley de Control de Armas. Un proyecto de larga data, en el Congreso desde 2007, cuando fue originalmente ingresado en una moción de nueve diputados: tres DC -entre ellos, Jorge Burgos-, un PS, dos PR, dos RN y un UDI.

Así, a mediados de julio de 2021 empezó a circular información acerca del surgimiento de una nueva iniciativa de la sociedad civil, que defendería los intereses de los tenedores de armas: la Asociación Chilena del Rifle.

“Un grupo de personas relacionadas con el deporte del tiro, con la cacería y el coleccionismo, se comenzaron a movilizar para crear la ACDR, y dar cuenta de que el mundo de las personas que poseían sus armas, debidamente inscritas y que cumplían con la Ley, se encontraban invisibilizadas ante la opinión pública y que se debía hacer algo al respecto”, comenta Josefa Rodríguez, directora ejecutiva de la ACDR.

Dos elementos de este colectivo captaron de inmediato la atención de la prensa. En primer lugar, su logo, marcado por la imagen de un ave de gran envergadura. Los puntos en común a nivel gráfico, con la poderosa y controversial Asociación Nacional del Rifle de EE.UU. (NRA, por sus siglas en inglés) eran evidentes. “¿Una NRA chilena?”, fue una de las tantas preguntas que afloraron en Twitter.

Presidida por un hermano Kaiser y con 8.000 miembros inscritos: Radiografía a la Asociación Chilena del Rifle que desafía los planes de Boric sobre control de armas

“Nuestra asociación adquiere este nombre porque así se llaman en el mundo las organizaciones que defienden el derecho de los civiles a tener armas, para distintos fines”, señalan desde la ACDR.

“Pero la realidad de EE.UU. es muy diferente a la nuestra: a propósito de las lamentables noticias sobre los tiroteos, ellos están discutiendo si es legítimo la tenencia y el porte de todo tipo de armas de fuego, incluyendo armas de guerra y municiones que en Chile están prohibidas. Nosotros no queremos compararnos con EE.UU. porque aquí lo que estamos defendiendo es algo mucho más simple y básico: que se nos permita, por ejemplo, tener legalmente armas de fuego para defendernos de los que se toman una comunidad y amenazan con quemar a las personas que son dueños de un campo”, agregan.

Más allá de las similitudes con la NRA, el otro titular que trascendió fue el nombre del presidente de la flamante Asociación: nada más y nada menos que Leif Kaiser (38), hermano menor del actual diputado por el distrito 10, Johannes Kaiser; y del defensor del liberalismo y presidente del directorio de la Fundación para el Progreso, Axel Kaiser.

“La Asociación nace como una reacción al proyecto que busca modificar la actual ley de control de armas con el objetivo de desarmar a la población, dificultándole aún más poder defenderse, dejándola a merced de los delincuentes, los que obviamente no entregarán sus armas”, explicó Kaiser, a La Tercera, en julio de 2021.

Leif Kaiser. Captura de Twitter.

Diez nombres para un directorio

En la génesis de la Asociación Chilena del Rifle, Leif Kaiser no estuvo solo. El jueves 5 de agosto de 2021, mientras en el Congreso seguían las discusiones por la reformas a la Ley de Control de Armas, la ACDR publicó una inserción pagada a página completa en el diario El Mercurio. El texto, que detallaba las propuestas de la organización en torno al proyecto legislativo, listaba en sus últimas dos líneas a los integrantes del directorio.

Eran diez nombres en total. Además de Kaiser, aparecían Pedro Pablo Cerda -jefe legal de ISA Interchile, grupo empresarial que se autodefine como “la mayor red de transmisión eléctrica de alta tensión de Latinoamérica”-, Paula Atenas, Eduardo Von Conta, Esteban García, Cristian Wagner, Horacio Cavalitto, Carlos Méndez, Pedro Heimpell –socio controlador de los trolebuses de Valparaíso– y Alexis Soto.

Este último, recoge La Tercera, es un practicante recurrente de tiro deportivo, además de fundador y expresidente de la Asociación por la Tenencia Responsable de las Armas (ANTRA), expresidente del club de tiro deportivo Tralkan, y exdirector de la Federación Deportiva Nacional de Tiro al Blanco (Fedenat), asociada al Comité Olímpico de Chile.

