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Comer y beber

5 de Julio de 2024

La historia del restaurante chileno en Japón: el negocio familiar de 1974 que empezó vendiendo empanadas a los locales

Restaurante chileno en Japón

El dueño es Christián Melillán Isshiki. El primer apellido es mapuche, destaca él, porque se siente más chileno que japonés, pese a su madre. Tras la muerte de su padre, Dagoberto, empezó a hacerse con el total control del local, desde atender hasta cocinar. Aunque cree que sus hijos no seguirán su senda, señala que persistirá "haciendo patria".

Por Camilo Fernandez

En Japón existe un restaurante chileno desde hace 50 años. Fue el primero en aquel país y, según cuenta su dueño, también fue el primero en Asia en tener empanadas, cazuela de vacuno, pisco, entre otras cosas tradicionales del sur del mundo. El lugar queda en la ciudad de Kobe, al sur de la isla, y se llama “Gran Micaela y Dago”

El local está ambientado lleno de cosas que recuerdan a Chile: banderas, indios pícaros, camisetas de fútbol, garrafas y fotos. Es un rincón patrio ubicado en un segundo piso en el barrio de Kitano, que quien tiene nostalgia, se va a sentir realmente a gusto, como si fuese un 18 de septiembre. 

“Nuestra especialidad son las empanadas. La receta viene de mi bisabuela. Tenemos cazuela, pastel de choclo, hago ceviche también, carbonada, carne mechada, que se vende mucho. Anticuchos, paella marina”, cuenta el propietario, Christian Melillán Isshiki (52), hijo de padre chileno y madre japonesa. Para beber, existe “por supuesto, que vino chileno. Una serie de piscos también. Hago pisco sour, terremotos. Como no hay pipeño, trato de hacer algo parecido”. 

Melillán dice que en el recinto hace de todo: recibe, cocina y atiende para una clientela que es “80% japoneses y otros 20% son chilenos. Pero cada año están llegando más chilenos. Antiguamente, solamente venía uno o dos al año. Pero ahora llegan como uno o dos chilenos a la semana”.  Más compatriotas aparecen para las fiestas patrias, que es cuando se realizan asados. “Pero más que comida, bailamos cuecas. Cantamos el himno nacional. Llegan hartos chilenos. No sé de dónde, pero aparecen hartos“. 

El restaurante chileno no siempre está abierto, pues el dueño también tiene otro trabajo, como intérprete de un equipo de fútbol femenino de la ciudad. Esto lo hace con fluidez, porque antes de hablar japonés, aprendió español. Nacido allá, pero criado como acá. 

Los dueños originales

El local, en un principio, era de su padre y madre. De ahí el nombre, Dagoberto y Micaela, el nombre cristiano de ella. Él era marino y cuando se retiró fue a trabajar en una base de Estados Unidos para la guerra contra Vietnam. De ahí viajaba de vez en cuando a Japón, en donde fue al consulado argentino en Kobe y conoció a la secretaria, quien sería su esposa

A Dagoberto, quien creció en Loncoche, Región de La Araucanía, le gustaba cantar y sabía hacer empanadas, ya que su abuela tenía una panadería. Con estos talentos actuaba en locales latinos de ese tiempo y, poco a poco, fue juntando dinero hasta instalar el restaurante en 1974. El señor murió en 2021, un 21 de mayo. “Hasta el día de morir fue patriota”, cuenta la anécdota su hijo, quien ahora se hace cargo de “Gran Micaela y Dago”. 

Si bien es un negocio familiar, Christian cree sus hijos no se harán cargo de él, porque ya están trabajando en otras cosas, Pero él sostiene que “voy a seguir tratando, haciendo patria acá. Es un rincón no solo gastronómico, sino también de conversación que hago yo con la gente. Ahí voy a tratar de dar una buena imagen de Chile, porque los japoneses no lo conocen”. 

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