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15 de mayo de 2022

Alfonso de Urresti: «La Constitución es un espacio común y tendremos que adecuar aquellos elementos que no nos gusten»

"La Constitución es un espacio común y tendremos que adecuar aquellos elementos que no nos gusten", dice Alfonso De Urresti, senador PS.

Este domingo 15 de Mayo el Partido Socialista elegirá a los 110 miembros de su Comité Central, quienes a su vez definirán a la próxima directiva donde el legislador por la región de Los Ríos es apuntado como uno de los postulantes aventajados para liderar a una de las tiendas más influyentes del oficialismo. En entrevista con The Clinic, De Urresti asegura que su partido apoyará el Apruebo en el Plebiscito de Salida, pero se abre a eventuales modificaciones a la propuesta de la Convención. También recalca el compromiso de los socialistas con la administración de Gabriel Boric, no obstante lanza una advertencia: "vamos a reclamar absolutamente el protagonismo en el gobierno". 

Por Emmanuel Ganora y Joaquín Abud

Cuando caiga la noche de este domingo 15 de mayo, ya se sabrán los primeros aprontes del nuevo Comité Central del Partido Socialista, donde los 110 integrantes electos en esta jornada, serán los que posteriormente elegirán a la próxima conducción del socialismo, luego de intensos cinco años de gestión partidaria del senador Álvaro Elizalde, donde ya se avizoran dos factores políticos a disputar: la Constitución y la posición del PS en el gobierno de Gabriel Boric.

Entonces, comenzará el habitual rito del PS en sus casi 90 años de existencia en la vida política nacional: intensas negociaciones entre los distintos “lotes” -según la jerga interna- para conformar la próxima directiva que liderará el partido en aguas que se proyectan procelosas.

Los elementos están sobre la mesa: un Proceso Constituyente tensionado por dos opciones que se acercan -según sostienen las encuestas- a algo parecido a un empate. También la participación del partido en la base de apoyo del gobierno de Gabriel Boric en un forzado diseño de dos coaliciones, donde los socialistas siguen con sus viejos aliados -PPD y PR- en Socialismo Democrático, en paralelo a los partidos del Frente Amplio y el Partido Comunista aglutinados en Apruebo Dignidad. 

En este contexto, cuentan en los pasillos del PS que una de los candidatos a presidir el partido con mayor ventaja es el senador Alfonso De Urresti, quien lidera un acuerdo mayoritario interno que, de cierta forma, es la continuación de la gestión del actual presidente del Senado.

Abogado de 56 años, legislador por la Región de Los Ríos y actualmente cercano a la corriente Grandes Alamedas -liderada por su par de bancada, Isabel Allende, y el actual secretario general del partido, Andrés Santander-, De Urresti es fiel representante de un estado de ánimo al interior del partido que varía entre cierta percepción de que La Moneda sigue privilegiando a los comunistas en sus definiciones más coyunturales, junto a la certeza de que la dificultad en la gestión de gobierno los terminará perjudicando.

Todo lo anterior, por cierto, hace que De Urresti -que compite con Camilo Escalona, Paulina Vodanovic y el senador Fidel Espinoza, además de enfrentarse a otras listas que lideran el diputado Jaime Naranjo, la ex diputada Fanny Pollarolo, y la dirigenta Cecilia Toro-, sea portavoz de un endurecimiento en el discurso partidario, lo que tuvo su debut en una comentada disputa verbal con el ministro Segpres, Giorgio Jackson, juicio crítico que ahora profundiza en conversación con The Clinic. 

“Quiero interpretar a esos miles de hombres y mujeres socialistas que quieren, en el 89° aniversario del PS, tener un partido incidente y que esté vigente en las luchas sociales, que esté apoyando el gobierno y a la nueva Constitución, además de recuperar el orgullo socialista de militar en el partido de Salvador Allende, de Michelle Bachelet, de Carlos Lorca, de la Negra (Carmen) Lazo”, dice De Urresti, en medio del barullo de la cafetería del Senado en Valparaíso. 

-¿Y por qué recuperar el orgullo socialista? Lo que uno ve de la composición del actual gobierno es que el PS es uno de los partidos más influyentes.

