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22 de julio de 2022

Carolina Leitao, alcaldesa de Peñalolén (DC) y propuesta de nueva Constitución: «Mucha gente no va a leer el texto, eso te lo doy firmado»

La alcaldesa Leitao afirma que "mucha gente no va a leer el texto" de nueva Constitución que será plebiscitado este 04 de Septiembre. Cedida por Municipalidad de Peñalolén

"Debería estar reconocida la facultad de los municipios para informar (...) la Contraloría podría permitir hacer campaña informativa", sugiere la también presidenta de la Asociación Chilena de Municipalidades, respecto al criterio restrictivo del órgano contralor para que las alcaldías comuniquen sobre la propuesta de una nueva Carta Fundamental que será plebiscitada este 04 de Septiembre. "Es riesgoso para la democracia, para la participación y para la importancia que tiene el proceso hoy día", profundiza sobre el punto en conversación con The Clinic.

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El viernes 15 de julio la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao, pasó a la historia en un importante hito municipal: por primera vez, la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) estará liderada por una mujer. Un hecho que cobra mayor relevancia, considerando que sólo 61 de los 345 municipios del país son liderados por mujeres, en una instancia que será clave en el correlato territorial para el Plebiscito de Salida que aprobará o rechazará el borrador de nueva Constitución emanado de la Convención.

Esto se dio en medio del dictamen que emitió Contraloría en contra de las municipalidades de Maipú, Quinta Normal, Cerrillos y Cerro Navia, restringiendo las posibilidades de que estas corporaciones hagan campaña informativa sobre el referéndum de nueva Constitución. Sobre este pronunciamiento, los alcaldes hicieron un llamado a Contraloría a reconsiderar el dictamen.

Para hablar sobre estos temas, la alcaldesa Leitao recibió a The Clinic en su oficina, donde tiene una larga mesa con cerca de 10 sillas a su alrededor, dispuesta para hacer reuniones. También tiene más de veinte fotografías enmarcadas con diferentes artistas -Joe Vasconcellos, Illapu y el Profesor Salomón- y figuras políticas. ¿Su favorita? Una fotografía en que el ex alcalde de esa comuna, Claudio Orrego, le hace entrega de una chaqueta roja en el cambio de mando que tuvieron en 2012.

En esta entrevista, Leitao pide a Contraloría realizar “un pequeño listado o decálogo” con los márgenes para la campaña, además de decir que “debiera haber un control que es ex-post, no ex-ante”, de las acciones de los municipios para el próximo referéndum.

Sobre el borrador de la Convención, estima que “el texto no es refundacional”, sino que “es un texto transformador, que muy distinto”. Y sobre si hará campaña por el Apruebo, señala: “Yo voy a participar de actividades, pero como persona particular, fuera de mis horas de trabajo”.

-Respecto del dictamen de Contraloría, que restringe la acción de los municipios para informar sobre la campaña del Plebiscito, ¿cuáles son los límites o márgenes en los que deberían actuar las municipalidades?

-Los municipios tenemos la Ley Orgánica que nos concede una responsabilidad en el ámbito de la participación ciudadana. Y claramente una discusión como esta, como es el debate constituyente, tiene efectos a nivel local. Creo que debería estar reconocida la facultad de los municipios para poder informar sobre un proceso, que además es histórico, y sobre el cual creo que los municipios no podemos estar ajenos. 

Yo comparto con la Contraloría que no puede un municipio hacer campaña por una u otra opción con recursos públicos. Por lo mismo, Contraloría debería contribuir haciendo un pequeño decálogo o lista, así como nos mandan instructivos para las campañas políticas. Podría hacerse algo así; prestar los espacios de forma ecuánime para debates o foros, informar en las redes sociales. 

