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Política

4 de Abril de 2022

El trauma de San Ramón, la humillación “al partido de Allende” en primarias y una inusitada influencia final: ocho escenas de la era Elizalde al mando de PS

El portazo a Lagos, el trauma de San Ramón y la humillación de una primaria truncada: nueve escenas de la era Elizalde al mando de PS Agencia Uno

Desde la vez que le cerraron la puerta a Lagos en las primarias del 2017, pasando por las crisis que provocaron los vínculos con el narcotráfico del ex alcalde de San Ramón y otrora dirigente socialista, Miguel Ángel Aguilera, una candidatura presidencial sin pena ni gloria, y la negociación con la UDI que lo llevó a la presidencia del Senado. En The Clinic recopilamos los pasajes cruciales que ilustran la gestión de Álvaro Elizalde como timonel del PS, en la cuenta regresiva de su extenso mandato en la conducción del ahora influyente socialismo. 

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Luego de cinco años a la cabeza del Partido Socialista, la era de Álvaro Elizalde dirigiendo los rumbos del socialismo llega a su fin. Esto, ya que el partido de Salvador Allende se apresta a elegir a una nueva mesa directiva este 8 de Mayo.

Con todo, a Elizalde le tocó asumir la conducción del partido luego de la criticada gestión de la senadora Isabel Allende a la cabeza de este. “Fue una gestión que tuvo que lidiar con un contexto muy complejo”, reconoce de entrada el diputado y presidente de la Juventud Socialista, Juan Santana, apuntando también a que el segundo período del timonel socialista abarcó fenómenos como el Estallido Social y la posterior Pandemia.

Con todo, desde que asumió la presidencia del partido en el 2017 hasta la fecha, Elizalde ha tenido que sortear, sin mucho éxito, dos elecciones presidenciales en las que su partido no presentó una candidatura propia. 

A esto, se suman también diversas crisis internas, como la que aquejó a la colectividad luego de que el ex alcalde de San Ramón y otrora miembro de la directiva PS, Miguel Ángel Aguilera, fuera denunciado por vínculos con el narcotráfico. O el posterior éxodo de militantes que se produjo luego de su reelección en la mesa directiva, entre la que se encontraban actuales dirigentes en otros espacios del Frente Amplio, como el constituyente Fernando Atria.

Al respecto, el director de la encuestadora Tú Influyes y ex militante socialista, Axel Callís, tiene un juicio severo para la gestión de Elizalde: “Si esto fuera una pelea de box, de los doce asaltos tendría diez perdidos y dos ganados”, sentencia el sociólogo.

Así, entre las debilidades de la conducción de Elizalde, cuenta las últimas dos fallidas aventuras presidenciales. “El PS se compró la no primaria en dos elecciones (presidenciales) y eso es un error muy grande. Eso sacó al socialismo democrático de la escena política”, sintetiza Callís. 

En esa línea, Santana valora aspectos de la dirección de Elizalde en materias electorales. “Fue una gestión en donde, al menos, se logró mantener resultados electorales que nos permitieron tener una cantidad importante de alcaldes a lo largo de todo el país, y una representación parlamentaria y en la Convención Constituyente importantes. Cuestión que otros partidos que formaban parte del mismo bloque del cual hemos sido miembros históricos, no lo lograron. Ya vemos el desempeño de la DC o el PPD”, argumenta el diputado, quien apoyó a Elizalde en la última elección interna del PS.

Es justamente los últimos resultados electorales del PS con el que en el entorno de Elizalde defienden su gestión, destacando los siguientes datos duros: la bancada de diputados más numerosa del oficialismo-13 miembros-, lo mismo en el comité de senadores -7 miembros-, y una respetable presencia en la Convención Constitucional con 14 constituyentes agrupados en el Colectivo Socialista.

Datos que, además, se suman a la presencia del PS en el primer anillo de influencia del Ejecutivo. En el Comité Político del gobierno participa el ministro de Hacienda, Mario Marcel -Indep. PS-, mientras que en Defensa se encuentra la ex diputada socialista Maya Fernández, junto al subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, ambos representantes de la disidencia a la conducción de Elizalde que, en esta vuelta del gobierno de Boric, se acercaron por la fuerza de las circunstancias.

“De los partidos de la ex Concertación, el PS se impuso a la DC y el PPD en términos de influencia”, dicen en la directiva socialista a modo de balance de los años del “elizaldismo” en el socialismo.