-Tenemos vocación de gobierno, de poder conducir y respaldar. Hemos estado en gobiernos en innumerables oportunidades, tenemos cuadros técnicos y gente preparada a lo largo de todo Chile y tenemos una vertebración territorial importante del partido a disposición del gobierno con concejales, consejeros regionales, alcaldes, gobernadores y parlamentarios. También somos la bancada más grande, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

De manera unánime los socialistas llamamos a votar por el Presidente Boric inmediatamente contados los votos de la primera vuelta, hicimos campaña y respaldamos el programa. Por tanto, vamos a reclamar absolutamente el protagonismo en el gobierno, colaborar lealmente, pero también con un profundo respeto a la representación que tenemos en el territorio. Respeto de tener una gestión exitosa, porque si nos va bien, si le va bien al gobierno también le va a ir bien a la gente que nosotros representamos.

-¿Cree factible la tesis de que el gobierno tenga una sola coalición? ¿Es posible ese horizonte, considerando las complejidades evidenciadas por el gobierno en sus primeros dos meses?

-Es difícil, pero tenemos que trabajar hacia eso. A la semana de haber asumido, el Presidente nos invitó a un encuentro en Cerro Castillo y él planteó esto: “no quiero partidos de primera ni de segunda, quiero un gobierno, una coalición”. 

Hay culturas distintas, es difícil poder amalgamarlo, pero es fundamental a la hora de construir una mayoría que impulse las transformaciones del gobierno. Tener dos almas, tener dos coaliciones o tener a veces dispersión de apoyo, le resta eficacia a la labor del gobierno. 

Lo  hemos visto en regiones. A veces no está el gobierno presente con toda la fuerza y eso creo que tenemos que corregirlo. Creo que una sola  coalición ayuda, sin perjuicio de las naturales diferencias o de los pactos que se harán para las próximas elecciones municipales o parlamentarias, pero tiene que haber un bloque sólido de gobierno para apoyar al Presidente y su programa.

-¿Y se ha cumplido esa promesa del Presidente Boric, respecto a que no habría partidos de primera y segunda categoría?

-Creo que no del todo. Hay algunos ministros y asesores del Presidente que desgraciadamente no lo entienden, pero creo que Gabriel Boric lo tiene claro y presente. Recuerdo que él (Boric) lo planteó en la primera reunión que hicimos con los senadores y diputados socialistas entre la primera y segunda vuelta, y lo volvió a plantear después en este cónclave ya como Presidente. Pero hay alguna gente de su entorno, principalmente algunos ministros o subsecretarios, que no lo entienden. 

-¿Por ejemplo?

-Miguel Crispi (subsecretario de Desarrollo Regional) ha tenido un desastroso desempeño en la instalación del gobierno. Es unánime la crítica ante la cantidad de desprolijidades que se tuvo a la hora de la instalación de los gobiernos regionales. Eso es del porte de una catedral.

-Hoy en día el PS tiene a algunas de las autoridades mejor evaluadas del gobierno, como el ministro de Hacienda, Mario Marcel (Independiente-PS) y el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve. ¿Es el PS el sostén del gobierno?

-Somos un apoyo fundamental al gobierno y lo seremos durante todo su periodo, y me parece muy bien el desempeño del ministro Marcel, que da seguridad, certezas y respaldo, lo hemos visto en las distintas instancias. Manuel Monsalve, a quien conozco particularmente por haber sido colega diputado, creo que ha mostrado no sólo una visión de Estado, sino mucha valentía y convicción. Lo que me gustó mucho es ver que las contrapartes, los representantes de los trabajadores forestales, validan de manera transversal al subsecretario Monsalve como alguien serio y responsable. 

Creo que también hay otros ministros que están trabajando fuertemente y están haciendo bien su trabajo: la ministra Maisa Rojas (ministra del Medio Ambiente), que ha sacado en estos días el Acuerdo de Escazú. También la Canciller Antonia Urrejola, que también está detrás de eso. Hay un conjunto de ministros y subsecretarios que están haciendo bien el trabajo, pero también hay que señalar con claridad a aquellas personas que no están cumpliendo la instrucción del Presidente de formar esta coalición y más bien tienen un sesgo sectario y, a veces, absolutamente incompetente como el del subsecretario Crispi.