La Contraloría podría permitir hacer campaña informativa y ellos, por último, deberían hacer una lista para que nadie se salga del márgen. Eso sí, aquí debería haber un control ex post, no ex ante. Es decir, si aquí hay alguien que se pasa de la raya, siempre se puede sancionar. Digamos, que el que no cumplió, tendrá una dura sanción, pero no hay que limitar antes. Creo que es mucho más riesgoso restringir previamente que sancionar posteriormente. Es riesgoso para la democracia, para la participación y para la importancia que tiene el proceso hoy día.

-¿Cuál va a ser su rol en este tema como presidenta de la ACHM? ¿Qué acción va a tomar?

-Estamos pidiendo una audiencia con el contralor lo antes posible para plantearle este tema abiertamente. Muchos alcaldes me lo han mandado y la idea es que sea pronto, porque queda muy poco tiempo. Así que la idea es hacerlo antes y ojalá lograr esta reconsideración que presentaron algunos alcaldes. 

Si tenemos que hacer una presentación, la Contraloría se puede pronunciar en esa línea de poner límites, incluso más restringido de lo que uno pudiera pensar. Pero no anularnos en el proceso.

-¿Su municipio va a hacer una campaña informativa? 

-Mientras la Contraloría no la autorice, por supuesto que no.

-¿En este momento está trabado el trabajo de informar sobre la propuesta de nueva Constitución? 

-Sí. De hecho lo pensamos, nos habían pedido espacios y por supuesto que no podemos hacerlo en la Municipalidad. Yo voy a participar de actividades, pero como persona particular, fuera de mis horas de trabajo, por supuesto, pero no como actividad municipal. Por lo menos por el momento. 

“El texto no es refundacional, es transformador que es muy distinto”

-En una entrevista con La Tercera en el mes de Junio, usted decía que el borrador de nueva Constitución tenía “falencias” e “incoherencias”. ¿Qué la lleva ahora a estar decidida por el Apruebo?

-Podría parafrasear: que no es perfecta, pero se acerca a lo que siempre soñé… Ja, ja, ja (cita a la ex Presidenta Michele Bachelet) 

El texto tiene cosas que son modificables y que hay que evaluarlas. Yo soy de aquellas que cree que una vez aprobado el texto, hay que ir y corregir algunas cosas. Usted me diría: ¿por qué aprobar entonces? Porque en resumen, si uno sopesa en una balanza qué es lo que hay detrás de esto, hay un texto que representa un Chile nuevo y distinto de lo que había tiempo atrás. 

Yo no soy refundacional, pero sí creo que hay que hacer cambios cuando el país se ha desenvuelto de una manera distinta hoy en día. Tenemos reconocimiento tanto en temas medioambientales, temas de género, descentralización o en temas de derechos sociales. El reconocimiento que hace esta nueva Constitución a todos esos temas tan relevantes, tiene un peso mucho mayor a algunas falencias que pueda tener, porque no es un texto perfecto y eso está claro. Nadie podría decirlo. 

-¿Cree que es refundacional el texto?

-El texto no es refundacional, es un texto transformador, que es muy distinto, porque si estamos en esta discusión hoy día de un país más moderno, es porque hubo gente que logró que este país se desarrollara y que pudiera ser más moderno. ¿Qué es lo que le falta a este país moderno? Mayor equidad, mayor descentralización, reconocimiento de los pueblos originarios y de los temas medioambientales para un cambio climático que tenemos encima. O sea, claramente tiene que reconocer que el país ha sufrido muchos cambios y si una Constitución no se adapta a esos cambios, queda obsoleta. 

Para qué decir también en el tema político: no reconocer la crisis institucional es ser ciego. Ahora, ¿es el mejor sistema que se ha visto en el mundo? Probablemente no. Cuando se han aprobado también leyes importantes para nuestro país como los gobiernos regionales, yo creo que nadie quedó contento, porque fue un híbrido extraño. Pero hoy en día hay promesas de cambiar eso para mejorar el sistema. 

