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Política

11 de Abril de 2022

Rodrigo Sandoval, ex jefe de migraciones, por el caso Siches: “Quienes votamos por este gobierno, no lo hicimos para que sus errores se los imputen a funcionarios de bajo nivel”

Rodrigo Sandoval sostiene que no votó por el gobierno de Boric "para que sus errores se los impute a funcionarios de bajo nivel".

"Esta experiencia demuestra lo que sucede cuando personas que no conocen el Estado interpretan la realidad", plantea el ex jefe del Departamento de Extranjería y Migraciones en el último gobierno de Michelle Bachelet, Rodrigo Sandoval, respecto a la crisis desatada por la falsa denuncia de la ministra Siches sobre un vuelo con inmigrantes expulsados, episodio del cual es particularmente crítico en una arista que irrita al abogado: el intento de endosar la responsabilidad del gazapo a una funcionaria de carrera de Interior a través de una investigación sumaria. "Una forma muy inmadura de dar tratamiento a la crisis", agrega en entrevista con The Clinic.

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“El episodio lo doy absolutamente por superado”. Eran pasadas las 14:00 horas del jueves 07 de Marzo, cuando el Presidente Boric intentaba cerrar las horas más críticas de su gobierno, luego de la infundada denuncia de la ministra del Interior, Izkia Siches, respecto al presunto retorno de un avión con inmigrantes desde Venezuela que no era tal.

Sin embargo, “el episodio” abrió una insospechada arista. Horas después de aquella aciaga jornada -que relegó a la irrelevancia el esperado anuncio del plan de reactivación económica, informado por las autoridades ese mismo día-, el Servicio de Extranjería emitió un comunicado notificando que se realizaría una “investigación sumaria” contra la directora subrogante del organismo, Carmen Gloria Daneri -no identificada por la declaración- por presuntamente haber transmitido la “información errónea”.

Entonces, todo dejó de estar “absolutamente superado”. Una jugada que, más bien, parece el ingreso a un laberinto kafkiano. Primero, el hecho de mantener en la agenda un hecho que sólo sigue complicando a la jefa de gabinete. Segundo, porque sólo se sustenta en la versión oficial del gobierno, a partir de una reunión de la que no existe acta ni registro. Tercero, por deslindar una responsabilidad política en una funcionaria de carrera de más de 25 años dedicados al área de migración y extranjería en el ministerio.

El hecho ha gatillado críticas en diversos personeros. “La señal dada a los funcionarios públicos es preocupante. Ante las caídas/errores de las autoridades políticas, ¿serán ellos los fusibles?”, apuntó en su cuenta de Twitter el abogado PS, Gabriel Osorio. “El peor atributo de una autoridad se revela cuando, en vez de asumir responsabilidades por sus errores, acusa públicamente, humillan y destruyen la vida de subordinados”, agregó el economista Óscar Landerretche, también PS.

A los cuestionamientos se suma también el abogado Rodrigo Sandoval, con la propiedad de haber sido Jefe del Departamento de Extranjería y Migración del ministerio del Interior en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, cargo al que renunció por diferencias con las autoridades del ministerio en la normativa para el ingreso de migrantes al país.

Por lo mismo, Sandoval trabajó junto a la funcionaria actualmente investigada, a quien le reconoce el conocimiento técnico -especialmente de la antigua Ley de Migraciones- y la virtud de la prudencia, razones suficientes para que Sandoval se mantenga escéptico, crítico y evidentemente molesto por la forma en que Interior ha gestionado el último capítulo de lo que la misma ministra Siches calificara como una “chambonada nacional”.

“Lo primero, decir que si bien tengo cierto espacio público en el cual puedo referirme a ciertos temas, lo hago desde mi expertise migratoria. Hago esta salvedad porque la comprensión de los comentarios que uno puede hacer a esto excede a lo migratorio. Más que un tema técnico desde el punto de vista migratorio, estamos frente a una impericia política en muchos planos”, reflexiona Sandoval en conversación con The Clinic.

