Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Ilustración: Sandro Baeza - The Clinic

Tendencias

27 de Marzo de 2025

Método Pomodoro: por qué hacer pausas de 10 minutos ayuda a las personas a estudiar y concentrarse mejor

El Método Pomodoro, creado por Francesco Cirillo en 1987, propone estudiar o trabajar en sesiones de 25 minutos, descansar cinco minutos, y luego continuar. Expertos aportan otras posibilidades para también concentrarse sin fatigas.

Por
Compartir

Darse minutos de descanso es fundamental para aumentar la concentración a la hora de estudiar. Ya no se trata de pasar jornadas enteras de leer contenidos sin parar, dado que las pausas son las mejores amigas que un estudiante pueda tener. En ese sentido, el “Método Pomodoro” parece ser el más implementado.

El Método Pomodoro se creó a finales de los 80 por el desarrollador italiano Francesco Cirillo. En su página web ofrece sus libros además de temporizadores para Windows para que los estudiantes puedan utilizar su técnica y administrar mejor su tiempo junto con aumentar su concentración. Su creador lo bautizó así en honor al cronómetro en el tradicional cronómetro de cocina en forma de tomate.

“Era estudiante universitario en 1987 y tenía que presentar el examen de Sociología en septiembre. No podía concentrarme en mi libro. Me distraía constantemente. Hice una humilde apuesta: “¿Puedes mantener la concentración dos minutos sin distracciones?”. Fui a la cocina, cogí un cronómetro y volví a mi mesa. El cronómetro era rojo y tenía forma de Pomodoro (tomate en español). Le di cuerda hasta dos minutos y empecé a leer. Cuando sonó el cronómetro, había ganado mi apuesta contra el tiempo”, explica su creador. “No tardé mucho en darme cuenta de que, por varios factores, que la mezcla ideal eran 25 minutos seguidos de un descanso de 2 a 5 minutos”.

En su web, señalan que “con solo un cronómetro, un lápiz y un poco de concentración, alcanzarás tus metas, combatirás el agotamiento e incluso te divertirás”. ¿En qué consiste esta técnica? Se debe trabajar o estudiar en sesiones de 25 minutos cronometrados. Una vez que suene el cronómetro, debes descansar durante cinco minutos. Cada cuatro “pomodoros” se debe tomar un descanso más extenso.

 ¿Otra técnica mejor que Pomodoro?

La directora de la carrera de Psicología de la Universidad Central, Carolina Pezoa, explicó a The Clinic que “estas técnicas vienen de estudios desde la neuropsicología y la Técnica Pomodoro, al igual que otras técnicas, se basa en una comprensión de cómo va funcionando la atención y la memoria. Por lo tanto, ahí también tenemos que saber que eso va a ir dependiendo de cada individuo”.

“Por supuesto que dar pausas de descanso puede mejorar la concentración y el rendimiento porque siempre nos va a permitir, en cierto modo, ir reconociendo las señales que va dando nuestro cuerpo de cansancio. El cerebro, cuando se somete a periodos cortos de trabajo, puede funcionar de una manera más eficiente para algunos y para otros no tanto, puesto que, sin duda, el detectar el nivel de cansancio que tiene el individuo va a evitar la fatiga mental que puede resultar cuando uno excede las capacidades que uno puede mantener la concentración”, agrega.

Pezoa asegura que “también se pueden considerar otros métodos como estudios espaciados en otras cantidades de tiempo que son más largos y eso ayuda también a consolidar la memoria a largo plazo y baja un poquito la carga cognitiva”. 

Con respecto a la frecuencia de los descansos, la académica señala que “no hay una regla muy precisa, ya que va a variar entre los individuos. Sin embargo, los estudios dan sugerencias sobre la mayoría de la población y hablan de un descanso de cinco a diez minutos después de 25 ó 35 minutos de estudio para que resulte beneficioso. Para sesiones de estudio más largas como de 90 minutos, se recomienda un descanso un poquito más largo de 15 ó 20 minutos”.

Lo importante aquí es escuchar el propio cuerpo e ir ajustando según las necesidades y niveles de fatiga, de cansancio, de sueño, para poder ir maximizando estos espacios de estudio o de descanso”, recalca.

Comentarios

Notas relacionadas