Yo comparto con la Contraloría que no puede un municipio hacer campaña por una u otra opción con recursos públicos. Por lo mismo, Contraloría debería contribuir haciendo un pequeño decálogo o lista, así como nos mandan instructivos para las campañas políticas».

La nueva Constitución vuelve a reconocer el tema de la descentralización, incluso dándole otra mirada. ¿Qué es lo que quiero decir con eso? Que hay que avanzar, y en ese sentido, esto tiene más avances que retrocesos. Y el avanzar, claramente que va a romper huevos, porque la gente está muy acostumbrada, y sobre todo aquellas personas que no sufren las dificultades de esta modernidad, que claramente que no les interesa cambiar nada. 

Tampoco hay que hablar de que la nueva Constitución va a resolver todos nuestros problemas; soy optimista. pero no ingenua. Lo que hace una Constitución es que procesa institucionalmente cómo se resuelven los problemas. 

¿Usted prefiere partir de la base de la nueva Constitución?

-Uno tiene que tomar una opción y claramente prefiero partir desde una nueva Constitución, y de ahí ir haciendo estas conversaciones porque el Proceso Constituyente va a durar tiempo. Si tú piensas, una vez que se aprueba el texto, este proceso es largo. O sea, no todas las cosas van a cambiar altiro, hay cosas que tienen hasta plazo y otras que no lo tienen.

Hay constituciones que se demoraron más de 20 años, y yo espero que ahora, en la modernidad, nos demoremos menos. Me refiero a que son procesos, no es un Big Bang. También la gente tiene que entender qué es eso, para bien y para mal, porque también hay expectativas. 

-Se aprobó en el Senado el proyecto de los senadores DC Ximena Rincón y Matías Walker sobre el quorum de los 4/7 para reformar la Constitución. ¿Qué opina de esta iniciativa, a días del Plebiscito? 

-Celebro la iniciativa. Tiene una mirada política bien interesante porque pone a la derecha a hacerse cargo de algo que ha dicho que va a hacer, pero que nunca ha hecho. Porque en general la derecha, casi todos salvo los republicanos, dice que están de acuerdo en modificar la Constitución. Lo han dicho muchas veces públicamente; lo dijeron antes, pero no cumplieron en democracia. Por lo tanto, uno dice ver para creer en este caso. 

El aprobar este proyecto significa, en el fondo, que hoy día todo eso ya pasó, pero hagámoslo hoy día. Con el Rechazo en la mano, ¿por qué la derecha va a estar disponible a hacer cambios? ¿Cuál va a ser su disposición? Dependiendo de los resultados, va a cambiar el escenario. 

-En general, los 4/7 ayudan más a reformar la Constitución vigente que a generar una nueva Constitución. 

-Tiene el mismo efecto, porque en el fondo, esa es la lectura política. Pero en la práctica, tiene táctica política. También tiene una lectura política al revés; como este es un proceso, la lógica es oye, cásate hoy con el compromiso. Rompe una barrera que nadie estaba dispuesto a romper. 

-¿Debería tener algún rol Michelle Bachelet en la campaña por el Apruebo? 

-Quién es uno para sugerirle a aventurarse. Ella tiene la suficiente habilidad y coherencia política como para resolver cuál va a ser su espacio. Más que poder decirte cuál debería ser el espacio, yo confío que va a tomar una definición que sea la correcta y que sea el espacio adecuado para su cargo. Para lo que ella representa para este país, y que contribuya, por supuesto, con la opción que ella quiere defender.

-¿Y Bachelet tiene la capacidad en el Chile actual de mover la aguja entre los indecisos?

-Así lo dicen las encuestas, yo creo que sí. Esta definición tiene mucho que ver con los liderazgos, porque tú comprenderás que mucha gente no va a leer el texto, eso te lo doy firmado. A pesar de estar desprestigiada la política, la gente sigue a líderes. 