“En primer lugar, aquí lo que constatamos es que en la forma en la cual se ha organizado el trabajo político en el ministerio y en los gabinetes en general, existe una ausencia de las capacidades suficientes como para poder establecer, recolectar, reconocer, validar, organizar y, finalmente, transmitir adecuadamente la información”, agrega.

“El trabajo de quienes como asesores tenemos la responsabilidad de cuidar a nuestros ministros y subsecretarios, es precisamente estar en condiciones de tener un conocimiento técnico suficiente y un sentido común adecuado como para distinguir una historia verosímil de una que no lo es”, profundiza el jurista, actualmente académico en las universidades U. Central, Usach y U. de Chile.

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-Aquí sólo hay una versión, que es la del gobierno responsabilizando a Carmen Gloria Daneri de haber entregado esa “información errónea”…

-En este caso, nos encontramos frente a una versión que más allá de dónde se originó, es una versión que cualquier persona que tenga el más mínimo contacto, no solamente con el tema migratorio, sino con la operatoria en general que tienen las policías y que tiene la institucionalidad en general en Chile, cualquier persona se podría haber dado cuenta de que era una historia muy difícil de creer y que, incluso, si uno quisiera creerla, requería sí o sí de alguna especie de verificación.

Y como hemos tenido oportunidades para ver posteriormente los documentos que existían asociados a esa situación, explicaban claramente cuál era la naturaleza de la historia a la cual nos referimos. Por lo tanto, el más mínimo ejercicio de inteligencia con esa información, habría arrojado claramente que se trataba de una información que era incorrecta desde el punto de vista del que se estaba interpretado.

-A partir de la fallida denuncia de Siches, ¿Constata impericia técnica en el tema migratorio?

-Más allá de una diferencia que se pueda tener con un aspecto técnico desde el punto de vista migratorio, lo que uno constata es la incapacidad real de poder cotejar adecuadamente la información que es entregada al mando político y que finalmente es transmitida por este a, en este caso, el Poder Legislativo. 

Esto es un problema más político que migratorio. Podríamos estar hablando de cualquier otro tema en el cual la inexperiencia de quienes recibieron esta información, y la falta de control respecto de cómo esa información se administró, hubiese arrojado el mismo responsable. 

Además de eso, también hay un conector que uno puede hacer respecto de la forma en que, ya desatada esta crisis, ya cometida esta impropiedad que significa el haber hecho este comentario sin tener el respaldo suficiente, y haberlo hecho en una forma que no se correspondía con lo delicada que era la información que se estaba trasmitiendo, y con el peso que tenía en términos de las consecuencias que eso iba a generar. 

¿Cuál es ese conector?

-La forma en la cual se abordó esta crisis fue bastante poco depurada. Lo que observamos es que cuando uno tiene esta clase de circunstancias que forman crisis, es importante cerrarlas bien, pero lo primero es cerrarla. Por lo tanto, aquí había existido un ejercicio de la ministra Siches bastante sano desde mi punto de vista, cuando ella reconoce que existe un error, que entrega una información equivocada y, por lo tanto, da las excusas adecuadas y se cierra esa crisis. 

Uno podrá opinar si se cerró bien o mal, pero se cerró. Sin embargo, cuando al día siguiente el gobierno empieza a darle un tratamiento de algo que había sido reconocido como una equivocación, para pasar a una especie de conspiración de una funcionaria que, supuestamente, venía del gobierno anterior, y que había dado de forma equívoca o mañosa una determinada información. 

Entonces, volvemos a abrir este problema y empezamos a darle otra clase de ribetes que complejizan aún más la capacidad que debería tener el gobierno para administrar este tratamiento. 

¿Inexperiencia política?

-No solamente se trata de un problema de inexperiencia y de falta de expertise que da cuenta de cómo se origina el problema, sino que también del tratamiento que se le da. Este gobierno cuenta con personas muy inteligentes que están en condiciones de poder dar un tratamiento adecuado a esto, y por la forma en la cual uno observa que se trató el problema, es que estas personas no fueron consideradas. Estamos frente a una forma muy torpe, inmadura y poco pulcra de dar tratamiento, no solamente, a la información, sino que también a las crisis que se presentan.