-Miguel Crispi viene de una tradición socialista. De hecho, fue militante…

-Pero parece que se le olvidó esa tradición. A veces el sectarismo o la incompetencia es más fuerte que la tradición.

-¿Ese criterio es extensivo al Frente Amplio? Desde la ex Concertación, y principalmente en el PS, acusan que hay un clima de desconfianza respecto a Apruebo Dignidad, principalmente con el Frente Amplio.

-Creo que en la base social, en las luchas sociales, medioambientales, y territoriales, no tenemos mayor diferencia. Eso sí, lo que hay que erradicar es la arrogancia. En estos días escuché una palabra que a veces calza mucho con esto: el adanismo.

– Que es creer que la historia parte con uno.

-La palabra lo expresa muy bien.

«Hay una importante vinculación entre el Apruebo y la gestión del gobierno»

-Estamos en la recta final de la Convención y en el Partido Socialista miran este proceso con más distancia que Apruebo Dignidad, especialmente ante el Plebiscito de Salida. ¿Qué pasa ahí?

-De ninguna manera. Fue el Partido Socialista quien impulsó el Acuerdo por la Paz y la Constitución del 15 de Noviembre. Recuerdo que algunos presidentes de Apruebo Dignidad pidieron permiso para ir al baño y no volvieron, otros no lo quisieron suscribir. Ahí valoro tremendamente, porque estuve al lado de él, la valentía, la convicción y el coraje de Gabriel Boric, y por eso tendrá mi respeto absoluto de verlo en un momento de indefinición y crisis, anteponer esa visión colectiva que lo llevaba a que no suscribiera, para finalmente suscribirlo. Recuerdo que, incluso, fue sancionado, sometido al Tribunal Supremo de su partido. 

Seamos claros: el Partido Socialista ha estado desde el primer momento apoyando ese acuerdo, trabajando en los cabildos anteriormente con la ex Presidenta Bachelet, haciendo campaña por el Apruebo y la nueva Constitución. Por algo el Colectivo Socialista es de los colectivos más fuerte dentro de la Convención. Hemos puesto cordura en muchos temas porque se han planteado cosas que no corresponden y los socialistas van a defender esas convicciones. Pero quiero aclararlo: el Partido Socialista y sus bases están trabajando y van a apoyar absolutamente el Plebiscito de Salida. 

En eso no hay sombra de duda. No vamos a aceptar este relativismo, y que se hagan cargo aquellas personas que han sido responsables de sus planteamientos, han extremado medidas, o han hecho cosas que generan desconfianza en la ciudadanía.

-¿El Partido Socialista ya está decidido por votar Apruebo?

-O sea, el Partido Socialista absolutamente va a votar Apruebo. Queremos esperar el texto final de la nueva Constitución para hacer una divulgación y pedagogía, para explicitar cada uno de sus contenidos y dar una lucha ideológica de que es importante para el país tener un nuevo texto constitucional.

-El borrador constitucional está prácticamente listo, sólo falta que se armonice y se establezcan las normas transitorias. ¿Por qué seguir esperando para su divulgación?

-Ya estamos trabajando por el Apruebo en todos los lugares que he podido estar en esta campaña interna, que han sido muchas ciudades: ya están constituidos los comandos. Lo que es relevante es tener el texto para hacer una pedagogía mayor para poder entender, porque el pueblo de Chile tiene que tener también todas las herramientas para contrarrestar aquellas dudas e incertidumbres. Debemos tener el texto final para poder hacer esa campaña pedagógica extendida en todo Chile.

-Insistimos en el punto: ¿no se está perdiendo tiempo valioso esperando el borrador de la Convención?

-El Partido Socialista ya está trabajando, insisto, en sus comunales y en las instancias territoriales. Están constituidos los comandos, iniciativas, y espero también, asumiendo la dirección del partido si así lo determinan los compañeros y compañeras, también impulsar y sumarnos a todas las iniciativas comunicacionales. 

También tenemos que fortalecer la gestión de gobierno, porque hay una importante vinculación, un estado de ánimo respecto a la Constitución con la gestión del gobierno. Por eso tienen que caminar de la mano tanto el Apruebo como la buena gestión del gobierno para tener un triunfo el 04 de Septiembre.