«La Democracia Cristiana hoy día tiene serios problemas de convivencia»

-Su elección en la ACHM marca un hito importante en ser la primera mujer en ocupar ese cargo. En estos tiempos, en los que tenemos por primera vez a una ministra del Interior, por ejemplo, ¿cuál es la importancia de su caso?

-Sí, y tenemos varios casos; el Tribunal Constitucional y el Banco Central también. En los cargos de representación, claramente las mujeres hemos ido ganando espacios. Por ejemplo, hace un tiempo se ha venido trabajando en los temas de las cuotas en los partidos, eso ya se instaló en las últimas elecciones. 

Claramente eso tiene un efecto después en la política, esa es una discusión clásica. La causa de género lleva muchos años y ha influido en la política, en las empresas y nosotras queremos que influya cada día más. 

Siendo una asociación compuesta mayoritariamente por hombres, 61 mujeres de 345 municipios, celebro que se haya reconocido. De alguna manera fue parte también del apoyo que recibí transversalmente de muchos partidos. Reconozco que eso fue como la base también de haber podido generar un acuerdo transversal. 

-Se vuelven a juntar el eje histórico de la DC el PS, por ejemplo,. ¿Estamos ante la posibilidad de revivir esa alianza histórica? 

-Estamos todavía un poquito en pañales, recién partiendo un gobierno que tiene una alianza y un eje diferente; creo que eso es parte de la conversación que viene. En la Asociación Chilena de Municipalidades, en el mundo municipal y en el municipalismo, hay muchas más cosas que nos unen que las que nos dividen en el ámbito político, porque tenemos muchas coincidencias en las prioridades y temas. 

Entonces, es más fácil conformar una coalición amplia, porque los temas en los cuales tenemos que luchar juntos, en la mayoría de ellos tenemos más coincidencias porque es mucho más transversal. Lo que tenemos que preguntarnos es hasta dónde tenemos la capacidad de juntarnos con otros que son diversos. 

Yo no soy refundacional, pero sí creo que hay que hacer cambios cuando el país se ha desenvuelto de una manera distinta hoy en día. El reconocimiento que hace esta nueva Constitución a temas tan relevantes, tiene un peso mucho mayor a algunas falencias que pueda tener, porque no es un texto perfecto y eso está claro».

Cuando uno forma una coalición política, puede ser meramente electoral o una coalición para gobernar, que son cosas distintas. Si es meramente electoral, yo creo que es posible que se haga una alianza. No sé si para gobernar, porque no hay espacio para eso todavía, pero esto depende mucho también de los liderazgos. 

-Hace unos meses la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, dijo que le parecía “inviable” retomar la alianza con la DC. 

¿Sabes porque yo te digo que sí, que esto podría ser un avance? Porque no es primera vez que nos pasa que desde el mundo local impulsamos cosas que ocurren después a nivel nacional y damos una señal. Por ejemplo, el Plebiscito Constituyente. 

A veces me dicen «no va a haber una alianza con tal», pero las alianzas locales ya se han generado, ya se han trabajado, ya se han fortalecido y cuesta mucho desarmarla. Y eso tiene que ver con que el mundo local, de un tiempo a esta parte, ha tomado mucho más protagonismo y lo va a seguir tomando si se aprueba, además, la nueva Constitución. En el tema de la descentralización, el tema local va a tomar más relevancia todavía: esto tiene efectos políticos también. 

-La Junta Nacional DC tomó una decisión mayoritaria a favor del Apruebo, pero 2 de 5 senadores, la mayoría de los diputados, los tres sobrevivientes de la Carta de los 13 de 1973, están por el Rechazo. ¿Advierte un posible quiebre en el partido, tal como lo planteó el senador Francisco Huenchumilla en su momento?

-Qué duda cabe que hay una crisis, nadie podría discutirlo. Uno siempre aspira a que no sea el quiebre lo que resuelva la crisis, porque la otra manera es tomar definiciones políticas relevantes respecto de lo que ideológicamente se quiere defender como partido. Lo que pasa es que en la DC se han planteado dos miradas contrapuestas del país y de la sociedad. 