A pesar de la publicación en El Mercurio, la Asociación Chilena del Rifle no se conformó como una personalidad jurídica hasta el 23 de diciembre de 2021. Así lo muestra un certificado de directorio del Registro Civil al cual The Clinic tuvo acceso. Ese día, en la comuna de Villarrica, Región de la Araucanía, la ACDR fue inscrita como una corporación sin fines de lucro.

En el documento, Leif Kaiser es mencionado como presidente de la ACDR. Eduardo Von Conta, empresario ganadero oriundo de Osorno, figura como vicepresidente. Cristian Arntz -cuyo nombre no está en la inserción de El Mercurio-, director ejecutivo de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO), es el secretario. Cristian Wagner, que ha representado a Chile en campeonatos internacionales de tiro, cumple el rol de tesorero. Y Horacio Cavalitto, director.

Consultados explícitamente sobre quiénes componen el directorio de la ACDR, desde el organismo responden que “en los próximos meses vamos a presentar al directorio oficial”.

“Las personas que integran nuestra asociación son chilenos, chilenas, algunos extranjeros con residencia, todas personas con mayoría de edad. Sólo participan personas naturales. Ninguna persona jurídica puede ser socia de la ACDR”, complementan, sobre sus 8.000 miembros.

El rostro visible de la ACDR

No obstante, en la Asociación Chilena del Rifle existe una persona que, más que el resto, cumple el rol de rostro visible. El pasado 22 de mayo, Josefa Rodríguez Soberón anunció en su recién abierta cuenta de Twitter que asumía “a tiempo completo” el cargo de directora ejecutiva de la ACDR.

Josefa Rodríguez se ha expuesto a las cámaras para transmitir el mensaje de la Asociación, con pronunciamientos en la prensa escrita, e incluso apariciones en programas de Radio Agricultura, Radio Universo, y el matinal de Chilevisión.

En una carta al director publicada en La Tercera el lunes 6 de junio, Rodríguez se presentó como una “deportista de la disciplina del tiro skeet” de 24 años, que se siente “injustamente discriminada y pasada a llevar” por el gobierno, en referencia a “la nueva prohibición que comunicó el Presidente Boric durante la cuenta pública”. “No soy una delincuente, pero me tratan como tal”, fue una de las reflexiones planteadas en la misiva.

Financiando insertos y especiales

Darse a conocer en los principales diarios del país no es barato. Para hacerse una idea, las tarifas que cobraba El Mercurio en 2021 para una publicación a página completa -como la de la ACDR- superaba los $5.300.000 pesos, para sus ediciones de lunes a viernes. Los rangos de precios son similares en La Tercera, donde publicaron una inserción más pequeña, el 4 de junio.

Según explican desde la Asociación Chilena del Rifle, el grupo se financia exclusivamente “a través de donaciones voluntarias por parte de nuestros asociados”. Eso se condice con lo que plantean en su perfil de Facebook, donde mantienen fijada la publicación para solicitar apoyo, mediante transferencias, a una cuenta corriente del Banco de Chile, a nombre de la misma ACDR.

Conversando con “The Real Patriots” de Pancho Malo

En el circuito mediático que Josefa Rodríguez ha recorrido, destacan algunas paradas en vitrinas no tradicionales. El 10 de junio, por ejemplo, estuvo en el podcast Stakeholderz, por donde también han pasado personalidades como el arquitecto Iván Poduje; el jefe de bancada de diputados Evopoli Francisco Undurraga; el jefe de bancada RN Andrés Longton; e incluso la economista y columnista de The Clinic, Elisa Cabezón.

Y el 7 de junio, Josefa Rodríguez fue invitada a una transmisión en vivo de The Real Patriots -el programa del “Equipo Patriota” o “Team Patriota”-, cita convocada bajo el hashtag #YoMeArmo.

The Real Patriots es vinculado a tendencias políticas de extrema derecha, y fue uno de los grupos que apoyaron fervientemente la candidatura de José Antonio Kast en las elecciones presidenciales de 2021. Su líder es Francisco Muñoz, conocido por su apodo “Pancho Malo”, que se le endosó en su pasado como dirigente de la Garra Blanca. Un sobrenombre que resuena con los seis meses que pasó en la cárcel en el año 2000, condenado por el homicidio de un joven en Vitacura.