-¿Es determinante entonces el resultado del Plebiscito de Salida respecto a la continuidad del gobierno?

-No, creo que es relevante para el destino de Chile porque nos jugamos acá un procedimiento inédito de participación e involucramiento de chilenos y chilenas de manera paritaria en un texto constitucional. Tenemos que estar a la altura. Es importante hacer mucha pedagogía para explicar y convencer de la necesidad de dar este paso fundamental en nuestra historia.

-¿Y usted está convencido con el borrador de nueva Constitución que se conoce hasta ahora?

-Me gusta en la enorme mayoría de los textos, pero tengo observaciones que no me parecen, por ejemplo, establecer la reelección inmediata de presidentes. Eso avanza a no fortalecer la gestión misma de un gobierno, sino prepararla para una reelección. Esos son elementos que no me gustan, pero se podrán ir corrigiendo hacia adelante. El avance en derechos sociales, el avance en materia de reconocimiento a los pueblos originarios, en materia paritaria y medioambiente, me dejan absolutamente satisfecho.

-¿Y la eliminación del Senado?

-Seamos claros, el senado no se elimina, se transforma en una Cámara de las Regiones. Soy auténticamente regionalista, vivo, hago mi vida y  hago política desde la región, y vamos a luchar porque esa Cámara de las Regiones sea incidente, representativa y aporte a tener la mirada de todos los territorios en las decisiones nacionales.

¿Y lo dejan conforme las atribuciones que tiene esa Cámara de las Regiones?

-Creo que puede tener más y será parte del proceso legislativo posterior, pero claramente se establece un bicameralismo con facultades distintivas. La Constitución es un espacio común para todos y tendremos que adecuar aquellos elementos que no nos gusten. 

Hago mi observación. Creo que la reelección inmediata de Presidente no es una tradición en Chile, históricamente no ha existido y lo que he podido revisar de otros países con estas elecciones inmediatas, es que el Presidente se pone en campaña inmediatamente. 

Yo habría sido de la idea de ampliar el plazo, por ejemplo, a cinco años, un periodo un poquito más extenso, pero sin reelección inmediata. Eso te permite llevar adelante tu programa de gobierno, pero no pensar inmediatamente en la reelección.

Miguel Crispi (subsecretario de Desarrollo Regional) ha tenido un desastroso desempeño en la instalación del gobierno. Es unánime la crítica ante la cantidad de desprolijidades que se tuvo a la hora de la instalación de los gobiernos regionales. Eso es del porte de una catedral.

-Con la propuesta de nueva Constitución, ¿será Chile un país mejor?

-Eso depende de nosotros, la Constitución hoy día reconoce un Chile del siglo XXI. Claramente teníamos una Constitución pensada en la Guerra Fría, en la dictadura y en un modelo económico que no hablaba de paridad, igualdad, derechos sociales, pueblos originarios, tecnologías y medio ambiente. Claramente es una Constitución que se actualiza y será un país mejor.

-Pero “depende de nosotros”…

-El texto ayuda y reconoce elementos, pero depende de nosotros, depende de las distintas fuerzas políticas y de una sociedad que entienda que en la Constitución no se debe excluir a nadie. A mi no me gusta el texto que teníamos en que, claramente, un conjunto de ciudadanos nunca fuimos representados en esa Constitución.

-¿Es partidario de una eventual Tercera Vía en caso de que gane el Rechazo?

-Escuché al Presidente en una entrevista donde como buena autoridad, lee o se pone en distintas hipótesis. Yo voy a trabajar decididamente por el triunfo del Apruebo y espero que esa sea la opción que el día 04 de Septiembre nos abra el camino a una nueva Constitución.

-¿Es de los que cree que si gana el Rechazo, el Proceso Constituyente sigue abierto?

-Ahí hay un acuerdo: el Proceso Constituyente no se detiene. Para nosotros, la Constitución del 80 deja de existir el 04 de septiembre. Espero que sea con el nuevo texto de la Constitución, no me pongo en otra posición.

-Pero como eventual presidente del PS, inferimos que también tendrá alguna postura o propuesta en caso de que ese nos ea el resultado

-Vamos a ganar el 04 de Septiembre.

