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Opinión

30 de Octubre de 2026

La ruta de la pichanga: los mejores restaurantes para encontrar este clásico picoteo chileno

Picante o ligeramente dulce. Con arrollado o jamón. Con palta o huevo duro. Como sea, nadie se resiste a esta preparación.

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Su origen es difuso, pero queda claro que la pichanga se inspiró lejanamente en los tradicionales causeos que fueron llegando desde el campo a la ciudad durante las primeras décadas del siglo pasado. Así, de la mano de los diferentes despuntes de fiambres que sobraban en algunos negocios de comestibles y que luego, picados, se mezclaban con aceitunas, encurtidos, huevos duros y lo que se pillara por ahí para luego compartir junto a los compañeros de rubro después de la jornada laboral. Mucho después, esta combinación de ingredientes fue primero tomada por bares y restaurantes para, más tarde, aterrizar con gran éxito en las rotiserías de los supermercados.

Aún así, por estos días se pueden encontrar muy buenas versiones de esta preparación en diversos lugares de la ciudad. Aquí, una pequeña selección.

Acotada

Así es la pichanga ($7.900) del restaurante El Rey, donde es posible pedirla a toda hora. Puede ser con una cerveza en la barra del local o como una entrada para compartir antes de almorzar. Se trata de una pichanga de tamaño pequeño que lleva queso, palta, salame, lengua y algunos encurtidos. Todo picado en cubos no demasiado grandes y bañados en una mezcla de aceite y el líquido de los encurtidos. Simple, ordenada y muy sabrosa. Digna de un rey.

Nueva de Lyon 99, teléfono 946851536, Providencia.

Contundente

A pocas cuadras de El Rey está el clásico Lomit’s, donde desde hace no tanto tiempo -para la antigüedad que tiene ese lugar- ofrecen una Pichanga en Pernil ($14.150) que es toda  una experiencia. Servida en un plato ovalado, lleva muchos trozos grandes de pernil frío cocinado en el local más tomate, palta, aceitunas palta y zanahoria cocida. Se aliña a gusto y es más que contundente, por lo que viene muy bien para ser compartida. Obviamente, se recomienda acompañar con un schop.

Av. Providencia 1980, teléfono 222331897, Providencia.

A otro nivel

Las Tinajas de Villa Alegre debe ser uno de los mejores exponentes de los antiguos restaurantes “de chucha y chancho”, que aún existen en la capital. Con porciones grandes, platos típicos y mucho vino; este sitio sigue conquistando a parroquianos de todas las edades y parece casi una postal de tiempos pasados por su estética de manteles floreados y sus paredes en tonos verde agua. ¿Y qué tal su pichanga ($9.200)? Simplemente maravillosa, con trozos de pernil y arrollado más tomate, palta y aceitunas además de algo de pickles y unos infaltables gajos de cebolla en escabeche. Se recomienda acompañarla con la muy buena marraqueta que siempre tienen en este local y -obviamente- algún vino o cerveza de su preferencia.

Santa Rosa 34, teléfono 226330905, Santiago.

Con el toque especial

 No fuimos pocos los que hace ya más de una década nos sorprendimos con los encurtidos de By María, que con su dulzor característico le dieron un nuevo aire a este tipo de preparaciones. Además, al poco tiempo sorprendieron con su Barra de Pickles y sus maravillosos sándwichs que hasta el día de hoy son un éxito. Obviamente, en ese lugar también  tienen una muy buena Pichanga ($7.500) con fiambres, queso mantecoso, aceitunas y un mix de los clásicos encurtidos de By María. Ideal para compartir antes de un sándwich o para comer mientras se juega al bingo las noches de viernes, un clásico de la Barra de Pickles.

San Eugenio 40, Ñuñoa.

Una buena mezcla

Así podríamos definir la actual Pichanga a la Chilena ($14.600) que está presente en las cartas de todos los Liguria de Santiago. En una porción más bien individual pero no por eso menos generosa que lleva cubos de queso mantecoso y arrollado más pepinillos dill, aceitunas amargas y un surtido de pickles By María. A todo esto, se le agrega algo de aceite de oliva y orégano de socoroma. Al final, se corona la pichanga con un ají oro entero. Así, sólo hace falta agarrar pan y una copa de vino.

www.liguria.cl

Recién estrenada

 Sólo unos meses de funcionamiento bajo las órdenes del destacado cocinero Axel Manríquez lleva la Fuente Gallegos, un local que existe en la misma esquina de Ñuñoa desde fines de los años setenta y que ahora con este chef a cargo está viviendo un segundo -o tercer- aire. Y más allá de sus buenos sándwichs y sabrosos platos tradicionales, también vale la pena destacar su Pichanga ($9.200) que lleva papa cocida, tomates, cebolla en escabeche, pepinillos, huevo duro, aceitunas, hojas de cilantro, zanahoria, cubos de queso mantecoso y muchos trozos de queso de cabeza. En resumen, una pichanga “de autor” y nada de pequeña que vale la pena ir a conocer, igual q a esta nueva etapa de la Fuente Gallegos.

Salvador 3021, teléfono 222392707, Ñuñoa.

Igual que siempre

Hace un rato que el tradicional restaurante El Hoyo se mudó desde las cercanías de la Estación Central al Barrio Italia. Ahora tienen un local más grande y una carta que se ha ampliado. Pero hay cosas que no cambian. Primero, que siguen llenos prácticamente a diario y, segundo, que siguen teniendo en carta su famosa Pichanga ($19.990) con cubos de arrollado, queso mantecoso, cebolla en escabeche, pickles, aceitunas y huevo duro. Desde luego, se trata de una versión XL, para compartir.

Condell 818, Providencia.

¿Ahumada?

Esa es una de las principales características de la Pichanga Ahumada Artesanal ($8.500 los 450 grs. Al vacío) elaborado por la charcutera Daniela Ibarra, también conocida como La Chica de Humo. Esta pichanga se debe encargar vía web y viene en una bolsa sellada al vacío. Tiene pastrami y vegetales ahumados, pickles varios, aceitunas y cebolla en escabeche. Con un toque algo dulzón y un aroma ahumado bien particular, esta pichanga es de verdad única.

www.lachichadehumo.cl

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