No se lo atribuiría a este momento constituyente, porque creo que con la discusión que se ha generado con los parlamentarios que están a favor o en contra, en una discusión binaria donde estás con el Apruebo o estás con el Rechazo, no haces la conversación. Porque no es que ninguno de los senadores ni ninguno de los diputados que está en contra del texto, ha dicho que, por ejemplo, quiere reformar la Constitución. O sea, ellos han sido claros en señalar que están de acuerdo. 

-Es decir, después del Plebiscito no se define el destino de la DC

-Creo que no, son otros los temas más relevantes que van a resolver. Tiene más que ver con definiciones estratégico-políticas; la política de alianzas de la Democracia Cristiana, las definiciones ideológicas respecto del tema valórico. Para un militante de partido, esas cosas son muy importantes y eso sí podría definir un futuro. 

Además, la Democracia Cristiana hoy día tiene serios problemas de convivencia. Y cuando la convivencia no es posible, también se puede quebrar. No es un problema ideológico; el riesgo de la Democracia Cristiana hoy día no está centrado en lo ideológico, está centrado en la convivencia.

-En la interna de su partido hay también un grupo no mayoritario que está abierto a aliarse, por ejemplo, con la derecha. En ese sentido, ¿usted estaría abierta a un pacto con Chile Vamos, por ejemplo? 

-Hoy día no hay muchas cosas que nos unan, cosas que son de la esencia de la democracia. Ahora, hay varias derechas hoy día, no hay una sola derecha. Es igual que nosotros, nadie podría decir que hay una sola izquierda, pero hay varias derechas. Pero cuando hay que tomar definiciones, la derecha es una sola y vota por Kast. 

Podemos tener puntos de encuentro para acordar cosas políticamente, como muchas veces lo hacemos en proyectos de ley, pero una alianza política creo que sería casi imposible, inviable.

-¿Qué debería pasar con los militantes que no solamente anunciaron que iban a votar Rechazo, sino que anunciaron campaña por la opción que ellos apoyan?

-Uf, es difícil, pero como te decía antes, nuestra definición más profunda no pasa por el Proceso Constituyente. Lo dijo la Junta Nacional de votar en conciencia, y como esta fue una definición tan trascendental, yo aspiraría más bien a que por supuesto no hubiera sanciones. 

Creo que no corresponde que haya sanciones, pero obviamente el partido también tiene el derecho a pedir o a exigir que haya una definición política mayoritaria. Pero es mayoritaria, tampoco fue unánime.

Yo esperaría a que el tema quede ahí. Ya está claro quienes están y quienes no están. Pero lo más importante es que la definición partidaria y formal es la que fue, la que no fue mayoritaria en la Junta. Por lo tanto, el resto de los militantes votará en conciencia. 

-Si llega a aparecer, por ejemplo, Fuad Chahín en la franja de Chile Vamos. ¿Cuál es el límite de hacer campaña versus votar en conciencia? ¿Expresarlo en una entrevista con un medio, salir a la calle con una bandera del Rechazo?

-Primero, nunca limitar que uno pueda expresar su opinión. Eso no está en cuestión y ese es el límite.

Crisis de Seguridad: «El gobierno tiene la presión del efecto inmediato»

-En la mañana (jueves 21 de Julio) el Presidente Gabriel Boric tuvo una actividad en su comuna y lo primero que planteó una vecina fue su preocupación por la seguridad. ¿Estamos en el peor momento de la historia en esta materia, como ha planteado incluso el subsecretario de Prevención del Delito, Eduardo Vergara? 

-De todas maneras es el peor momento en la percepción de inseguridad. Los datos dicen que si bien hay menos delitos que los que había antes de la Pandemia, los que han aumentado son los delitos más violentos como los homicidios y robos con intimidación. En esa perspectiva, comparto perfectamente lo que dice el subsecretario. O sea, aunque bajen los otros delitos, finalmente es un mal momento desde el punto de vista que son los delitos difíciles de abordar. 