-Pero las encuestas hablan de un crecimiento del Rechazo. ¿Se ha planteado la idea de que en caso de que gane el Rechazo, se inicie un nuevo Proceso Constituyente, pero desde el Congreso?

-No. Espero en esa hipótesis que el Presidente Boric convoque al itinerario que sea necesario. Respaldaremos lo que el Presidente resuelva como máxima autoridad del país.

-En caso que sea desde el Congreso, habrá un problema de legitimidad también, con todo el respeto a la labor parlamentaria…

-Aquí no es un tema de legitimidad o no. Acabo de ser reelecto nuevamente con primera mayoría en noviembre, pero en una situación de esa naturaleza, el Presidente de la República debe convocar al  itinerario que a él le parezca más adecuado para salir adelante. Pero insisto, no me pongo en la hipótesis de una derrota.

-Este proceso partió con un 78% de apoyo, y hoy estamos ante una situación de virtual empate entre el Apruebo y el Rechazo. ¿La convención se farreó este proceso?

-Algunos constituyentes se encerraron en una atmósfera, en un espacio de autorreferencia, y no escucharon a la ciudadanía. Más bien, se hicieron ver sus particulares visiones de la sociedad y no el conjunto: la casa común. Creo que hubo errores comunicacionales, errores de conducta, de frivolizar muchos aspectos, y también una fuerte resistencia de sectores conservadores. 

Entendamos que en este país se están tocando intereses y hay reacciones corporativas. Hay que cuidar más el Proceso Constituyente y espero que en los meses que quedan lleguemos con una propuesta pedagógica de explicar la opción del Apruebo con los elementos positivos que tiene.

«Hay una visión centralista que no entiende la complejidad de la Macrozona Sur»

-Usted representa a una región que es parte de la Macrozona Sur, donde la situación de inseguridad se ha tornado en extremo compleja. ¿Qué está faltando en la gestión de gobierno?

-Para decirlo con todas sus letras, hay una visión centralista de Santiago que no entiende la complejidad de la Macrozona Sur; entender las deudas históricas que hay con el pueblo Mapuche, entender que debe haber diálogos, entender que también debe haber seguridad. Ese conjunto de antecedentes los santiaguinos y los gobiernos, incluido este, lo miran desde sus academias, lo miran desde el confort de sus territorios, pero pocos de ellos conocen el territorio. A veces van a mochilear o han pasado veraneando, pero ahí tiene que haber una comprensión mayor de ese fenómeno, que es complejo y diverso. 

En esto siempre me he sumado mucho a las palabras del senador Francisco Huenchumilla (DC), que es una autoridad tremendamente seria y responsable y que ha sido la autoridad que con mayor talento llevó adelante una estrategia para entender en toda su dimensión estos aspectos. 

Desgraciadamente no siguió en su cargo, pero guardo en él su visión integral para enfrentar esta situación, en que no es ni con un paternalismo ni con el uso de la fuerza, ni con visiones de santiaguinos que van y vuelven a la macrozona y nunca más se involucran en ello. Creo que habría que escuchar mucho más a Pancho Huenchumilla en esto.

Tengo observaciones que no me parecen, por ejemplo, establecer la reelección inmediata de presidentes. Eso avanza a no fortalecer la gestión misma de un gobierno, sino prepararla para una reelección», dice De Urresti sobre una de las normas aprobadas por la Convención.

¿Usted tiene claro cuál es la respuesta de este gobierno para ese fenómeno?

-No…

-Se lo preguntamos porque, recientemente, el gobierno prometió una indicación al proyecto de Infraestructura Crítica del gobierno anterior, pero la enmienda no llegó al Congreso.

-Pero seamos precisos. No es que no haya llegado la indicación, y técnicamente no es una indicación, es una propuesta. No me cabe duda que la van a hacer, lo importante es que aquí al menos se ha validado un procedimiento adecuado en que el subsecretario Monsalve ha comprometido un conjunto de actuaciones en el Parlamento y lo vamos a respaldar. 

Pero junto a eso tiene que haber un programa claro, por ejemplo, en materia internacional: mirar cómo se ha resuelto esto en otros países, involucrar más a las autoridades locales, al gobierno regional, a los alcaldes, a los actores del territorio. 