Ante ese diagnóstico, sin embargo, Axel Callís tiene una opinión contraria. “Hoy día la bancada es mucho menos influyente que hace cuatro años. Lo que pasa es que si lo comparas con el PPD o la DC, obviamente que el PS es el último bastión de la centro izquierda, pero va deteriorándose”, asegura.

Sobre la inclusión del PS en La Moneda, Callís también marca un contrapunto. “Es un logro, pero es un logro de la disidencia que se adelantó a él. Llegaron al gobierno no obstante Elizalde”, argumenta el sociólogo en relación a la oposición interna que tuvo Elizalde, disidencia encabezada por la actual ministra de Defensa, Maya Fernández.

En ese sentido, Callís apunta que el presunto debilitamiento partidario con que el senador deja la tienda, mantiene al PS a merced del Presidente. “Elizalde deja un partido que depende de la generosidad de Gabriel Boric para su futuro”, enjuicia.

En The Clinic repasamos los principales hitos en las dos gestiones de Álvaro Elizalde, antología que va desde el rechazo que el PS le dio al ex presidente Ricardo Lagos y a sus aspiraciones presidenciales en el 2017, hasta la negociación con la UDI que le permitió al timonel socialista llegar a la cabeza de la Cámara Alta. 

1) Portazo a Lagos

Una de las primeras batallas que tuvo que librar Álvaro Elizalde a la cabeza de la mesa directiva del PS fue contra el denominado ‘laguismo’. A saber: los seguidores e impulsores de una nueva aventura presidencial del ex Mandatario —e histórica figura del socialismo—, Ricardo Lagos, para las elecciones presidenciales del 2017.

Esto, ya que en los albores de las definiciones presidenciales que le permitieron a Sebastián Piñera llegar a La Moneda por segunda vez, las fuerzas de la ex Nueva Mayoría vivieron meses de indeterminación y de pugnas internas.

Así, mientras el ex senador Alejandro Guillier subía como espuma en las encuestas, este fue ratificado por el Partido Radical como candidato presidencial, con las consiguientes presiones al socialismo para que abrazaran la opción del periodista para disputar el futuro gobierno.

La pugna entre el laguismo y “guillerismo”, dividió las filas dentro del socialismo con un importante factor generacional.

Mientras al ex Presidente e indiscutido líder contra la dictadura de Augusto Pinochet, lo respaldaban emblemáticos dirigentes del PS como el ex senador y actual ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, el ex ministro de Trabajo de Michelle Bachelet, Osvaldo Andrade, el ex senador y ex timonel del partido, Camilo Escalona, Guillier contaba entre los apoyos socialistas al diputado y ex presidente de la Juventud Socialista, Daniel Melo, su colega Leonardo Soto y, según acusaba en reserva el laguismo, también la nueva directiva de la tienda encabezada por Elizalde y el secretario general, Andrés Santander.

Así, los protagonistas de la Transición se cuadraron con Lagos, mientras que la nueva camada de líderes de la Nueva Mayoría que representó -entre otros- Elizalde, hicieron lo propio con Guillier.

Con todo, tras meses de tira y afloja, todo se zanjó en un Comité Central del PS llevado a cabo el domingo 9 de Abril del 2017 en el estadio El Llano de San Miguel. Ahí, con voto secreto —medida criticada por el laguismo— la opción de Guillier se impuso por 67 votos contra los 36 que obtuvo el ex Presidente. Resultado: Lagos bajó su candidatura presidencial a las 10:00 del día siguiente.

La resolución fue leída en ese entonces como un éxito por parte de los nuevos liderazgos del socialismo por hacerse con el control del partido. No obstante, significó un quiebre con uno de sus socios históricos: la DC. 

Esto, ya que la Falange no estuvo por respaldar a Guillier en su aventura presidencial y optaron por emprender un camino propio detrás de su entonces presidenta, la senadora Carolina Goic, para llegar a La Moneda.

2) PS invirtiendo en SQM

Semanas después, Mayo del 2017, Álvaro Elizalde debió enfrentar su primer terremoto a la directiva del PS. Esto, luego que un reportaje de Mega diera a conocer que el PS había duplicado su capital desde comienzos de la década, invirtiendo en empresas cuestionadas por sus vínculos con el financiamiento irregular de la política como SQM. 

Así, la investigación develó que entre el 2000 y 2004 el partido recibió más de $7.200 millones de pesos por parte del Fisco, a modo de compensación por los bienes patrimoniales que les fueron confiscados durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Con el dinero en mano, el partido invirtió directamente en la Bolsa de Valores de Santiago y también en el extranjero. Esto permitió que la tienda viera crecer su patrimonio hasta los $13.794 millones en el 2009.