Muñoz -reconocido admirador del expresidente estadounidense Donald Trump– es el mismo personaje que estuvo en el ojo del huracán a principios de mes, luego de que se divulgara en redes una foto de la reunión que sostuvo el 2 de junio con Andrés Tagle, director del Servel, para manifestarle sus “requerimientos”, y “resguardar la legitimidad” del plebiscito del 4 de septiembre. «Pancho Malo» es también un vocero de la opción Rechazo.

De todas formas, desde la Asociación Chilena del Rifle afirman a The Clinic tener “ninguna relación” con el Team Patriota, más allá de la charla a la que fue invitada su directora ejecutiva.

Tanteando los círculos de poder

“Nosotros no somos una organización política, no respondemos a un sector ni ideología de esa índole. Somos por definición una organización que defiende los derechos civiles. Esperamos la buena acogida de todos los colores políticos”, explica Josefa Rodríguez, consultada sobre si en la Asociación han tenido acercamientos con algún sector en particular.

Sin embargo, al menos en redes sociales, es clara la tendencia de la ACDR con respecto al apoyo que dan a ciertas figuras del Congreso. Han retuiteado mensajes de legisladores del Partido Republicano, como las diputadas Chiara Barchiesi y Gloria Naveillán; y el diputado Cristián Araya. También de los diputados independientes, cercanos a los republicanos, Gonzalo de la Carrera, Johannes Kaiser y Mauricio Ojeda. Asimismo, replicaron un par de tuits del senador Kenneth Pugh, quien llegó a la Cámara Alta en 2018 con un cupo de independiente-RN. Todos ellos se plegaron a las críticas hacia el gobierno, por su propuesta de estrechar el control de armas.

En su cuenta de Facebook, la Asociación Chilena del Rifle ha sido dura con las autoridades del Ejecutivo. En un collage metieron en el mismo saco al subsecretario de Interior, Manuel Monsalve; a la ministra Izkia Siches; y a Gabriel Boric; con personajes de la historia mundial tales como Adolf Hitler, Josef Stalin, Fidel Castro, Polpot y Hugo Chávez, entre otros. Los dardos venenosos hacia el Partido Comunista son otro plato común en las redes de la Asociación.

Captura del perfil de Facebook de la ACDR.

No es el mismo tono que tuvieron con el diputado Gaspar Rivas, del Partido de la Gente -anterior plataforma política del presidenciable Franco Parisi-, a cuyo proyecto de ley la ACDR calificó como una “buena noticia”. Una reforma constitucional que Rivas presentó tras la cuenta pública de Boric, para “consagrar a nivel constitucional el derecho a adquirir y utilizar legítimamente armas de fuego para la defensa propia, de la familia, la propiedad o terceros”.

Según el sistema de consultas a las audiencias solicitadas por Ley de Lobby del Consejo para la Transparencia, hasta mayo de 2022, la Asociación Chilena del Rifle sólo había participado en una reunión con un funcionario público. Específicamente con Víctor Riffo, por treinta minutos, en Santiago, el 14 de abril de este año.

Riffo es jefe del Departamento de Control de Armas y Explosivos de la DGMN, y de acuerdo con la plataforma de la Ley de Lobby, en representación de la ACDR asistieron los directores Leif Kaiser, Pedro Cerda, Cristián Wagner y Eduardo Von Conta.

En el encuentro, dicen los registros, ocurrió la “presentación de directiva de la Asociación chilena del Rifle al nuevo director general de la Dirección General de Movilización Nacional, señor General de Brigada, Patricio Carrillo”. Además, se discutieron los “avances” en materias legislativas referentes a control de armas. Y se cerró todo con la “entrega” de un “correo para recibir aportes al reglamento” desde la Asociación.

En términos de su participación en la Convención Constituyente, la ACDR no aparece patrocinando ninguna iniciativa popular de norma, de acuerdo con la Plataforma Digital de Participación Popular.

Si estás en posesión de un arma heredada, no inscrita, o transformada, puedes entregarla de manera voluntaria y anónima a Carabineros, llamando al 800 377 707.

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