No hay ninguna autoridad hoy día que lo haya abordado con la profundidad que se requiere y por eso, insisto, recuerdo mucho a Pancho Huenchumilla, a quien creo que se le tiene que hacer justicia por la convicción y la claridad en sus postulados.

-¿El Estado de Excepción para la Macrozona Sur es algo que usted descarta de plano o tendría esa opción a mano?

-Si las circunstancias lo requieren y el gobierno evalúa objetivamente los datos, no hay que renunciar a ello. A mí no me gusta la toma de caminos, no estoy nunca de acuerdo con que se quemen casas a mansalva o con trabajadores forestales, que es gente sencilla y que siempre nos ha respaldado y que tienen la incertidumbre de transitar por un camino y terminar baleados, sin tener arte ni parte en el conflicto. Eso no corresponde en un Estado de Derecho. 

Por eso hay que utilizar todas aquellas herramientas, pero con una visión global, tú no puedes simplemente decir “con el Estado de Excepción voy a arreglar esto” o simplemente con entrega de tierras, aquí hay un tema territorial, está el tema de autonomía, está la presencia omnipresente de las forestales, que han terminado degradando el territorio en lo ambiental, pero también en su relación con las comunidades.

No puede ser que un modelo de desarrollo tenga esa densidad de plantaciones forestales, que verdaderamente han constituido desiertos verdes, en que la biodiversidad, la población rural, los pueblos originarios, la flora y la fauna han desaparecido, incluso los modelos productivos en los territorios. De eso hay que hacerse cargo, esos agentes tienen mucho que colaborar en la provincia de Arauco. Un porcentaje enorme de la propia provincia es de las forestales, eso no puede ser posible, no es sostenible.

-¿La idea de un Estado Intermedio no le suena un tanto ambigua?

-En Chile estamos acostumbrados a estas cosas “en la medida de lo posible”, “jurel tipo salmón”, puras cosas intermedias: Chile es el rey del eufemismo. Me parece bien el Estado Intermedio que se refiere principalmente a las rutas críticas. Puede ser un elemento que han pedido los propios trabajadores, principalmente del transporte. No lo veo inconveniente, lo importante es que se tenga un conjunto de medidas para que exista gradualidad y sea eficaz.

-Pero con el Estado de Excepción también se puede proteger las rutas. 

-Sí, pero en este caso se ha buscado una fórmula intermedia, específicamente para rutas.

-Esa búsqueda de una fórmula intermedia ¿no habla de cierto complejo del gobierno para responder a la seguridad con los instrumentos del Estado?

-Tendría que preguntarle al Presidente Boric si va a usar el Estado de Excepción cuando corresponda, es una atribución que le corresponde a él.

-El Presidente Boric dijo que ya se acabó la instalación. ¿Cuál es su diagnóstico respecto de esa frase y lo que ha visto hasta ahora?

-Que se haga cargo, o sea, que efectivamente se acabe. Creo que el gobierno tiene que gobernar, tiene que desarrollarse, pero todavía quedan pendientes direcciones regionales, nacionales, embajadores. La convicción del Presidente Boric tiene que traducirse también en la ejecución de sus ministros sectoriales. 

Todavía tenemos pendiente embajadores, direcciones regionales, tenemos a los mismos funcionarios de derecha dirigiendo servicios en las regiones. Más que terminar, tiene que implementarse adecuadamente.

-Para terminar: ¿cuál es su balance de la gestión de Álvaro Elizalde al mando del PS?

-Conozco a Álvaro desde el año 87 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Le ha tocado momentos difíciles y como toda gestión tiene aciertos y defectos, pero creo que ha tenido la capacidad de mantener la conducción del partido junto a la mesa y enfrentar momentos muy duros y difíciles. Al menos va a entregar el partido con la bancada más grande de senadores y de diputados, con más de 30 alcaldes y 270 concejales. 

Yo siempre voy a ser solidario con las direcciones partidarias. Sé que es una responsabilidad enorme y creo que los militantes tenemos que tener esa capacidad de aceptar desafíos. Quienes creemos en la política, debemos tener esa capacidad de enfrentar y asumir las conducciones. 

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