A este diagnóstico crítico, hay otro factor en juego: la ética de trasladar una responsabilidad política a una funcionaria de carrera…

-Sí, entiendo para dónde vas. Primero, quiero aclarar una cosa: yo voté por este gobierno porque había cosas que no quería que volvieran a suceder. Yo no quería que volviera a existir una Operación Huracán, en la cual la falta de prolijidad de la autoridad política permitió que se produjera lo que sabemos que se produjo ahí, y que una vez descubiertas, fueran personas de bajos niveles las que finalmente asumieron las culpas. 

No quería que pasara algo como el Caso Catrillanca, en que también una autoridad se dejó llevar por una elección equivocada o mañosa, y que una vez que se descubrió que no era cierta, nuevamente terminaron pagando mandos intermedios o mandos inferiores antes de que asumiera una autoridad superior…

Nota a pie de página: ¿Estamos hablando del ex subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy?

-Es que no voy a referirme al punto, pero si estoy hablando del caso Huracán y del caso Catrillanca, es evidente a quienes me estoy refiriendo. 

Entonces, yo cuando voto por este gobierno, lo hago precisamente para que no haya más casos Huracán y Catrillanca, que son casos en los cuales la verdad, primero, es mal gestionada y después las excusas son mal resueltas. 

Tenía la expectativa de que esas cosas con este gobierno no iban a suceder, pero cuando observo que un error, que ha sido reconocido por parte de la ministra, empieza a ser atribuido, por dolo o culpa, a una funcionaria con la cual yo tengo mis diferencias en términos de cómo ha gestionado sus distintas responsabilidades (…) pero atribuirle a esa funcionaria una entrega dolosa, culposa o mañosa de la información que a todas luces era evidentemente falsa o incorrecta, significa simplemente eludir la responsabilidad y volver a levantar un caso que la ministra ya habría cerrado. 

“Es lo que sucede cuando personas que no conocen el Estado interpretan la realidad” 

-Se ha hablado mucho de la debilidad política en la que se sumió la ministra Siches. Sin embargo, ¿en qué medida le afectará en la gestión cotidiana de su cartera, enfocada en el tema migratorio?

-Para quienes nos interesa el tema de la migración, la ministra Siches está llamada a desarrollar cambios importantes en términos de cómo esto se gestiona y, por lo tanto, es muy importante que tenga un nivel de credibilidad que permita que implemente las decisiones que va a tener que implementar. Y para eso, los equipos de la ministra Siches y de los subsecretarios tienen que asegurarse de que la información que ellos manejan sea incuestionable. Por lo tanto, aquí se compromete mucho la capacidad de maniobra que pueda tener este gobierno para desarrollar la agenda en materia migratoria. 

Hoy día va a ser muy difícil que el gobierno pueda hacer valer una política que puede ser muy popular en la medida que la pueda sustentar con información cuando haya un cuestionamiento respecto a la capacidad de procesamiento de la información. En la medida que no se cierra bien y no se cierra luego, un daño muy grave a todos aquellos que creemos que hay que hacer cambios importantes en términos de cómo se venían haciendo las cosas en materia migratoria. 

“Estamos frente a una forma muy torpe, inmadura y poco pulcra de dar tratamiento, no solamente, a la información, sino que también a las crisis que se presentan”.

Precisamente desde ese lugar es donde yo me atrevo a opinar de cuestiones políticas frente a las cuales no tengo ninguna posición, ni ninguna información, ni ningún rol que certifique que sea importante mi opinión. Pero como una persona que votó por este gobierno que quiere y puede hacer cosas importantes en materia migratoria, me parece que lo que hemos visto en estos días es precisamente un despotenciamiento de la capacidad que tiene de hacer las reformas que tiene que hacer.

Ha hecho alusión a su calidad de elector de este gobierno. Desde ese punto de vista: ¿Cómo toma que se le cargue la mata a Carmen Gloria Daneri?

-Sí, quienes en primera y en segunda vuelta votamos por este gobierno, no lo hicimos para que sus errores se los impute a funcionarios de bajo nivel.