Lo novedoso del reportaje no residía en la acumulación de capital ni en las inversiones —hechos de público conocimiento—, sino en las empresas en las que se destinaban esas inversiones, entre las que se encontraba SQM, controlada por el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, y que en ese entonces ya era investigada -y cuestionada- por financiamiento ilegal de la política. En la minera, el PS invirtió más de $2 mil millones de pesos.

Otras empresas en las que invirtió el PS fueron las brasileras Braskem —propiedad de Odebretch, la constructora protagonista de casos de corrupción a lo largo del continente— y Petrobras. Además, el listado incluía compañías que eran administradoras de concesiones estatales, como Vespucio Norte o Autopista del Sol, y también empresas reguladas por el sector público, como lo son Aguas Andinas y Esval.

Con todo, la respuesta del partido fue escuálida. La directiva, encabezada por Elizalde emitió un comunicado en el que acusó a la pieza periodística de querer “confundir” a la opinión pública, ya que “fue construido sobre la base de información fragmentada y desactualizada”.

Eso sí, la tienda reconoció que fue “un error hacer determinadas inversiones”.

3) Primer encuentro formal del PS con RD

No eran completos desconocidos. Ya habían participado juntos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, al que Revolución Democrática entró con el receloso ánimo de contribuir con una “colaboración crítica”. Pero a comienzos del 2018, la directiva del PS realizó el primer encuentro formal con la tienda frenteamplista con miras a una futura coordinación, acaso premonizando la estrecha relación que hoy guardan ambas colectividades en el gobierno de Gabriel Boric.

El 14 de Mayo del 2018, en medio del rearme de la entonces oposición que incluía desde la extinta Nueva Mayoría hacia la izquierda, las mesas directivas del PS, encabezada por Elizalde y Santander, y de RD, presidida en ese entonces por Rodrigo Echecopar, se sentaron a las 19:00 horas en una mesa en la sede del ex Congreso.

Por esas fechas, al comienzo del segundo mandato de Sebastián Piñera, los ojos del socialismo —y de buena parte de la ex Nueva Mayoría— estaban puestos en el Frente Amplio, quienes tras una sorpresiva campaña presidencial de la ahora convencional Beatriz Sánchez, se perfilaba como un posible aliado que era mejor tener cerca. 

En primera instancia se exploró una articulación con miras a las elecciones de gobernadores regionales y de alcaldes del 2020 y a las presidenciales del año siguiente. No obstante, la suerte de ambos conglomerados no pudo acompañar esos planes, los cuales se vieron suspendidos por el traumático proceso de primarias que terminó por juntar al FA con el PC, y al PS de vuelta -y a regañadientes- con sus antiguos aliados de la ex Concertación.

Pese a los derroteros posteriores, la reunión marcó el inicio de una alianza que hoy se materializa en la conducción del gobierno, con el PS instalado en La Moneda y como el partido líder de la “segunda coalición” que protagoniza la dirección del Ejecutivo, en paralelo a los partidos de Apruebo Dignidad.

4) Reelección y éxodo de militantes

En Julio del 2019, Álvaro Elizalde ganó la reelección al mando de la mesa directiva del Partido Socialista. Un hecho que no estuvo exento de controversias.

Mientras el partido sufría una crisis interna producto de tensiones generadas por casos como el del ex alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera (PS) -acusado por vínculos con el narcotráfico-, Elizalde buscó la reelección en contra de la lista disidente que encabezaba la actual ministra de Defensa, Maya Fernández.

Así, las elecciones internas se realizaron el 26 de Mayo de ese año, aunque el Tribunal Supremo entregó los resultados recién el 21 de Junio. A esto, además, se sumó que la votación de las mesas de San Ramón fueron anuladas por denuncias de irregularidades.

Así, el Comité Central de la colectividad resolvió, por 76 votos a favor y uno en contra ­—de 110 miembros habilitados para votar—, reelegir a Elizalde al mando del PS.

Con todo, la lista disidente que lideraba Fernández decidió restarse del proceso de elecciones, acusando falta de voluntad política para enfrentar situaciones como las de San Ramón.

“Respecto a la integración de la mesa, evidentemente si el pleno del comité central no toma medidas contundentes para recuperar el prestigio del PS y recuperar la fortaleza y la unidad del PS y su rol en la izquierda, obviamente no es posible integrar la mesa”, dijo en la ocasión el actual subsecretario del Interior y entonces miembro de la lista disidente, Manuel Monsalve.

