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25 de Agosto de 2022

¿Qué tanto afecta la disputa por el plebiscito nuestra salud mental?: El diagnóstico de tres expertos

Un hombre se agarra la cabeza, mostrando angustia y que su salud mental, de cara al plebiscito, no es la mejor. Kindel Media (Pexels)

Entre el estallido social, la pandemia y las distintas elecciones que hemos tenido que enfrentar, los niveles de ansiedad y estrés de los chilenos siguen manteniéndose altos. Y la polarización de cara al plebiscito del próximo 4 de septiembre no ayuda a mejorar la situación de nuestra salud mental. Por ello, en The Clinic conversamos con expertos en este ámbito para hacer un diagnóstico de lo que está ocurriendo en Chile y cómo podemos cuidarnos en el proceso.

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Despertar y ver la nueva pelea en el grupo familiar de WhatsApp. Meterse a Twitter y leer los hashtags a favor y en contra de una postura. Abrir Facebook y ver los posteos de desinformación de ambos lados. Subirse al taxi y que nos invada la incomodidad cuando el conductor -o en la radio- se habla del Apruebo o el Rechazo. Sentarse a comer en el trabajo y ver cómo surge una nueva discusión al respecto.

Muchas personas quieren que sea 5 de septiembre, pero no porque estén camiseteados con una postura frente al Plebiscito de Salida del día anterior. El nivel de estrés y ansiedad bajo los cuales está la población siguen altos. Y eso, ciertamente, está impactando en la vida de los ciudadanos.

Según el último Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC, “1 de cada 5 chilenos presenta sospecha o problemas de salud mental”. De hecho, el 59,5% de los encuestados situaron a “los cambios sociopolíticos del país” como un “factor de alto estrés, siendo el segundo de mayor preponderancia en esta medición”.

Se trata de un fenómeno reconocido a nivel internacional. De acuerdo con la Asociación Estadounidense de Psicología, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 un 68% de los ciudadanos dijo que dicho proceso era una fuente significativa de estrés.

Incluso, el psicólogo y autor Steven Stosny ya acuñó en 2016 el concepto de “trastorno por estrés electoral”. Aunque este no es un diagnóstico médico reconocido, sí engloba muchos de los síntomas que provoca la ansiedad en torno a las elecciones “decisivas”.

Para tratar de entender el impacto del plebiscito en la salud mental de los chilenos y qué medidas podemos tomar, en The Clinic conversamos con tres expertos al respecto.

Acumulando el estrés

El estrés es una reacción natural de los seres humanos, siendo la forma en la que respondemos a una exigencia externa. Tras detectar el desafío, nuestro cerebro secreta ciertas hormonas y deja al cuerpo en alerta para actuar. Es normal estresarse de vez en cuando, ante un cambio de trabajo, una prueba o conocer una nueva pareja.

De hecho, el estrés en sí mismo no es malo. Puede salvarnos la vida en una situación de peligro o ayudarnos a completar una tarea antes de la fecha límite. El problema, dicen tanto psicólogos como médicos, es cuando se vuelve crónico.  Y las circunstancias que los chilenos estamos teniendo que vivir de cara al plebiscito han aumentado su impacto en nuestra salud mental.

“Se puede ver que hay ansiedad. La definición de la ansiedad es como este temor un poco sin nombre, que cuesta describir y que se posiciona en el futuro. De un tiempo hasta ahora, el futuro es incierto, lo que provoca incertidumbre”, dice Rodrigo Gillibrand, psiquiatra y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

De acuerdo con el psicólogo y académico de la Universidad Central, Pedro Salinas, “hemos vivido tres años bien intensos en Chile, donde la gente ha ido acumulando estrés de manera progresiva. Los niveles de estrés, de depresión se han ido incrementando, lo mismo las licencias médicas. Como sociedad y como país hemos venido arrastrando situaciones que han sido bien intensas”.

Y suma que, a su parecer, “estamos viviendo un clima un poco enrarecido, a partir de la polarización que se está dando hoy día. No hay intermediarios claros que puedan generar diálogos constructivos en torno a las posibilidades que se están abriendo políticamente”.

Para Alejandra Rossi, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, “lo que la pandemia vino a recordarnos es, en el fondo, el poco control que tenemos sobre las cosas que pasan. Esto ha provocado una serie de consecuencias en todas las esferas. Una elección de este tipo, en este contexto, es sumamente normal que se viva con emociones más fuertes”.

Una elección distinta

En el papel, el plebiscito del 4 de septiembre no tiene referente, al menos desde el regreso a la democracia. Esta elección será la primera vez, desde entonces, en la que todos los ciudadanos mayores de 18 años estarán obligados a votar.