También hay un elemento que se agrega ahí: que los delitos están afectando no sólo a los bienes, sino que a las personas directamente. Porque es distinto robarse un auto estacionado, que te lo quiten encañonado en una calle, el trauma hacia la persona no es lo mismo. El delito hoy día tiene una connotación que deja secuelas mucho mayores.

-El Congreso rechazó el proyecto que resguarda la Infraestructura Crítica. ¿Cómo observa la necesidad de que se pueda recurrir a los militares para cubrir puntos estratégicos cuando el gobierno lo requiera? 

-Eso tiene que ver con otra discusión. Ahí hay una mirada distinta de parte de las personas que están en el Congreso respecto de cómo se resuelve un conflicto que está radicado en una zona determinada, porque al final eso es para la Araucanía, o podría ser la zona norte también. Ahí hay una discusión más profunda, que tiene que ver con la presencia militar en un territorio donde no ha habido capacidad del Estado para asegurar la tranquilidad y la paz de las personas que allí habitan. 

Entonces, ¿por qué se resuelve que tiene que haber presencia militar? Es porque las fuerzas policiales no dan abasto para resolver un problema que les corresponde. Lo que hoy día ocurre es la necesidad de llevar militares a ese territorio para poder controlar el territorio. Y yo comparto que es una necesidad porque el Estado no está dando abasto, si es cosa de mirar las cosas que ocurren. 

Qué duda cabe que hay una crisis, nadie podría discutirlo (…) Lo que pasa es que en la DC se han planteado dos miradas contrapuestas del país y de la sociedad».

Ahora, porque el gobierno pone el apellido de ‘Infraestructura Crítica’, en el fondo es porque también se entiende que en su ADN no está pedirle a los militares que intervengan, es como una medida intermedia. El problema central es que el Estado no ha sido capaz de hacerse cargo de un fenómeno de violencia que ha sobrepasado los delitos comunes; mientras el Estado no sea capaz de hacerlo, va a tener que seguir pidiendo apoyo militar para poder contenerlo.

-Esto que usted plantea, de usar un término intermedio, ¿no refleja un complejo de la izquierda con las materias de seguridad?

-Yo no sé si llamarlo complejo, pero creo que a veces falta conexión con las víctimas. Tenemos gente que te dice ‘nosotros queremos más policía en las calles, queremos más Estado en las calles’, pero no existe una fórmula ideal. O la fuerza policial aplica su fuerza o no la aplica en la comisión de delitos. 

Entonces, el temor es que cuando el Estado otorga el uso de la fuerza, se abuse de esta. Ahí creo que está el temor, que es fundado, de que haya un uso de la fuerza legítima.

-¿Cómo evalúa la gestión del gobierno en seguridad?

-Es una noticia en desarrollo, ya el gobierno lleva cuatro meses y las evaluaciones de un gobierno en materia de seguridad tienen que ser bastante más largas. Lo que yo sí le pediría al gobierno, es enfocar la mirada en algunos aspectos, al menos comunicacionalmente. Hoy la solución no está en tener más o menos policías, aunque obviamente todos los alcaldes vamos a pedir que haya más. 

Por ejemplo, hay fenómenos que se están viendo hoy día, como la reincidencia y la comisión de delitos por menores de edad. Junto con redistribuir las policías de manera equitativa, hay que focalizar acciones en algunos macro sectores, no en comunas determinadas. 

Hoy el gobierno tiene la presión del efecto inmediato y hay que ponerse de acuerdo porque los resultados en esto es muy difícil que sean tan rápidos. Yo a los policías siempre les digo que parecen Tom y Jerry, porque persiguen a los mismos de siempre. Con todo eso, yo al gobierno lo veo haciendo un esfuerzo importante.


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