De esta polémica elección se desprendió el éxodo de militantes más grande en los últimos años, entre los que destaca el ex presidente del partido, Germán Correa, el ex diputado Marcelo Díaz, el académico y ahora asesor del Segundo Piso de La Moneda, Ernesto Águila, el alcalde de Independencia, Gonzalo Durán, y el convencional Fernando Atria, entre otros.

5) Robo de un millón de pesos en efectivo en Providencia

Mientras estaba en curso la crisis interna del partido relacionada a las disputas por la mesa directiva y el revuelo que causaron las acusaciones de las que fue objeto el ex alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera (PS) por vínculos con el narcotráfico, el timonel del PS fue víctima de un violento asalto.

Así, el 6 de junio del 2019 el senador estaba cerca de su casa en la comuna de Providencia cuando cuatro individuos armados lo obligaron a descender de su auto. Una vez abajo, a Elizalde le sustrajeron objetos personales y un millón de pesos en efectivo, antes que los delincuentes se fueran con su auto.

Dada la cercanía del hecho con las irregulares votaciones de la mesa directiva del PS que tuvieron que ser anuladas en San Ramón, la disidencia mantuvo las dudas sobre Elizalde.

“Todos los que ocupamos cargos públicos tenemos que entender que hay que dar explicaciones por lo que ocurre, y buenas explicaciones porque, si no, queda una duda legítima en la ciudadanía, y nadie puede dejar eso abierto. Frente a esas dudas, espero que el presidente del partido las aclare con toda la nitidez que se requiere para garantizar que no hay nada irregular y que, simplemente, fue víctima de un asalto”, dijo en la ocasión el entonces diputado y actual subsecretario del Interior, Manuel Monsalve (PS)

La afilada declaración de Monsalve da cuenta del enrarecido ambiente que por esos días vivía el PS, en una contienda por la conducción del partido que el bando que dirigía Elizalde hasta hoy califica de “estridente”, destacando que sus opositores nunca pudieron superar el tercio de la militancia activa del socialismo.

6) “No se humilla al partido de Allende”: una traumática primaria presidencial

Ustedes son muy jóvenes, pero hubo un agitado momento en la historia reciente en que el PS buscó con denonados esfuerzos, participar de las primarias que enfrentaron al Presidente Gabriel Boric y al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC). Todo esto, en una bochornosa jornada que el socialismo democrático preferiría enterrar lo más lejos posible de sus archivos y memorias. 

Esto, ya que la tarde del 18 de Mayo del 2021, fecha límite para la inscripción de primarias legales, hubo un par de horas en que el FA, el PC y el PS  tuvieron un acuerdo preliminar para escoger a un abanderado en común para las presidenciales de fin de año.

Pero un veto por parte del bloque de Apruebo Dignidad por la posible inclusión de la firma del PPD y del Partido Liberal en el acuerdo como acompañantes del PS, frenaron los esfuerzos por aglutinar a la izquierda para definir una candidatura presidencial común.

Esta exclusión dejó a la candidata del socialismo, la actual embajadora designada por el presidente Gabriel Boric ante la ONU, Paula Narváez, fuera del pacto, mientras que Jadue y Boric firmaban a última hora sus primarias en las oficinas del Servel en medio de apretones de manos y abrazos de compañerismo.

“A mí me parece una vergüenza de la política respecto a la ciudadanía”, lanzó en la ocasión el entonces presidente del PPD, Heraldo Muñoz, mientras que su par socialista sintió cómo el veto caló hasta lo más hondo en el orgullo histórico de los socialistas: “No se humilla así al partido de Salvador Allende”, espetó Elizalde.

Así, Narváez y el PS se vieron obligados a reconsiderar de nuevo las viejas alianzas de las que quisieron prescindir, y meses después, tuvieron que hacer unas primarias convencionales con el PR -Carlos Maldonado- y la DC -Yasna Provoste-, comicios conceptualizado como “consulta ciudadana”. 

Y pese a que Provoste entró meses más tarde que Narváez a la carrera presidencial, la senadora DC más que dobló la votación de la ex ministra PS: 60.8%, versus 26,6%. Resultados desmoralizantes para los socialistas, donde los cercanos a Narváez solían acusar bajo reserva a la directiva de Elizalde de no apoyar de forma decidida a su carta presidencial, la que incluso tenía el respaldo de la ex Presidenta Michelle Bachelet.

“No podíamos hacer milagros”, responden fuera de micrófono, con la perspectiva del tiempo, en el entorno de Elizalde.