Además, según han recalcado algunos expertos en Derecho, la propuesta entregada por la Convención Constitucional podría convertirse en la primera Constitución redactada de manera democrática en nuestro país. Como señala Salinas, “lo que estamos viviendo ahora es un proceso sin precedente en la historia de Chile”.

“Estamos en un momento de incertidumbre y, socialmente, esto provoca ansiedad, estrés, sensación de incomodidad social”, acusa el psicólogo. La salud mental, en medio de este período pre-plebiscito, se ve presionada aún más por ser una situación inédita para la gran mayoría.

Sin embargo, el académico asegura que los niveles de ansiedad nuestra sociedad ya han estado igual de altos. “Desde una perspectiva sociopolítica, me parece que el plebiscito que vamos a enfrentar ahora, para las personas que tienen más de 50 años, rememora mucho las situaciones vividas con el plebiscito del año 89”.

Rossi concuerda con esta idea, apuntando a que “el contexto de esta elección en nuestro país es particular. Uno siente que a lo mejor el 73 está lejano, pero en realidad no. Es una historia muy reciente, donde se pueden aparecer estos fantasmas. Es muy comprensible que la gente la viva con particulares niveles de ansiedad”.

Sin embargo, como insiste Gillibrand, “esta incertidumbre tiene una fecha”. “Se produce la sensación de que esa fecha es como el veredicto, el juicio final. Eso está provocando mucha ansiedad, y se presta para pensar que, de ahí para adelante, cambia Chile”, dice el psiquiatra.

“La ansiedad va a seguir en ascenso hasta ese día y, después, vamos a quedar como en ‘el día después de’. ¿Qué pasa ‘después de’? Eso nos da mucha incertidumbre. (…) Nos hemos llenado de mucha información y eso produce mucha ansiedad en la gente, porque nadie tiene claro qué va a suceder después”, recalca.

Como resume Salinas, “hay una perspectiva muy catastrófica. Son procesos evolutivos dentro de las sociedades que conllevan fricción. Todo cambio implica una crisis, eso genera ciertos resentimientos o debilitamientos en las formas de entender las estructuras sociopolíticas de un país. Pero me parece más bien que son procesos normales de evolución de los países”.

Surfear la incertidumbre del plebiscito

Un diagnóstico general que hacen los expertos en torno al momento que está viviendo la salud mental de los chilenos de cara al plebiscito es la incapacidad de enfrentar la incertidumbre.

De acuerdo con Alejandra Rossi, aún es complejo saber si saldremos indemnes mentalmente de esta elección. “Va a depender mucho de los resultados y de nuestras propias preferencias políticas. El lado que gane en las elecciones se va a sentir bastante mejor que el lado que no”.

“Para cualquier caso, es una apertura para nuevas incertezas. Lo que nos está enseñando este tiempo, creo yo, es a lidiar con la incertidumbre, a lidiar con los cambios”, dice. Y diagnostica que “va a afectar de maneras distintas a personas distintas. A mí no me extrañaría que siguiera un poco el nivel de estrés post-elección”.

En este aspecto, agrega Salinas, este sentimiento de constante sospecha entre los ciudadanos de cara a la elección “es por la falta de confianza”. Como señala el psicólogo, “no hay percepción de objetividad en torno a la información que se está transmitiendo. Hay un exceso de información, pero falta de comunicación”.

Con ello, apunta a los constantes debates y enfrentamientos que están ocurriendo en la vida diaria en torno a este tema. En sus palabras, sentimos que estamos “viviendo en una sociedad muy polarizada, en extremos, que está tendiendo poco al diálogo. En redes sociales se aprecia bastante agresión y violencia”.

Según expone Gillibrand, la ansiedad nos está afectando porque, como seres humanos, “queremos tener certezas para hacer planes, pero eso se ha visto trastocado”. Así, dice en sus palabras, vamos a tener que aprender a «surfear la ola».

“Cuando estamos en la ola, hay que surfear para no caerse. No tenemos que correr despavoridos, no tenemos que hundirnos, tenemos que tener una cualidad de observación, de templanza, de calma. De espera, quizás”, explica el psiquiatra.

¿Cómo «surfeamos la ola»? El médico dice que la clave es no polarizarse y “no pensar en que el 5 de septiembre va a ser el apocalipsis. Esto no es el juicio final tampoco. Los que pueden pensar que esto va a ser el acabose no están surfeando bien la ola, porque eso va a aumentar mucho más su ansiedad”.

Y recuerda que los ánimos crispados son, principalmente, por esta elección. “Cuando salgan visiones más moderadas al respecto, diciendo que los cambios no van a ser radicales, que habrá que hacer reformas sobre reformas, eso va a producir que la gente se tranquilice”.

Cuidar a niños, niñas y adolescentes

Aunque no lo queramos, niños, niñas y adolescentes del hogar están expuestos a casi la misma información que nosotros. Con eso, todo este ambiente previo al plebiscito puede impactar en su salud mental de la misma manera que en la nuestra.