Lo hicimos pensando que iba a ser un gobierno capaz de respetarlos, y por lo tanto, lo que yo espero es que el gobierno asuma que esto fue un error, un desacierto, y que haga las correcciones en términos administrativos para resolver de mejor forma los desaciertos y que en materias de información que se produzcan en el futuro, que generen la confianza, credibilidad y legitimidad suficiente para enfrentar los desafíos que vienen en el tema migratorio. 

En estos días se ha hecho el hincapie en el pasado profesional de los asesores de confianza de Izkia Siches, muchos de ellos provenientes de un pasado común en el Colegio Médico. ¿Qué mirada tiene de los cuadros profesionales que están tomando decisiones en el gobierno?

-Un gabinete político cumple tres funciones: diagnóstico, diseño e implementación. Cuando tú no tienes la capacidad instalada para hacer un diagnóstico, no es tan grave porque siempre puedes recurrir a expertos que te pueden ilustrar. Cuando tú no cuentas con la capacidad de generar respuestas adecuadas, siempre está la alternativa de las consultorías, nuevamente de los expertos. 

Pero la implementación, la ejecución de estas medidas, es parte del trabajo político que se desarrolla en los gabinetes. Y para ese trabajo, requieres pensar con capacidades que estén en condiciones de saber cuáles son las teclas del aparato estatal que hay que digitar para desarrollar determinadas iniciativas. 

Debes tener gente que sea capaz de conocer el Estado. Sé que las personas que regularmente están dedicados a estos puestos suelen no tener buena prensa, pero en la práctica, esta experiencia demuestra precisamente qué es lo que sucede cuando personas que no conocen el Estado interpretan la realidad. 

Porque cualquier persona que hubiese conocido el Estado, se habría dado cuenta que esta historia era completamente inverosímil, imposible y, por lo tanto, habría estado en condiciones de interrumpir esa cuestión o de no darle más continuidad. 

-¿Debería hacerse una revisión en el diseño de los equipos de asesores?

-Aquí es sumamente legítimo, comprensible e, incluso, deseable, que las autoridades políticas tengan en sus gabinetes a personas que generen confianza, porque se trata precisamente de espacios en los cuales la confianza es clave. Pero esa confianza no puede ser en perjuicio o en postergación absoluta de lo que es el oficio, la capacidad técnica o la astucia necesaria para la implementación de lo que se quiera llevar a cabo. 

Tanto en la crisis de la zona norte con el tema migratorio y en la zona sur con el tema de los pueblos originarios, efectivamente hay una coincidencia; se trata de dos situaciones en las cuales el nivel central adolece de los instrumentos, competencias y capacidades para poder gestionar adecuadamente las complejidades que tiene en el territorio una determinada situación. 

“Cuando voto por este gobierno, lo hago precisamente para que no haya más casos Huracán y Catrillanca, que son casos en los cuales la verdad, primero, es mal gestionada y después las excusas son mal resueltas”. 

En ambos casos, las personas del norte y del sur se quejan de lo mismo, dicen que las autoridades del centro no están allá, que las decisiones se toman en el nivel central, pero que no se hacen cargo de las complejidades del territorio y que finalmente existe una desconexión, una incapacidad.

Bueno, esa capacidad es precisamente lo que te entrega la política, la capacidad de gestión política en base a personas que conocen el entorno, el territorio, a los distintos actores públicos que van a poder coadyuvar en la solución a las distintas cuestiones que se planteen como a resolver. 

-¿Cómo equilibrar entonces la capacidad técnica con el concepto de “cargos de confianza”?

-Esa capacidad es esencial y tiene que estar presente en un ejercicio político. Insisto, no hay un juicio que uno pueda hacer respecto que los ministros y subsecretarios estén con gente de confianza personal, pero lo que pasa es que también tiene que ser gente en la cual se pueda tener confianza técnica. La expertise técnica debe estar presente ahí porque precisamente son aquellos los que deben estar en condiciones de detectar y saber cuando la historia es cierta y cuando no lo es, además de asesorar adecuadamente respecto de las buenas decisiones que hay que tomar. 