7) El PS “ganó perdiendo”: el partido más grande del gobierno

Pese a que no formaron parte de las primarias en las que Gabriel Boric derrotó al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (PC), a que la precandidata de sus filas, Paula Narváez, quedó en el camino luego de que Yasna Provoste (DC) se impusiera en las primarias de la centro izquierda, y a que, luego la actual senadora, con el apoyo del PS a sus espaldas, resultara quinta en la primera vuelta presidencial, aún así la gestión de Álvaro Elizalde en el PS logró aterrizar en La Moneda como el partido más grande de las “dos almas” que componen el Gobierno.

Este desenlace comenzó a fraguarse antes de la primera vuelta, cuando la actual ministra de Defensa, Maya Fernández, respaldó públicamente a Boric por sobre la senadora Yasna Provoste, que era la abanderada oficial de su partido.

Así, Elizalde y el resto de la colectividad se sumaron posteriormente a la candidatura de Apruebo Dignidad tras la primera vuelta. Ahí, junto con reconocer la derrota de su candidata, la noche del domingo 21 de Noviembre, el timonel socialista aprovechó de adherir sin ambages a la candidatura del magallánico.

“Queremos formalmente llamar a todas las chilenas y chilenos a votar por el candidato Gabriel Boric. Hacemos este llamado sin ambigüedades, sin cálculos, por una convicción profunda respecto de lo que está en juego en nuestro país”, dijo Elizalde esa noche, apenas conocidos los resultados: el reloj marcaba las 20:15 PM.

De ahí en más, el PS se puso a las espaldas de Boric en su camino a La Moneda, disputando los votos frente al candidato de extrema derecha, José Antonio Kast. Y cuando el Presidente nombró a su gabinete, a los socialistas los tuvo más que presentes.

Esto, ya que los socialistas, sin ser parte de Apruebo Dignidad, lograron instalarse en numerosos y cruciales puestos en el gobierno. Entre estos: el ministerio de Defensa, en donde funge como ministra la socialista Maya Fernández; el actual ministro de Hacienda, Mario Marcel, independiente, pero cercano al PS; el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, emblemático dirigente de la tienda socialista; el ex ministro de Energía, Máximo Pacheco, recientemente designado como presidente del directorio de Codelco.

Además, bajo la línea ministerial, hay puestos claves que ostentan los socialistas, como el de la subsecretaría del Interior, ejercida ahora por el ex diputado Manuel Monsalve, quien también fue parte de la oposición interna que tuvo Elizalde en el PS.

“¡Qué manera de ganar perdiendo!”, espetó el convencional comunista Hugo Gutiérrez cuando le preguntaron sobre la abultada presencia socialista al interior del Gobierno de su coalición.

8) Elizalde a la presidencia del Senado con apoyo de la UDI

Ya en las postrimerías de su mandato a la cabeza del PS, Álvaro Elizalde logró erigirse como presidente del Senado durante el primer año de gobierno del Presidente Gabriel Boric. De hecho, para su memoria quedó el hito republicano de haberle terciado la banda presidencial al actual Mandatario.

El tiempo que ejercerá el timonel socialista a la cabeza de la Cámara Alta no es cualquiera, ya que este será figura determinante en la tramitación de las principales reformas del Ejecutivo, además de lidiar con la Convención Constitucional, instancia imbuida por el propósito de los convencionales de izquierda de eliminar por completo a la Cámara Alta. 

Pero el camino para que Elizalde llegara a la presidencia del Senado comenzó a cimentarse días antes del cambio de mando y del inicio del nuevo ciclo legislativo. 

Así, la UDI, partido al cual le correspondía ostentar la presidencia de la corporación durante el primer año -subrayaban en el partido opositor-, decidió ceder su cupo a los socialistas a cambio de un cargo crucial: la presidencia de la comisión de Hacienda. Este puesto era especialmente codiciado por los gremialistas, ya que por ahí pasará la reforma tributaria que prontamente enviará el Ejecutivo.

No obstante, la elección de Elizalde, que se dio además con el respaldo de Evópoli plegados a la estrategia de la UDI, rompió también las relaciones al interior de la oposición. Esto, ya que, mientras todo este acuerdo se llevaba a cabo entre los gremialistas y el socialismo democrático, en RN seguían insistiendo que el senador Manuel José Ossandón era la persona idónea para ostentar la presidencia de la Cámara Alta.

Esto, por cierto, provocó que dirigentes de RN, como el senador y timonel de la tienda, Francisco Chahuán, declararan que el partido entraba en “estado de reflexión” respecto de su continuidad en Chile Vamos. Post Data: aún se encuentran reflexionando, dicen fuentes de la colectividad opositora.


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