Como destaca Rossi, “el nivel de ansiedad que uno le puede transmitir a niños, niñas y adolescentes puede ser muy grande”. “Los niños tienen que ser siempre factor de protección en estas circunstancias. No comparto que niños se utilicen para campañas y propaganda política, ética y moralmente es absolutamente cuestionable”, agrega Salinas.

Gillibrand apoya esta idea. “El camino de la polarización es muy nocivo para la salud mental de los niños. Lo que se está haciendo, la Constitución para los próximos años, es para nuestros hijos, para los adolescentes actuales”, apunta el médico.

“Lo que tenemos que ver es que no sólo les estaríamos dejando una Constitución, sino que también cómo manejamos las diferencias como adultos”, agrega. Y remata asegurando que “la polarización es la peor Constitución que le podemos dar a los niños”.

Para evitar que este estrés se infunda en ese grupo generacional, Rossi recomienda “tener ojo con el consumo, con la conexión constante y potenciar las comunidades, potenciar el apoyo social que uno puede vivir dentro de la comunidad. Hablar esto, tener o buscar espacios donde uno pueda sentirse en la posibilidad de conversar estos temas”.

Salinas agrega que es necesario “tener confianza en que, quizás, hemos creado una sociedad relativamente madura. Hay ciertas estructuras políticas que, aunque están con una confianza muy desmejorada, todavía son factibles de funcionar y hay una participación ciudadana mucho más activa”.

Medidas de autocuidado

Viendo que los niveles de estrés y de ansiedad no necesariamente bajarán una vez pasado el plebiscito, los expertos nos entregaron algunos consejos para cuidar nuestra salud mental.

Una idea en la que están todos los expertos de acuerdo es en “cultivar las relaciones”. Como explica Gillibrand, necesitamos ser “empáticos. Los seres humanos somos seres relacionales. Necesitamos a los otros para validarnos, para tener un sentido de nosotros mismos y de los otros, y hacer comunidad”.

“Suena cliché, pero es necesario ponerse en el lugar del otro con respeto, con cariño. Pensar que estas son simplemente situaciones de cómo vemos el país de aquí para adelante”, asegura el psiquiatra.

Por su parte, Salinas suma que hay que tener un cambio en el cómo vemos al resto. “Si el otro no piensa igual que yo, no tengo que verlo como un enemigo, sino como alguien que tiene una posición más o menos informada. Tenemos que entender que son procesos que se dan dentro de las sociedades”, dice.

Y agrega que hay cuatro factores clave para combatir el estrés: dormir bien, hacer actividad física, conectarse con la naturaleza y comer sano. “Otras más definidas son poder hacer prácticas de algún tipo, contemplativas, meditativas como yoga o mindfulness, que apuntan a combatir el estrés”, sumó.

“Entre el sueño, la alimentación, la actividad física, cuidados diarios y mantener buenas relaciones sociales ya son cuatro buenos pilares para poder sostenerse”, sostuvo Salinas.

Finalmente, Rossi hizo un apunte para aquellos que están sobrepasados con el estrés y la ansiedad. “Ojo en el consumo de noticias, de medios, de redes sociales. Si vemos que nos pone ansiosos o ansiosas, es necesario desconectarnos un rato”.

Recursos de ayuda

Si sientes que el estrés y la ansiedad te están perjudicando, te recomendamos consultar con algún o alguna especialista del área de la salud en caso de que necesites mayor ayuda.

Aquí te dejamos unas opciones:

Clínica de Ansiedad Chile (CACH): es un centro enfocado en la ansiedad formado por psicólogos y psicólogas especialistas en el tema. En él, se ofrece apoyo en los procedimientos que necesites y talleres sobre la ansiedad para entender mejor de qué va.

Psicólogos Voluntarios de Chile: esta ONG ofrece atención psicológica gratuita y remota a quienes los requieran. Surgida tras el terremoto del 27F, en 2010, trabajan en entregar ayuda a quienes no cuentan con acceso para atención en salud mental. Para recibir una primera ayuda psicológica puedes contactarlos llamando al +56 9 6761 3603 / +56 9 7559 2366

Salud Responde: llamando al 600 360 7777 te podrán ayudar a consultar sobre necesidades asociadas a la salud. Específicamente para salud mental, cuenta con psicólogos para entregar orientación profesional y ayuda en situaciones de crisis.

Línea Libre: esta opción está dirigida a niñas, niños y jóvenes, siendo un canal de apoyo psicológico inmediato, atendido por profesionales y creado por la Fundación para la Confianza. Para comunicarse existen tres opciones: llamar al 1515, contactarte a través de la App Línea Libre (disponible para Android y iOS) o rellenar el formulario que tienen en su página web.

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