A mí me cuesta entender de qué forma y con qué tipo de asesorías es la que ha invitado a que las autoridades políticas a internarnos en esto, hacer lo que han hecho, y a salir de este tema en la forma que lo han hecho. 

En ese contexto: ¿Qué le parece la declaración de la delegada presidencial del Biobío, Daniela Dresdner, quien a raíz de la violencia rural en la Macrozona Sur, señaló: “no tenemos ninguna manera de controlar lo que está ocurriendo en la región”. 

-La expresión que hace la delegada está en un contexto más amplio, en el cual ella se refiere al estado en el cual se encontró la situación en la Macrozona Sur una vez que asumió el gobierno. Por lo tanto, ella plantea que en las circunstancias actuales está muy limitada la capacidad del Estado para poder intervenir; eso es algo que todos compartimos. 

Quizás la forma en cómo lo dice puede no haber sido muy adecuada, puede que la cuña no esté bien sacada, pero lo cierto es que da cuenta de una realidad que yo creo que todos compartimos, y es que la situación en la Macrozona Sur, como también se está formando en la Macrozona Norte, es de esas situaciones muy complejas, con muchas variables, multidimensionales y, por lo tanto, requieren de una acción muy global, interdisciplinar e intersectorial que impide que uno pueda llegar a resultados de corto plazo. 

“Para quienes nos interesa el tema de la migración, la ministra Siches está llamada a desarrollar cambios importantes en términos de cómo esto se gestiona y, por lo tanto, es muy importante que tenga un nivel de credibilidad que permita que implemente las decisiones que va a tener que implementar”.

Usted trabajó con Carmen Gloria Daneri: ¿Qué opinión tiene de sus capacidades profesionales? 

A Carmen Gloria Daneri yo la conocí cuando trabajaba en el gabinete del ministro del Interior y ella era la directora del Departamento de Extranjería entre los años 2006 y 2010. Con ella tuve una relación profesional bastante fluida, una relación personal bastante agradable y llevadera. Y, con posterioridad, ella se mantuvo en el cargo mientras asumió la primera gestión del Presidente Piñera y después renunció, si no me equivoco, entre los años 2012 y 2013. 

Con posterioridad, cuando yo era jefe del Departamento de Extranjería, me enteré que Carmen Gloria estaba interesada en volver a trabajar y por tanto la invité a trabajar nuevamente en el gobierno. Por esa razón ella se encontraba en el Departamento de Extranjería cuando asume Piñera en su segunda gestión. 

Con Carmen Gloria tengo serias diferencias y algunos juicios respecto de la forma en la cual resolvió ciertas cuestiones durante el Gobierno de Piñera dos: me encuentro muy lejano a compartir con ella la mirada delo que tiene en materia migratoria, particularmente en temas de refugio.

Tampoco somos amigos en términos personales. No conocemos nuestras casas, no vamos a nuestros cumpleaños, no tenemos una relación de amistad cercana. Por lo tanto, cualquier comentario que yo pueda hacer de ella, está bastante lejos de ser interpretado desde el punto de vista del afecto que le pudiera tener. 

-Le cuesta entonces creer que haya sido Daneri la que se haya equivocado de forma tan flagrante. 

-Lo que quiero decir al respecto del conocimiento que yo tengo de Carmen Gloria, es que se trata de una persona que si hay un pecado que tiene y del que puedo dar fe, es de su excesiva prudencia. 

Si hay algo que es difícil tener de Carmen Gloria, son juicios apresurados sobre las cosas. Y, además, cuenta con una gran potencia profesional y técnica. Pocas saben tanto de la antigua legislación obligatoria como lo sabía ella y Gabriela Cabello, que era su sucesora en el Departamento de Extranjería en el área jurídica. 

Entonces, es una persona que, por un lado tiene una formación técnica que hace muy difícil creer que haga juicios equivocados desde el punto de vista técnico, y por otro lado, tiene un carácter, una ponderación y moderación, que hacen muy difícil creer que haga comentarios mañosos respecto a una determinada información. 

Me cuesta creer, con toda la prudencia que hay que tener con una investigación que va a estar en curso, que el problema se origine necesariamente por la forma en que Carmen Gloria se haya expresado o por la información que ella haya dado. Me cuesta creer finalmente que la información de ella haya sido equivocada o mañosa.

¿Una forma de desviar la atención por parte del gobierno, de tirar la pelota al córner, como se dice en jerga futbolera?

-A ver, es que yo creo que la versión según la cual esto se origina en una información mañosa de parte de ella, se cae sola por varias rezones. 

En primer lugar, porque si esta reunión tuvo lugar el 24 de Marzo y en ella, Carmen Gloria, mañosa o malintencionadamente, hubiese entregado esa información, lo que correspondía, tratándose de una información que daba cuenta de un incumplimiento de control policial, era denunciar inmediatamente eso, porque se trataba de un delito, y esa denuncia no se hizo. Por lo tanto, el comportamiento de los distintos actores como consecuencia de esa información, a mí me hace dudar que eso haya sido el tono de lo que se informó. 

En segundo lugar, como ya digo, la forma en la cual se explica esta situación en la versión que se da en la Cámara de Diputados, no da cuenta de una concepción jurídica como aquella que debería estar en una información que hubiese provenido de alguien con las características de Carmen Gloria. Es decir, a ninguna persona, a ningún abogado se le hubiera ocurrido que fuera razonable o posible alguna explicación como que un avión va y vuelve sin que se esté seguro de dónde quedaron las personas que estaban en ese avión. 

Y en tercer lugar, efectivamente la primera versión del gobierno y de la ministra Siches fue reconocer que había habido una equivocación. Por lo tanto, aquí no hubo una denuncia cuando la ministra pide excusas; no pide excusas porque fue víctima de una conspiración, pide excusas por una equivocación y me pareció que eso era lo correcto. Y que de ahí se podría haber salido y haber hecho las lecturas adecuadas. 

Pero esto de generar una respuesta según la cual es resultado de una gestión malintencionada y dolosa, es una forma muy idiota, muy torpe y muy peligrosa y, además debo decir, bastante poco adecuada para el espíritu que tiene este gobierno. 

-¿Están “vendiendo” a la funcionaria?

Vender a una funcionaria, haciéndole cargo de una situación que todos sabemos que no es totalmente responsabilidad de lo que ella haya dicho, es una forma incorrecta de salir de esto. 

El único emplazamiento que hago, es el sentimiento de malestar de un elector que puso el nombre de Gabriel Boric en la papeleta, porque a mí me parece que esta situación tiene que terminar con un reconocimiento de las responsabilidades, con las mejoras en la forma en cómo se gestiona la información, y con un esfuerzo por recuperar la credibilidad que hoy está en cuestión por parte de una autoridad que está llamada a hacer cosas muy grandes y muy importantes para muchos de nosotros de quienes votamos por ellos. 

¿Debería dejarse sin efecto esa investigación sumaria?

La investigación sumaria es una acción inicial que trata de establecer si existen motivos para hacer un sumario. Por lo tanto, a mí no me parece que sea bien o mal que se haga un sumario. Yo creo que la principal interesada en que se haga un sumario es la propia Carmen Gloria Daneri, porque con toda seguridad no va a ser un resultado adverso para ella. 

Lo que me parece no tan bien es que esto se haga como una forma de dar por sentado el origen de esta situación, que fue la acción de una funcionaria cuando, en realidad, no tiene nada que ver la funcionaria en la forma en que esto se ha tratado políticamente después. 

¿Qué tiene que ver la Carmen Gloria con las dos versiones del gobierno? Primero equivocación, y después mala fe. Qué tiene que ver ella con que, más allá de lo que ella informe, los gabinetes no tengan capacidad de procesar adecuadamente la información con la que cuentan. Tampoco es responsabilidad de ella.

Entonces, más allá de si es bueno o malo que haya una investigación sumaria, a mí me parece que esa investigación sumaria no va a arrojar ninguna luz respecto de las cuestiones que son importantes en esto. La gestión política del ministerio o del gobierno no va a mejorar por el resultado del sumario. 

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